La Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID) anunció la conclusión de la segunda fase de su envío de ayuda humanitaria a Cuba, que incluye 18 kits fotovoltaicos con capacidad total de 10.000 kilovatios para centros de salud y centros sociales.
Según informó el organismo, estos sistemas permitirán sostener servicios esenciales en medio de la crisis energética que afecta a la Isla y de los apagones prolongados que vienen sufriendo los cubanos desde hace meses.
La instalación de los equipos forma parte del convenio de emergencia activado por España junto a la Cruz Roja Española y la Cruz Roja Cubana, destinado a garantizar el funcionamiento de servicios médicos, la conservación de medicamentos y vacunas, así como la atención materna y neonatal.
Este nuevo envío se suma al paquete de ayuda humanitaria anunciado por Madrid en marzo, que incluía 1.000 kits de alimentos e higiene para unas 5.000 personas, además de otros sistemas fotovoltaicos para instalaciones sociales.
España también había comprometido previamente un millón de euros en asistencia canalizada a través del Programa Mundial de Alimentos y la Organización Panamericana de la Salud.
El ministro español de Exteriores, José Manuel Albares, aseguró recientemente que Madrid está hablando con otros países para "intentar hacer algo" conjunto por Cuba y reiteró su rechazo al embargo estadounidense. Según Albares, España ya ha movilizado más de 1,3 millones de euros en ayuda humanitaria y está dispuesta a seguir enviando paquetes "tantas veces como sea necesario".
Al mismo tiempo, otros aliados tradicionales del régimen intentan movilizar apoyo. En Namibia, la presidenta de la Asamblea Nacional, Saara Kuugongelwa-Amadhila, sostuvo reuniones con grupos de afines al castrismo para explorar iniciativas de ayuda económica y humanitaria, en una campaña que busca involucrar al Gobierno, empresas, iglesias y organizaciones juveniles namibias, según recogió la página oficial del Ministerio de Relaciones Exteriores del régimen cubano.
Y todo eso lo dejan pasar mientras dicen y repiten y recontra-repiten que el régimen "tiene los días contados". No, chico, aquello no se cae más nunca.