La salida de Guyana de la brigada médica de Cuba, en febrero pasado, respondió a una decisión de La Habana y no de Georgetown, reveló el ministro de Salud de ese país caribeño, el doctor Frank Anthony el lunes.
El ministro hizo la aclaración, luego de que un pequeño grupo de ciudadanos preocupados le escribiera al presidente del país, pidiendo que se diera marcha atrás a la retirada de los médicos cubanos y que volvieran a ser contratados.
"Estuvimos dialogando con las autoridades cubanas y ellas decidieron poner fin o retirar a los médicos cubanos que estaban aquí. Así que eso es lo primero que quiero dejar claro", sostuvo Anthony en entrevista con el medio local News Source.
Añadió que, tras la decisión del régimen cubano, que puso fin a un acuerdo de más de 48 entre ambos países, su Gobierno optó por contratar directamente a los profesionales de la Isla. De hecho, muchos médicos de la Isla ya están trabajando en el sistema de salud de ese país, cuyas autoridades solo exigen que tengan la preparación necesaria y obtengan la certificación de Guyana.
"Los médicos, enfermeros y técnicos cubanos, si quieren venir a Guyana, pueden venir a Guyana y, una vez que estén debidamente calificados y certificados por nuestras autoridades médicas aquí —el consejo médico, el consejo de enfermería, etc.—, una vez que cumplan esos requisitos podremos ofrecerles un empleo", aseguró el doctor Anthony.
"Y bastantes personas han venido, por lo que les hemos ofrecido ese empleo. Así que están trabajando en el sistema público. No tenemos ningún problema siempre que estén calificados", afirmó, aunque no pudo precisar la cantidad de profesionales cubanos de la salud que han sido contratados en el país, tras terminar el convenio con La Habana.
El ministro también aseguró que la salida de la brigada médica de Cuba no ha tenido ningún impacto en Guayana, ya que, mientras el país continúa contratando directamente al personal médico, el Ministerio de Salud ha estado ampliando sus programas de formación para enfermeros guyaneses y otros profesionales de la salud.
"Como saben, hemos estado ampliando nuestro sistema de salud y también hemos comenzado a ampliar la formación. Así que muchas de las personas que estaban en la brigada eran enfermeros y, mediante nuestro programa de formación, estamos compensando a aquellos que fueron retirados. Y este año, por ejemplo, como hace tres años comenzamos un programa de enfermería registrada, para junio de este año estaremos graduando a cerca de 800 personas, que se incorporarán al servicio tan pronto como se gradúen con éxito", explicó el ministro.
Guyana es uno de los países del Caribe de los que han salido las brigadas médicas de Cuba —por decisión de sus gobiernos o de La Habana, tras conversaciones para modificar los contratos— luego de que Washington advirtiera que la participación en los programas cubanos podía constituir trata de personas y dar lugar a restricciones de visas y posibles repercusiones comerciales.
Ante las sospechas de que la terminación del convenio médico entre Guyana y La Habana se debió a presiones estadounidenses, el ministro Anthony dijo en febrero que su Gobierno solo está cumpliendo con sus propias leyes.
"No hay ninguna razón. Tenemos médicos cubanos que ahora están llegando a Guyana de manera independiente, así que los empleamos, por lo que no hay necesidad del acuerdo", dijo hace un mes a Kaieteur News. "En este momento, lo que estamos haciendo es que cualquier médico o enfermero de Cuba que quiera trabajar en Guyana, una vez que tenga sus credenciales y venga aquí podemos emplearlo, y tiene los mismos términos y condiciones que cualquier médico guyanés", añadió.
El ministro agregó entonces que Guyana simplemente está cumpliendo con sus propias leyes laborales, las cuales —según dijo— están alineadas con las expectativas internacionales, incluidas las expresadas por Estados Unidos.
"Este país tiene leyes laborales que permiten que las personas sean empleadas y reciban sus salarios. No podemos violar ninguna norma vigente en nuestro país. Así que hemos estado siguiendo esas normas, que son coherentes con lo que el Gobierno de EEUU ha estado solicitando", afirmó.