El régimen cubano estaría negando que funcionarios de la embajada de EEUU en Cuba tengan acceso al ciudadano estadounidense detenido en la Isla tras el tiroteo ocurrido el pasado febrero en aguas cubanas, en el que fuerzas del régimen abatieron a cinco ocupantes de una lancha registrada en Florida. El congresista cubanoamericano Mario Díaz-Balart denunció que el personal diplomático no ha podido confirmar su estado de salud ni las condiciones de su detención, "lo cual resulta inaceptable", subrayó.
En un mensaje en su perfil de X, el legislador sostuvo que "es imprescindible que el régimen en Cuba no obstaculice la investigación del incidente marítimo del 25 de febrero de 2026 y permita al Departamento de Estado de EEUU pleno acceso consular al ciudadano estadounidense bajo su custodia, conforme a lo establecido en la Convención de Viena sobre Relaciones Consulares".
Asimismo, enfatizó que las familias merecen respuestas y los detenidos, "un trato humano". "Exijo que el régimen respete los compromisos internacionales, garantice acceso consular inmediato y permita una completa investigación con la participación de autoridades estadounidenses, sin más demoras ni obstáculos", agregó.
Al propio tiempo, la Oficina para Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado de EEUU insistió en su perfil de X en que "el pueblo cubano reclama sus necesidades fundamentales: servicios básicos, subsistencia y ser libre de la tiranía. El régimen cubano debe respetar estos derechos fundamentales".
En este contexto, el pasado 13 de marzo, el gobernante cubano Miguel Díaz-Canel anunció que una delegación del Buró Federal de Investigaciones de EEUU (FBI) viajaría a la Isla para recabar información en torno al tiroteo. Sin embargo, a juzgar por el reclamo de Díaz-Balart, dicho viaje no se habría producido aún.
En una comparecencia ante los medios de comunicación, Díaz-Canel sostuvo que "oportunamente se brindó información de los acontecimientos a la contraparte de EEUU, que ha planteado por vía diplomática y consular su interés en participar de conjunto en el esclarecimiento de los hechos, y estamos a la espera de una posible visita del FBI para participar en el esclarecimiento de los hechos y seguir avanzando en esta investigación".
En tal sentido, el Ministerio del Interior de Cuba indicó que, desde el inicio del caso, La Habana ha mantenido comunicación con autoridades estadounidenses. Según el MININT, "el pasado 2 de marzo de 2026 autoridades de EEUU trasladaron por vía diplomática su disposición a cooperar plenamente en la investigación. La cooperación pudiera incluir intercambio informativo, de evidencias y otras acciones conjuntas".
Sin embargo, la versión oficial contrasta con declaraciones previas de un portavoz del Departamento de Estado a Martí Noticias, quien afirmó que las autoridades cubanas no han respondido a solicitudes de acceso consular ni a pedidos de información sobre los supuestos ciudadanos estadounidenses implicados en el incidente.
Además, como parte de las incongruencias del caso, el gobernante cubano dijo que "los heridos han tenido toda la atención médica y los detenidos pudieron hablar con su familia, así como los familiares de los fallecidos han participado en la identificación de los cuerpos".
No obstante, el grupo de asesoría legal Cubalex denunció ante el Comité contra la Desaparición Forzada de la Organización de Naciones Unidas que "durante varios días los familiares y representantes legales de estas personas intentaron obtener información sobre su paradero, contactando hospitales, unidades policiales y otras instituciones estatales en Cuba, sin recibir confirmación oficial sobre su ubicación o estado de salud".
Esto demuestra que todo fue un show preparado por el desgobierno; en cuánto a reclamar a la Dictadura según la “Convención de Viena sobre Relaciones Consulares”, es un absurdo, los Castro y sus secuaces han considerado cualquier derecho internacional como algo ajeno al pueblo esclavo, incluso La Declaración Universal de los Derechos Humanos está prohibida tan siquiera leerla, es considerada “contrarrevolucionaria”.
Lo que están esperando para “silenciarlo” para que no destape la patraña que todos saben les salió por la culata.
Son los modus operandi típicos del régimen cubano. Ya me parecía bastante extraño que los fueran a dejar verlo así porque sí. En estos eventos no quieren a nadie cerca que pudiera cambiarles el argumento. Recuerden el asesinato de Oswaldo Payá, que fue de lo más confuso y aún hoy quedan dudas.