Bruno Rodríguez, ministro de Asuntos Exteriores de Cuba, dijo el martes 30 de junio que las conversaciones iniciadas a principios de este año con Estados Unidos se estancaron, y acusó a Washington de "constantes amenazas" contra el régimen de la Isla.
El funcionario comentó a periodistas que las sanciones estadounidenses están "causando muertes" en Cuba mientras la economía de la Isla colapsa y la grave escasez de alimentos, combustible, medicinas y electricidad hacen la vida casi insoportable para los habitantes del país, una situación que sufren desde hace años los cubanos, y que las nuevas sanciones empeoraron.
"Las conversaciones entre Cuba y Estados Unidos no muestran avances", dijo Rodríguez en una rueda de prensa en La Habana, según el reporte de la agencia de noticias Reuters.
Lo anterior, después que durante varias semanas La Habana negara tener cualquier diálogo con la Administración de Donald Trump, que le exige un cambio de régimen político.
"La conducta de las delegaciones del Gobierno estadounidense, generalmente respetuosa, ha ido acompañada de constantes amenazas contra Cuba, la aplicación de medidas coercitivas y declaraciones ofensivas sobre la independencia de nuestro país", afirmó.
"A pesar de ello, (el régimen de) Cuba sigue abierta al diálogo y a la resolución pacífica de diferencias, basado en el respeto mutuo y la no injerencia en los asuntos internos de Cuba", dijo.
El Departamento de Estado de EEUU no respondió de inmediato a una solicitud de comentarios por parte de Reuters sobre esas declaraciones.
Washington califica al régimen cubano como una amenaza para la seguridad nacional y afirma que las sanciones son necesarias para forzar un cambio político en la Isla.
Rodríguez también afirmó que el Departamento de Estado de EEUU estaba "presionando e intimidando" a los estados miembros de las Naciones Unidas para posponer un debate en el pleno de esa organización sobre el embargo estadounidense contra La Habana.
El debate, previsto para el 7 de julio, suele preceder a una votación de la ONU mayormente simbólica y no vinculante de los estados miembros más adelante ese año para pedir a EEUU que ponga fin a sus sanciones.
Las Naciones Unidas han votado 31 veces, incluido noviembre de 2025, para pedir a Estados Unidos que ponga fin al embargo comercial que dura décadas. Históricamente, esas votaciones han sido casi unánimes, con normalmente solo Estados Unidos e Israel votando en contra.
Sin embargo, la votación de este año adquiere especial relevancia para La Habana, después de que la Administración Trump amenazara en enero con imponer sanciones a los países que enviaran petróleo a la Isla e impusiera nuevas sanciones contra el conglomerado empresarial de los militares cubanos, GAESA, que han provocado un éxodo de la inversión extranjera y el casi total colapso del turismo.
Rodríguez dijo a los periodistas que las reformas económicas anunciadas por La Habana no tenían nada que ver con amenazas o sanciones estadounidenses.
"Las (reformas) adoptadas son una cuestión de soberanía", afirmó Rodríguez. "No hemos escuchado ni nos interesa la opinión de Estados Unidos", aseguró, pese a que La Habana solo adoptó estas medidas, que han sido propuestas por expertos y algunas de ellas debatidas durante años, bajo la presión de Trump.
Las declaraciones del canciller se producen luego de que el jefe de la misión de La Habana en Naciones Unidas, Ernesto Soberón, dijera en una entrevista que el régimen no quiere "confrontación con EEUU", pero recalcó que el país debe defender su "independencia" y su "soberanía".
Dicho lo anterior, afirmó que, a pesar de las diferencias, ambos gobiernos pueden hablar para establecer "una agenda bilateral" con el objetivo de avanzar en términos de cooperación y, "además, para hablar de nuestras diferencias".
Puro bla,bla,bla. Sin presión de violencia, nada avanzará.