Mientras las autoridades de la Isla de la Juventud intentan justificar la multa de 4.000 pesos impuesta a un médico durante una venta de garaje, cientos de cubanos han optado por una respuesta diferente: recaudar 400.000 pesos (645 dólares) para ayudar a Álvaro Pérez Pérez, el único oncólogo del municipio especial, quien se ve obligado a vender ropa de segunda mano porque su salario no le alcanza para comer, según dijo a DIARIO DE CUBA.
La Dirección Estatal de Comercio del municipio publicó este jueves una extensa nota en la que defendió la actuación de los inspectores y sostuvo que la sanción "no le fue aplicada al trabajador de la salud sino al propietario de la vivienda". El organismo también aseguró que las libretas escolares comercializadas "son producidas y distribuidas gratuitamente por el Estado cubano a todos los estudiantes del sistema nacional de educación" y argumentó que su venta "atenta contra ese derecho y crea un mercado paralelo que perjudica a las familias más humildes".
Según la entidad, el médico "omitió mencionar la prohibición de venta de las libretas" y presentó la sanción como una medida injusta contra una familia que intentaba sobrevivir. La nota añade que esa información "parcializada" provocó una reacción solidaria que ya entonces había alcanzado los 100.000 pesos.
La publicación oficial motivó una respuesta de Pérez Pérez, quien este viernes realizó una transmisión en directo en Facebook para responder a varios de los señalamientos.
"Nuestra parte nunca fue escuchada", afirmó. "En una situación donde ocurren hechos y hay varias personas implicadas, hay que escuchar a todas las partes".
El médico rechazó la versión oficial de que la multa fue impuesta al propietario del inmueble. "Esa no es nuestra vivienda. Nunca se nos preguntó si era nuestra vivienda o no", dijo, y aclaró que la casa pertenece a su cuñado. "Estoy apenado con el verdadero dueño", admitió. Pérez también respondió a la afirmación oficial de que él no fue la persona sancionada y precisó que, más allá de quien hubiera firmado la multa, tanto él como su compañero, quien es profesor de la Universidad de Medicina, realizan la actividad de venta de garaje.
"Nosotros llevamos un año de relación. Todo el mundo sabe que nosotros somos pareja y que la venta de garaje era de los dos", acotó.
El especialista cuestionó, además, la justificación ofrecida por las autoridades sobre la venta de las libretas escolares.
"El Estado vende las libretas a 270 pesos y las mías valían 100", afirmó. "Si las tiendas del Estado tienen derecho a vender las libretas, ¿por qué yo, como ciudadano común, no tengo derecho a venderlas?".
Durante la transmisión, también rechazó la idea que intentó presentar la división local de Comercio de que el médico había manipulado los hechos para obtener apoyo económico. "A mí me parece que tengo que ser consecuente con lo que hizo el mundo conmigo. No solo Cuba, el mundo", dijo. "Me apoyaron infinitas personas".
El caso comenzó a ganar notoriedad después de que el doctor denunciara en redes sociales haber sido multado durante una venta de garaje en la que ofrecía ropa usada, materiales escolares y otros artículos para complementar unos ingresos que, según explicó, no le alcanzan para cubrir gastos básicos.
La historia provocó una rápida reacción en redes sociales y dio origen a una campaña de ayuda impulsada por Guillermo Rodríguez Sánchez, activista cubano radicado en México. En cuatro días, la iniciativa superó los 600 dólares recaudados gracias a aportes de cientos de cubanos.
Las contribuciones llegaron de jubilados, trabajadores de la salud, pacientes, familiares y cubanos residentes en el exterior. Muchos acompañaron sus donaciones con mensajes de agradecimiento por la labor desempeñada durante años por el especialista.
El propio oncólogo relató haber recibido llamadas y mensajes de antiguos pacientes atendidos tanto en Holguín como en la Isla de la Juventud.
Días atrás había declarado que "realmente son las personas de a pie las que más reconocen el trabajo de un médico aquí. Pero créeme que por la gente vale la pena". Durante la transmisión de este viernes volvió a agradecer el apoyo recibido. Y añadió: "Tendré una deuda eterna con este pueblo".
El médico también aseguró que había intentado evitar una confrontación pública con las autoridades. "Me llamaron de la Dirección de Salud y yo dije que no quería hacer ninguna declaración para evitar precisamente esto", dijo.
Asimismo, sostuvo que durante la inspección se mencionaron inicialmente otras supuestas infracciones antes de centrar la acusación en las libretas escolares. También afirmó que ninguno de los funcionarios presentes se interesó por escuchar la versión completa de los implicados.
La Dirección Estatal de Comercio informó posteriormente que la multa fue retirada y aseguró que Pérez Pérez podrá continuar realizando ventas de garaje siempre que comercialice productos autorizados.
La controversia ha trascendido, sin embargo, la discusión sobre la legalidad de una multa o la venta de unas libretas escolares. Mientras las autoridades han centrado sus explicaciones en la actuación de los inspectores y en el cumplimiento de las regulaciones comerciales, la reacción ciudadana se ha concentrado en otro aspecto del caso: las dificultades económicas descritas por un médico que afirmó no poder cubrir sus necesidades básicas con el salario que recibe por ejercer su profesión.
La diferencia entre ambas respuestas es notable. La nota oficial buscó explicar y justificar la sanción. Cientos de cubanos, dentro y fuera de la Isla, respondieron enviando dinero a un especialista cuya situación identificaron como un reflejo de las dificultades que enfrentan muchos profesionales cubanos.
Más allá de las discrepancias sobre las circunstancias de la multa, el episodio ha reabierto el debate sobre las condiciones de vida de quienes sostienen servicios esenciales en Cuba. Para muchos de los que participaron en la campaña, la cuestión central no ha sido la venta de unas libretas escolares, sino que un oncólogo deba recurrir a una venta de garaje y a la solidaridad ciudadana para llegar a fin de mes.