Pocas semanas después de imponer sanciones al estatal Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (ICAP), definido por Marco Rubio como "un vehículo para el extremismo de izquierda radical y la influencia extranjera subversiva en EEUU y en todo nuestro hemisferio", el secretario de Estado ordenó la expulsión de EEUU de Carlos Antonio Lloga Domínguez, exfuncionario del régimen vinculado a esa organización.
En un comunicado oficial, Rubio detalló que, pese a residir en EEUU, Lloga Domínguez "mantiene lazos con la organización", así como "vínculos con la red transnacional de subversión comunista". Debido a ello, tanto él como su esposa y su hijo "están ahora bajo custodia federal a la espera de su remoción de EEUU".
Rubio ratificó que EEUU "nunca se convertirá en hogar para comunistas extranjeros que venden propaganda, dirigen operaciones de influencia subversiva o apoyan movimientos radicales antiamericanos". Además, lanzó una advertencia: "Haz tratos con el ICAP y serás sancionado, procesado o deportado de nuestro país".
En ese sentido, el político cubanoamericano sostuvo que el ICAP "es el principal grupo de influencia e inteligencia del régimen cubano, explotando su vasta red global para espiar a los estadounidenses, promover propaganda antioccidental, coordinar operaciones de influencia extranjera y organizar movimientos revolucionarios de izquierda en todo el mundo".
La expulsión se produce en un contexto de máxima tensión entre La Habana y Washington, y poco después de que la Administración Trump endureciera de forma significativa las sanciones contra organizaciones, empresas y personas vinculadas al régimen.
En un momento en el que la atención está puesta sobre familiares de altos cargos del régimen residentes en EEUU, así como sobre exfuncionarios de La Habana establecidos en ese país, el abogado Avelino González señaló recientemente, en una entrevista con Telemundo 51, la necesidad de "diferenciar entre personas que realmente estarían cooperando financiera o políticamente con el régimen cubano y aquellas que simplemente son familiares de figuras del Gobierno".
En el caso de Lloga Domínguez, sin embargo, la Administración Trump no dejó margen para la duda y procedió a su expulsión, como ha hecho en los últimos meses con hijas de generales cubanos, exfuncionarios del sistema penitenciario, exdirigentes de la juventud comunista y otros perfiles considerados igualmente hostiles para Washington.
En mayo, Fox News Digital reveló detalles de una investigación federal que involucra a diplomáticos cubanos acreditados en Washington, organizaciones de izquierda estadounidenses y estructuras históricas de apoyo al castrismo dentro de EEUU.
Según el reporte, el objetivo de las pesquisas —desarrolladas por los departamentos de Justicia, Estado y del Tesoro— ha sido determinar si activistas, sindicatos, ONG y grupos políticos estadounidenses actuaron coordinadamente, bajo orientación del Gobierno cubano, en actividades de presión política dentro del país.
Entre las entidades mencionadas, el reportaje señaló al ICAP como una pieza histórica de las redes internacionales de apoyo al castrismo. La organización ha sido vinculada durante décadas por sectores de la inteligencia estadounidense a operaciones de influencia política y propaganda internacional.
Según Fox News Digital, las pesquisas alcanzan a unas 145 organizaciones estadounidenses relacionadas con campañas de solidaridad con Cuba, estructuras sindicales, plataformas mediáticas y grupos socialistas, algunas presuntamente conectadas financieramente con el empresario Neville Roy Singham, radicado en China.
La expulsión anunciada por Rubio este miércoles da continuidad a la política de sanciones con la que Washington busca aumentar la presión sobre el cada vez más debilitado régimen cubano. Así, EEUU insiste en que Cuba necesita cambios profundos, tanto económicos como políticos, y mantiene la presión para propiciarlos.
Ya están investigando esas transferencias de capital de familiares de dirigentes detenidos en empresarios " exitosos "vía México, Panamá ,Londres España y hasta Turquía.....
Hasta ahora sólo he visto pescar sardinas, los pejes gordos siguen actuando.
Deberían cerrar la nefasta embajada cubana en WA DC y expulsarlos a todos. De paso, expulsar a todo el personal cubano que hay en la ONU. Asi es como único limpian un poco la escoria comunista en EU.
Cogieron a uno. Quedan cien mil más.
Mandenlo para Africa (y sin papeles......