La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, afirmó el miércoles que mantendrá el convenio mediante el cual el régimen cubano exporta médicos a ese país y negó que La Habana decida cuánto cobran esos profesionales, mientras varios países de la región dicen adiós a las Brigadas Médicas cubanas o anuncian la renegociación de los acuerdos.
"Nosotros tenemos un muy buen acuerdo que además nos ayuda mucho. Es decir, es un acuerdo bilateral de mucha ayuda para México", sostuvo la mandataria en su conferencia de prensa diaria, según la agencia española de noticias EFE.
Asimismo, aseguró que los médicos enviados por La Habana fueron los primeros en brindar ayuda a México durante la pandemia de Covid-19 y que actualmente "nos ayudan en muchos lugares".
Sheinbaum también negó que los profesionales cubanos de la salud sean contratados en México bajo los esquemas de explotación que los convierten en una fuente de ingresos de divisas del régimen y han sido denunciados incluso en Naciones Unidas.
Los médicos cubanos que La Habana alquila a otros gobiernos son despojados hasta del 90% de sus salarios, además de verse sometidos a un reglamento que limita drásticamente sus derechos a la libre circulación, movimiento y asociación, entre otros.
Sin embargo, la presidenta aseguró que, en México, a los médicos cubanos "se les paga lo que se les tiene que pagar, o sea, ellos reciben su salario".
"No es que vengan aquí y les pague el Gobierno cubano allá lo que quiera", añadió, pese a que existen evidencias de lo contrario.
En octubre de 2024, el medio local Reforma informó que México gastaba un promedio de 100.000 pesos mensuales (5.125 dólares) por cada uno de los 3.101 médicos cubanos contratados entonces en el país, mientras el salario, de 27.000 pesos mensuales por cada uno de los profesionales (más de 1.300 dólares), era depositado a la estatal Comercializadora de Servicios Cubanos SA.
Esta empresa cubana cobró, de julio de 2022 a diciembre de 2023, cuando solo eran 966 médicos, 472 millones de pesos (más de 24,2 millones de dólares) por empleado, reveló entonces el rotativo mexicano.
En septiembre del propio año, el Instituto del Seguro Social de México (IMSS) reconoció en declaraciones al medio El Universal que desconocía cuánto dinero del total había entrado directamente al salario de los médicos cubanos.
Meses antes, en enero, el Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (INAI) de México acusó al régimen de Cuba de embolsarse el 94,4% del salario de los médicos enviados al territorio mexicano durante la pandemia del Covid-19, cuando se produjo la exportación defendida el miércoles por Claudia Sheinbaum.
La decisión de la presidenta de México de mantener la llamada "cooperación" médica, como se presenta ante la opinión pública el lucrativo negocio del régimen, llega en un contexto marcado por la salida de las brigadas cubanas de varios países, como resultado de una presión ejercida por Washington para acabar con las prácticas de explotación laboral denunciadas durante años.
Entre los gobiernos de la región que han decidido no renovar sus convenios con La Habana se encuentran Jamaica, Honduras, Guyana, San Vicente y las Granadinas y Guatemala.
El régimen cubano habría hecho pasar por médicos a profesionales enviados a Guatemala para cumplir otras funciones
En Guatemala el Ministerio Público investiga más de 60 denuncias contra profesionales exportados por el régimen cubano relacionadas con usurpación de calidad profesional, incumplimiento de requisitos legales y seguridad ciudadana, informó el medio local Prensa Libre, poco más de mes después de que transcendiera la decisión del Gobierno de ese país de no renovar el convenio en materia de salud con La Habana.
"Hay denuncias presentadas en contra de médicos cubanos en Guatemala, de diversas circunstancias, de delitos cometidos por ellos en lo particular, hasta circunstancias relacionadas con el desarrollo de sus funciones en Guatemala", señaló el secretario general de la institución, Ángel Arnoldo Pineda.
Según varias denuncias, que ya están en proceso de investigación, solo entre el 20% y el 30% de los profesionales enviados por La Habana a Guatemala serían médicos.
"Dentro de las distintas denuncias lo que le puedo resumir es que se menciona que, si se hace numéricamente un análisis del 100% de personas designadas por el régimen cubano a dar ese apoyo de medicina en los distintos países, se menciona que únicamente el 20% o el 30% de las personas que vienen son médicos realmente y los demás usurpan la calidad de médicos y ejercen otras funciones", detalló Pineda.
"La investigación está enfocada en eso, en entender si es así o no es así, y si fuese así, qué funciones eran las que estaban desarrollando, porque sería lamentable, digamos, que en el transcurrir del tiempo se pudiese estar atendiendo a personas desde el punto de vista médico y no se tuviese ni la capacidad profesional para hacerlo, sumamente lamentable", subrayó.
El funcionario también indicó que el Ministerio ha solicitado el apoyo de Estados Unidos en la investigación, porque la soberanía y la seguridad del país podrían haberse visto comprometidas con la presencia en el territorio de personas enviadas como supuestos médicos para realizar otras labores.
"Se tiene acompañamiento de algunos esfuerzos de investigación en virtud de que afectan soberanía y aspectos fundamentales de seguridad de Guatemala. Se ha pedido el apoyo del Gobierno de los Estados Unidos en algunas agencias para que nos ayuden en esa investigación, porque tenemos información en el tema de intercambio de información de investigaciones que esto ocurre en varios países de Latinoamérica", explicó.
El funcionario también informó que están siendo investigados casos de ciudadanos cubanos que continúan en Guatemala y están ejerciendo como médicos, presuntamente sin tener las capacidades o documentos avalados en las dependencias del Estado, como el Ministerio de Salud.
"Son tres elementos básicamente. La usurpación de la calidad, porque no se tiene la función profesional ni la capacidad profesional para ejercer la profesión, pero se ejerce. Segundo, no se cumplen los requisitos de ley, porque toda persona que se ha preparado en el extranjero tiene la posibilidad de ejercer su profesión en Guatemala, pero tiene que homologar su título aquí en Guatemala. Entonces hay que cumplir los requisitos de ley. Y la tercera es la afectación de la seguridad ciudadana", precisó.
Sheinbaum o no sabe de qué está hablando, o se hace.