Fernando González, exespía al servicio de La Habana y presidente del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (ICAP), aparato de influencia política del régimen en el mundo que fuera sancionado por EEUU, acusó al secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, de mentir "deliberadamente" y difamar "contra el prestigio y la legitimidad" de esa institución oficial.
En un texto publicado a nombre del ICAP en las redes sociales de González, este aseguró que el funcionario cubano estadounidense "vuelve a mentir deliberadamente y difama contra el prestigio y la legitimidad del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (ICAP)".
"El mundo está habituado a escuchar sus embustes, que no se sostienen, salvo por el único interés de intimidar y atemorizar a la importante fuerza solidaria que apoya y acompaña a nuestro país desde el triunfo de la Revolución", señaló el funcionario, que cumplió prisión durante más de 15 años en EEUU tras la caída de la Red Avispa al servicio de La Habana en ese país.
"Al secretario de Estado le molesta sobremanera que los amigos de Cuba y personas honestas y de buena voluntad, alcen sus voces en contra de la política genocida y criminal del imperialismo yanqui, que castiga de manera colectiva a todo un pueblo noble y valeroso, que lucha por su legítimo derecho al desarrollo y a vivir en paz", añadió González.
Finalizó diciendo que "el ICAP continuará firme en el cumplimiento de la misión para la que surgió hace más de 65 años, que es la promoción de las relaciones de amistad con los países y pueblos del mundo. ¡La solidaridad no se puede bloquear!"
Para demostrarlo, González etiquetó en la publicación a 84 personas, sobre todo funcionarios y sedes diplomáticas de La Habana, pero también a José Manzaneda, director del medio vasco Cubainformación, que difunde la propaganda del régimen, o Tere Felipe, agente de influencia cubana que vive en España, presuntamente sin cargo oficial, entre otros.
El pasado miércoles, el portavoz del Departamento de Estado, Tommy Pigott, informó en un comunicado que tres ciudadanos cubanos fueron detenidos por agentes federales "después de que el secretario de Estado, Marco Rubio, revocara su estatus legal".
Se trata de Carlos Antonio Lloga Domínguez, su esposa e hijo. De acuerdo con Pigott, Lloga se mantuvo "más de una década trabajando como agente subversivo extranjero" para el ICAP, "la principal organización fachada de influencia e inteligencia del régimen comunista cubano" en su territorio.
Lloga Domínguez "ha mantenido vínculos con la red transnacional de subversión comunista durante todo el tiempo que ha residido" en la nación norteamericana, señaló el texto e indicó que el cubano y su familia "se encuentran ahora bajo custodia federal a la espera de ser expulsados del país".
El ICAP fue sancionada en junio por EEUU bajo la acusación de ser "el núcleo central de una vasta operación de inteligencia e influencia que abarca más de 2.000 organizaciones en más de 150 países", y que bajo la fachada de grupos de solidaridad, coordina directamente sus acciones con La Habana y sus embajadas por el mundo.
Según Washington, el ICAP mantiene, además, "una presencia significativa" en EEUU, donde "en estrecha coordinación con el régimen comunista cubano" difunde "vil propaganda antiestadounidense" y ejerce "presión sobre políticos federales, estatales y locales en nombre de la dictadura cubana".
Fundado el 30 de noviembre de 1960 por Fidel Castro, el ICAP fue incluido en mayo en una investigación federal de EEUU que involucra a diplomáticos cubanos acreditados en Washington, organizaciones de izquierda estadounidenses como Code Pink y People's Forum y estructuras históricas de apoyo al castrismo dentro de EEUU.
El objetivo de las pesquisas —desarrolladas por los departamentos de Justicia, Estado y Tesoro— ha sido determinar si activistas, sindicatos, ONG y grupos políticos estadounidenses actuaron coordinadamente bajo orientación del régimen cubano en actividades de presión política dentro del país.
Según publicó Fox News Digital, las pesquisas alcanzan a unas 145 organizaciones estadounidenses vinculadas a campañas de solidaridad con el régimen de Cuba, estructuras sindicales, plataformas mediáticas y grupos socialistas, algunas presuntamente conectadas financieramente con el empresario Neville Roy Singham, radicado en China.
¡Qué importancia tiene lo que diga ese ser!