Tras reunirse el pasado abril en Madrid para definir "una estrategia propia, rigurosa y realista" de cara a la transición en Cuba, el Foro Acción Amnistía 2026 lanzó este lunes la campaña "Mi Certificación Electoral", para que los cubanos soliciten la Certificación Acreditativa de la Condición de Elector, un documento que, en una declaración enviada a este diario, sus impulsores definieron como "imprescindible para dar validez jurídica" a que los ciudadanos puedan "proponer e impulsar cambios democráticos profundos en Cuba".
"Hay una conversación sobre nosotros, los cubanos, pero no hay una conversación con nosotros, los cubanos, fundamentalmente con quienes vivimos dentro de Cuba", indicó la organización, al tiempo que subrayó que la obtención de la Certificación Electoral es una vía para "formar parte de las decisiones sobre nuestro futuro y continuar construyendo nuestra silla en la mesa donde se concibe, define y decide nuestro destino".
"La solicitud de la Certificación Electoral está amparada por la Constitución y las leyes cubanas, y su entrega constituye una obligación legal. De hecho, un grupo de ciudadanos ya ha obtenido dicha Certificación", detalló el Foro Acción Amnistía.
Al propio tiempo, detalló que "la Mesa de Movilización Ciudadana está abriendo puntos municipales de recogida de firmas para exigir la reapertura de los Centros Electorales Municipales", toda vez que "la solicitud de certificaciones electorales ha sido centralizada en la Comisión Electoral Nacional, lo que supone en la práctica una restricción injustificada del derecho del ciudadano al ejercicio de su soberanía", resaltó.
Asimismo, el Foro Acción Amnistía enalteció la construcción "en comunidad" del futuro de Cuba, por lo que, dijo, "esta propuesta requiere el apoyo de los ciudadanos". En tal sentido, destacó que buscan el apoyo "de quienes hablan en voz baja porque temen ser expuestos, de quienes publican en redes sociales su desesperanza, de los padres temerosos de que sus hijos mañana puedan ir a prisión por reunirse, asociarse o manifestarse, de quienes ven impedido su derecho a entrar, salir o moverse libremente por un país que les pertenece por derecho, y de otros tantos derechos civiles y sociales".
Para avanzar en la construcción de esa Cuba plural, el Foro Acción Amnistía anunció que trabaja ya, desde la Mesa Constitucional y de Derechos Humanos, "en la profundización y actualización de la propuesta de Ley de Amnistía y Despenalización del Disenso, que busca blindar el ejercicio pacífico de los derechos de expresión, asociación, reunión y manifestación".
Al reunirse en Madrid recientemente, los miembros del Foro Acción Amnistía enfatizaron que "hay voluntad, hay base técnica y hay un compromiso firme de avanzar". Así, se refirieron a dicha propuesta de ley como "una necesidad histórica y condición ineludible de cualquier negociación y transición posibles en Cuba".
El encuentro ponderó que "la amnistía es una urgencia inaplazable, siendo el primer paso de un proceso de democratización que debe garantizar justicia, verdad y no repetición". Sostuvo, además, que "no habrá un verdadero avance hacia la paz social hasta que en la Isla no haya una sola persona privada de libertad por ejercer su derecho a pensar diferente".
En paralelo, los participantes en la mesa de debate definieron "líneas concretas de acción internacional, como la activación de mecanismos en Naciones Unidas y una estrategia de incidencia ante el Parlamento Europeo y otras instituciones clave".
El Foro Acción por la Amnistía 2026 declaró que trabaja "con el objetivo de transformar esta iniciativa en una propuesta sólida, viable y respaldada, capaz de contribuir de manera decisiva a una transición democrática en Cuba basada en la libertad, los derechos humanos y la reconciliación nacional".
En ese escenario, la sociedad civil cubana —con sus redes de solidaridad, plataformas de derechos humanos, espacios de pensamiento, comunidades organizadas y la participación activa de la diáspora— aparece como el principal laboratorio de la Cuba por venir.