Dos incendios forestales permanecen activos en la provincia de Pinar del Río, donde el mayor de ellos ya ha devorado más de 500 hectáreas de bosque sin que las autoridades hayan logrado su control definitivo, según información publicada por el periódico local oficial Guerrillero en Facebook.
El siniestro de mayor magnitud, localizado en la zona de La Lanza, en Minas de Matahambre, ha afectado unas 540 hectáreas, más del doble de las reportadas dos días atrás, lo que evidencia la rápida expansión del fuego en un contexto de condiciones favorables para su propagación. En el lugar operan alrededor de 160 efectivos, apoyados con equipos pesados para abrir trochas e intentar contener las llamas.
A este incendio se suma un segundo foco activo en la zona de La Güira, entre el municipio cabecera y San Juan y Martínez, que ha destruido otras 60 hectáreas de pinar y bosque semicaducifolio (formado por árboles siempreverdes y árboles que pierden las hojas en determinada estación). En esa área trabajan unos 60 efectivos, además de voluntarios, mientras el fuego se ha extendido hacia nuevas zonas.
Aunque los reportes oficiales insisten en que ninguno de los siniestros representa peligro para la población, ambos continúan fuera de control total, en una provincia que arrastra un historial reciente de incendios de gran magnitud y dificultades para su contención.
El avance del fuego en La Lanza resulta especialmente significativo si se compara con reportes previos de medios oficiales, que cifraban en más de 200 hectáreas el área afectada. Desde entonces, la superficie dañada se ha más que duplicado, en medio de limitaciones materiales y condiciones adversas como la sequía y el viento.
Especialistas ya habían advertido de un escenario crítico para la temporada, con previsiones de decenas de incendios y posibles afectaciones de miles de hectáreas en la provincia. Factores como la acumulación de material combustible, la falta de lluvias y el deterioro de los caminos forestales complican tanto la prevención como el acceso a las zonas afectadas.
Las autoridades también han señalado que una parte significativa de estos eventos está asociada a "indisciplinas y negligencias", aunque reconocen que las condiciones de acceso a las áreas forestales influyen en su ocurrencia y en las dificultades para su enfrentamiento.
En 2025, más de 9.000 hectáreas resultaron dañadas por incendios en Pinar del Río, con especial incidencia en municipios como Mantua y Minas de Matahambre, donde estos eventos se repiten con frecuencia.