El incendio forestal de grandes proporciones en Pinar del Río continúa fuera de control y ha devastado ya unas 1.700 hectáreas de bosques en la zona de La Lanza, en el municipio de Minas de Matahambre, según informó la oficial Agencia Cubana de Noticias (ACN).
El siniestro, activo desde el 10 de abril, es enfrentado por fuerzas del Cuerpo de Guardabosques y trabajadores del sistema agrícola, en medio de condiciones que dificultan su contención. Las autoridades lo califican como un incendio de "muy grandes proporciones".
De acuerdo con el oficial Yuri Hernández Reinoso, citado por la ACN, el avance de las llamas por el macizo montañoso no representa por ahora un peligro directo para asentamientos humanos, aunque la extensión afectada sigue en aumento.
Las labores de control han estado marcadas por limitaciones materiales. "No fue factible terminar la trocha que estaban trazando debido a roturas del buldócer", admitió el funcionario, lo que ha retrasado una de las principales estrategias para contener el fuego.
A ello se suman factores climáticos adversos, con vientos y altas temperaturas que favorecen la propagación. Las brigadas continúan aplicando tácticas como la apertura de cortafuegos y el uso de contracandelas cuando las condiciones lo permiten.
El incendio de La Lanza no es un caso aislado. Otros focos en la provincia, como los registrados en áreas de Pinar del Río, San Juan y Martínez, permanecen bajo control, pero aún no han sido completamente extinguidos, lo que obliga a mantener vigilancia para evitar rebrotes.
Las autoridades informaron además la reciente extinción de otros dos incendios menores en la región, con daños de 30 y diez hectáreas, respectivamente.
A finales de 2025, el diario oficial Granma adelantó que el Cuerpo de Guardabosques esperaba entre 85 y 112 incendios forestales en Pinar del Río durante los primeros cinco meses de 2026, considerados el periodo más crítico del año.
Las propias previsiones oficiales advertían que la combinación de sequía, acumulación de material inflamable y el deterioro de la red de caminos forestales podría traducirse en daños de hasta 4.000 hectáreas, un escenario que ahora parece acercarse a la realidad.
Según datos divulgados entonces, en 2025 los incendios arrasaron más de 9.000 hectáreas en la provincia, con un peso significativo de siniestros de gran escala. Municipios como Mantua y Minas de Matahambre figuran entre los territorios más golpeados de forma reiterada.
Aunque las autoridades suelen atribuir una parte importante de estos incendios a "indisciplinas y negligencias", también han admitido que las dificultades de acceso a las zonas boscosas —agravadas por el mal estado de la infraestructura— complican tanto la prevención como las labores de control una vez iniciados los fuegos.