Fidel Castro Smirnov, nieto y tocayo del difunto dictador cubano, afirmó el lunes que las bombas no podrán matar las ideas de su abuelo, durante la Conferencia del Sovintern sobre "Socialismo del Siglo XXI", celebrada en Moscú, donde aprovechó una entrevista con el medio estatal Sputnik para suplicar petróleo.
Castro Smirnov dedicó gran parte de su discurso, difundido en la página de Facebook El Ciudadano, a ponderar el legado de su abuelo, fallecido en 2016, a quien describió como "una de las figuras más extraordinarias de los siglos XX y XXI".
El miembro titular de la Academia de Ciencias de Cuba llegó incluso a afirmar "con rigor científico" que el difunto dictador "representa una fuerza que ha transformado para siempre el curso de la historia" y que "su ímpetu, su luz, su magnetismo son fenómenos observables".
Según el científico, Fidel Castro no solo está "en el ADN del pueblo cubano" y "en nuestra América", sino incluso "en las vías neuronales" de cada persona contraria a la "injusticia" que estuviera presente en la sala que acogió el evento de la red, que une a más de 100 formaciones socialistas de países de Europa, África, Asia y América Latina.
Como era de esperar, el nieto del dictador pasó a quejarse del embargo estadounidense, al que el régimen cubano culpa de la miseria y el deterioro de servicios básicos que enfrenta la población.
En sintonía con el discurso habitual de La Habana, Castro Smirnov tachó a Washington de "imperio asesino y terrorista" y criticó la inclusión del régimen en la lista de estados patrocinadores del terrorismo que elabora el Departamento de Estado de EEUU.
No obstante, la Isla ha sido refugio durante décadas de personas buscadas por la Justicia estadounidense, como Joanne Chesimard, exmiembro del Partido Pantera Negra y del Ejército Negro de Liberación, que falleció en La Habana en septiembre de 2025.
Tras asegurar que el presidente de EEUU, Donald Trump, y su secretario de Estado, Marco Rubio, "están obsesionados" con destruir Cuba, Castro Smirnov aseguró que "las bombas podrán matar a los cubanos (…), pero las bombas nunca van a poder matar las ideas de Fidel".
Posteriormente, el científico dio declaraciones al medio estatal ruso Sputnik, que aprovechó para llorar por combustible "para que funcione" el país.
"Nosotros ahora realmente necesitamos combustible para que funcione la economía del país. No solamente para la generación, sino para los hospitales, para mover las ambulancias, para que funcionen las escuelas, para que funcionen las universidades, para que funcionen nuestros centros de investigación", afirmó, aunque durante años el régimen cubano ha relegado la salud pública y la educación frente a la construcción de hoteles, en las inversiones, como han demostrado repetidamente las publicaciones la estatal Oficina Nacional de Estadísticas e Información (ONEI).
Echando mano nuevamente al legado de su difunto abuelo, Castro Smirnov sostuvo: "(…) seguimos haciendo ciencia en condiciones tan complicadas, pero por un compromiso con el futuro, como aprendimos de Fidel".
En ese sentido, dijo que su presencia en la capital rusa tenía como objetivo adicional "afianzar lazos científicos entre nuestros pueblos".
Hasta el momento de redactar esta nota, ni el discurso ni las declaraciones del nieto de Fidel Castro Smirnov han sido publicados por la prensa oficial cubana.
Qué clase de comemierda el tipo este.
Mejor que se quede allí porque en Cuba lo espera una guásima con su nombre.
Es verdad que las bombas no matan las ideas de Fidel Castro, pero la realidad de Cuba ha arrasado con ellas, y cada día con más fuerza. Mentecato!
Este individuo mejor que siga tirándose en paracaidas. No sabe hacer otra cosa.
De las ideas de Fidel ya nadie se acuerda en Cuba, porque el cubano de a pie, el que tiene que lidiar con la miseria cada día, tiene otros problemas más vitales de que ocuparse que pensar en lo que dijo el Orate causante de sus desgracias. Pero este cachorro ruso no tiene problemas: viaja, viste, bebe y come bien.
Pero sí pueden vaporizar el seboruco en Santa Ifigenia y abrir el camino para guindar a cada uno de los HP que queden jadeando.
Las bombas no, los cubanos nos vamos a encargar de eso cuando tú y tu despreciable familia ya no estén. Comepinga imbécil.