Rosa María Payá evitó confirmar una eventual candidatura presidencial en una futura Cuba democrática, aunque aseguró su intención de participar en el proceso de transición política hacia elecciones libres, según declaró en una entrevista con la periodista Gloria Ordaz en Telemundo 51.
Al ser consultada directamente sobre si aspiraría a la presidencia, la promotora de Cuba Decide y miembro de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) situó la discusión en el marco de un eventual periodo provisional. Explicó que ese escenario implicaría la conformación de un gobierno transitorio en el que, dijo, "todos los cubanos están convocados a ser parte de este proceso".
Payá subrayó que dicho proceso tendría como objetivo conducir al país hacia "elecciones libres, justas y plurales", en las que —según afirmó— existiría una diversidad de candidatos tanto dentro como fuera de la Isla. "Estoy muy confiada en que de los cubanos libres en la Isla y en el exilio tendremos diversidad de candidatos para ser parte de ese proceso", señaló.
Sobre su posible inclusión, la activista evitó una definición inmediata. "Si mi nombre va a estar o no en esa lista será una decisión tomada en su debido tiempo", afirmó, mientras reiteró su compromiso con el cambio político en Cuba. "Lo que sí está decidido es que yo quiero ser parte de este proceso de liberación", añadió Payá, quien aseguró que ese esfuerzo ya está en marcha con la participación de cubanos dentro y fuera del país.
En el resto de la entrevista, la opositora destacó la importancia de mantener el tema de Cuba en la agenda internacional, en particular en Washington, donde —dijo— es necesario trasladar la gravedad de la situación en la Isla y el respaldo a una transición democrática articulada por actores dentro y fuera del país.
En la entrevista, Payá también describió la situación dentro de la Isla como una crisis profunda. Señaló que los cubanos enfrentan una "catástrofe humanitaria" marcada por la escasez de alimentos, la falta de electricidad, el deterioro del sistema de salud y el aumento de la represión.
A pesar de ese escenario, aseguró que persiste una demanda social de cambio. Indicó que, incluso en medio de esas condiciones, continúan las protestas y se mantienen activas las voces que reclaman una transformación política. Según afirmó, "la mayor parte del pueblo cubano" está convencida de que la salida a la crisis pasa por un cambio de sistema.
El miércoles, el Senado de Florida aprobó una resolución que respalda el "Acuerdo de Liberación", un plan en cuatro fases impulsado por el exilio cubano para guiar una transición democrática en la Isla. La iniciativa, presentada por la propia Rosa María Payá y firmada por la senadora Alexis Calatayud, recibió apoyo bipartidista y fue descrita como "un paso vital" al reconocer que una Cuba libre es de interés para Florida, Estados Unidos y el mundo.
Según Calatayud, el marco ha sido trabajado junto al Departamento de Estado y coincide con una administración estadounidense dispuesta a tomar medidas concretas para apoyar el proceso.
El acuerdo propone el desmantelamiento del Partido Comunista de Cuba y de sus estructuras represivas, y se sostiene en tres pilares: reunificación nacional, prosperidad con garantías de derechos y libertades, y desmilitarización del poder político. También prioriza la liberación de presos políticos y el restablecimiento de libertades fundamentales.
Payá subrayó que el exilio y la sociedad civil —dentro y fuera de Cuba— están preparados para liderar la transición, insistiendo en que no puede haber estabilización bajo represión y que el objetivo final es la celebración de elecciones libres, justas y multipartidistas.