Mientras los cubanos enfrentan una escasez crónica de alimentos —por la cual, en casi el 80% de los hogares de encuestados por DIARIO DE CUBA alguien tuvo que saltarse al menos una comida entre febrero y marzo— en la Isla aumentó la producción de cervezas y otras bebidas alcohólicas en 2025, con respecto a 2024, mientras cayeron las de productos alimenticios básicos como el arroz, las carnes y el pan.
Esa contradicción se refleja en los datos sobre la producción de la Industria Manufacturera de Cuba publicados el miércoles por la estatal Oficina Nacional de Estadísticas e Información (ONEI).
La producción de arroz elaborado y semielaborado cayó de 34,4 miles de toneladas (Mt) en 2024 a 20,1 Mt en 2025.
Una comparación entre 2021 y el año pasado muestra un desplome de más de 55 miles de toneladas en apenas cuatro años, pues la producción en ese año fue de 75,8 (Mt).
En cuanto a las carnes, que para los cubanos constituyen un producto de lujo, la caída también ha sido notable, tanto de un año a otro como en el periodo de cuatro años.
De carne deshuesada de res (excluyendo el hígado) se produjeron en 2021 34,1 Mt. La cifra cayó a 14,4 Mt en 2024 y a 10,7 Mt en 2025.
La producción de carne de cerdo en bandas se derrumbó en Cuba desde 41,4 Mt logradas en 2021, hasta apenas 7,2 Mt en 2024. Pero 2025 fue aún peor, con una producción de apenas 5,2Mt.
La producción de carnes en conserva en 2021 llegó a 83,3 Mt y en 2022 subió hasta las 90,8 Mt. Dos años más tarde, cayó hasta 61 Mt y en 2025 se desplomó hasta 41,1 Mt con lo que se redujo a la mitad en apenas cuatro años.
El pan, un alimento básico en la dieta de los cubanos, también exhibe un descenso marcado. Si en 2024, cuando se produjeron 277,3 Mt era difícil para la población acceder a este producto, las 176,4 Mt logradas en 2025 ponen dan una idea de lo que significó para los residentes en Cuba comer pan durante ese periodo.
La producción cayó a menos de la mitad en cuatro años, pues en 2021 llegó a 446,5 Mt.
Frente a esta situación, que se traduce en la agonía de los cubanos para comer, resulta inaudito que la producción de bebidas alcohólicas (excluyendo el vino) haya pasado de 708,4 miles de hectolitros (Mhl) en 2024 a 791,5 Mhl el año pasado.
Esa producción, que había caído progresivamente desde los 985,7 Mhl alcanzados en 2021, mostró un ligero repunte precisamente en año en el que la falta de comida se agudizó en Cuba.
Otro indicador insólito corresponde a la producción de cerveza. Tras hundirse en 2022 con 816 Mhl, después de haber llegado a 1.095,6 Mhl en 2021, volvió a ascender de forma sostenida hasta alcanzar 1.422,7 Mhl en 2024, que fueron superados por los 1.458 Mhl en 2025.