El régimen cubano impide que los sobrevivientes del tiroteo en las costas de la Isla ocurrido el 25 de febrero, a los que ha imputado por el delito de terrorismo, cuenten su propia versión de los hechos, según denuncias algunos familiares. Otros, cuyos allegados murieron en los hechos, aseguran que no han recibido los cuerpos ni información sobre los restos de los caídos.
"Le han impedido hablar sobre cualquier tema relacionado con el caso. No ha podido explicar qué ocurrió, ni hablar de sus heridas", dijeron a Martí Noticias allegados de Conrado Galindo Sariol, cuya familia dice que solo pudo confirmar que está vivo.
Otro sobreviviente, Roberto Álvarez Ávila, está hospitalizado en Santa Clara con un disparo en la cabeza, dijeron sus familiares al medio estadounidense.
Los seis tripulantes que resultaron heridos en el tiroteo fueron imputados por la Fiscalía General de la República (FGR) de Cuba el martes por el delito de terrorismo.
En el enfrentamiento con Tropas Guardafronteras, que se produjo en Cayo Falcones, municipio Corralillo, provincia de Villa Clara, fueron abatidos Pavel Alling Peña, Michel Ortega Casanova, Ledian Padrón Guevara y Héctor Duani Cruz Correa.
La familia de Padrón Guevara, que incluye a varias personas sordas, dijo al medio estadounidense que hasta el momento no ha recibido noticias sobre los restos del joven de 25 años.
El pasado fin de semana, Misael Ortega Casanova, hermano de Michael Ortega Casanova, dijo al periodista Gilberto Dorrego, de Telemundo, que los cuerpos no serían trasladados a EEUU para ser entregados a los familiares.
"Ahorita recibí una noticia muy dolorosa, muy traumática, que espero que no puedan traer los cuerpos, porque fueron masacrados", dijo Ortega Casanova.
Uno de los reclusos golpeados durante la represión del motín en la cárcel de Canaleta es trasladado a un penal de máxima seguridad
Georkis Vargas Ramos, un recluso golpeado durante la represión del motín que estalló en la prisión de Canaleta el 19 de febrero y cuya familia lo daba por desaparecido la semana pasada, fue traslado a la cárcel de máxima seguridad de Camagüey conocida como Kilo 8 o "La 26".
Martí Noticias recibió la información de una fuente familiar, que prefirió hablar bajo condición de anonimato por temor a represalias.
Según la fuente, el Vargas Ramos se quejó de dolores en todo el cuerpo, debido a la golpiza que recibió.
"Está golpeado. Él mismo fue el que me lo dijo. Me dijo que le dolía el cuerpo entero", comentó.
"Está mejor, pero tiene muchos golpes y mucho dolor en el cuerpo", agregó la fuente.
Sin embargo, Vargas Ramos no habría participado en la revuelta, según declaraciones de su madre, Isabel Ramos, difundidas por el Observatorio Cubano de Derechos Humanos (OCDH) esta semana.
La organización radicada en Madrid publicó en su cuenta de la red social X que la mujer sostiene que el recluso no tomó parte de la protesta. "Su madre sostiene que fue llamado por funcionarios del penal y posteriormente señalado como involucrado en los hechos", contó el Observatorio.
La mujer también denunció que Vargas Ramos presenta "múltiples lesiones físicas, incluidas fracturas de cráneo".
La respuesta represiva de las autoridades cubanas a la protesta habría dejado otros heridos de gravedad, además de varios presos muertos, según denuncias de activistas y organizaciones defensoras de derechos humanos, como Prisoners Defenders.
El Ministerio del Interior (MININT) de Cuba solo se pronunció sobre los hechos cuando ya habían pasado más de 24 horas y la noticia había llegado a medios internacionales.
Habría cuatro cubanos detenidos por las pintadas "subversivas" de las que el régimen acusa a diez panameños
Cuatro cubanos habrían sido detenidos en relación los carteles con contenido "subversivo", por los que el régimen acusa a diez ciudadanos panameños de "subversión" y "hechos de propaganda contra el orden constitucional".
"Todo el panameño está volcado a esos diez panameños que están allá y también hay cubanos presos que nos brindaron su mano amiga, dándonos dirección, prestándonos un automóvil. porque estábamos haciendo una buena obra, una obra de caridad", dijo a Martí Noticias Jair Ortiz, miembro de la organización Camino a la Democracia Pacífica de Cuba.
A dicha organización, presidida por el activista Boris Betancourt, pertenecen los diez panameños.
Los cubanos presuntamente arrestados son de La Habana, según Ortiz. Hasta el momento, el las autoridades no han dado a conocer ningún arresto en la Isla.
Ortiz contó que fueron 20 los ciudadanos de Panamá que viajaron a la Isla, en tres grupos. Él lo hizo junto a otras cuatro personas, para entregar ayuda humanitaria, y también estuvo bajo arresto.
"Estuve detenido más de diez horas en Matanzas", reveló Ortiz. "El régimen te acusa y te obliga a que tú mismo te acuses. Empezaron con presión psicológica a decirnos quién nos mandó, quien nos pagó. Y nosotros a decirles que somos voluntarios, que hacemos estas donaciones porque somos laicos y queremos ayudar a este pueblo".
Sobre los diez detenidos, señaló que no pintaron "en embajadas ni lugares bonitos, sino en paredes destruidas o que ya fueron grafitadas".
"Nosotros fuimos a enviar un mensaje al pueblo cubano de que no están solos. Que se levanten porque no están solos", defendió el activista.
Y pensar que a los 5 espías después de hacer lo que hicieron, incluyendo colaborar con el asesinato de los 4 pilotos de Hermanos al Rescate, los liberaron mejor que como entraron a la cárcel.
A esos 6 que sobrevivieron no los salva ni el medico chino. Van directo al paredon. Asi no hablan.
Y tambien asi el regimen tapa su chapucera operacion.
Ya tarda el FBI en dar a conocer su investigacion. Bueno, a ver si se atreven a darla.
La proxima vez que salga un grupo de esos, pues que lleven un destroyer. Asi liquidan a los guardacostas cubanas en un santiamen.