Luego de condenarlo al abandono y permitir su destrucción, con importantes derrumbes en los últimos meses, la Asamblea Municipal del Poder Popular de Centro Habana anunció que, ante su incapacidad para repararlo, "comenzaron las acciones de demolición del local que ocupaba el Instituto Superior de Diseño Industrial (ISDi)".
El ente gubernamental detalló que los trabajos son ejecutados por la Empresa GEICONS, pero no indicó cuánto tiempo tardarán ni si existe un proyecto de utilización del céntrico terreno una vez concluyan las labores, recibidas con congoja por exestudiantes del centro consultados por DIARIO DE CUBA.
En diciembre último, el edificio, ubicado en la intersección de las avenidas Carlos III y Belascoain, sufrió un nuevo derrumbe parcial, que volvió a poner de manifiesto el avanzado deterioro del inmueble y la inacción de las autoridades frente a uno de los símbolos más visibles del colapso urbano en la capital cubana.
En tal sentido, en la publicación oficial que anuncia su demolición, la usuaria de Facebook Lázara García Rodríguez comentó: "Dejar morir una vez más un edificio emblemático. No hay sentido común. No hicieron el trabajo bien desde el principio".
El inmueble había sufrido un colapso mayor en enero de 2025, cuando una parte de la estructura cayó y bloqueó el acceso a viviendas contiguas, forzando la evacuación de familias enteras y dejando herida a una anciana de 78 años. "Resultado de errores estructurales en modificaciones previas, que debilitaron la edificación y precipitaron su desplome", así explicaron las autoridades cubanas el colapso de enero, sin hacer referencia a los años de abandono.
El ISDi recibió su última restauración capital entre los años 2005 y 2007. Desde entonces, hubo cierres parciales del edificio, hasta que fue prácticamente desalojado en marzo de 2022, cuando su Consejo de Dirección admitió en un comunicado que sus instalaciones cerrarían como consecuencia del deplorable estado constructivo.
A pesar de que desde entonces las autoridades capitalinas reconocieron que la zona estaba "declarada en estado de derrumbe", los trabajos de demolición no ganaron intensidad hasta esta semana.
No obstante, el deterioro del ISDI no solo es estructural, toda vez que, durante los últimos meses, su abandono desencadenó un proceso de saqueo sistemático, ante el que las autoridades demostraron su total ineficiencia.
Si bien las autoridades universitarias anunciaron en agosto pasado la reubicación del ISDI en un nuevo edificio, en Playa, la vieja sede —abierta en 1984 y alma del desarrollo del diseño industrial y gráfico en Cuba— continúa hundiéndose entre escombros, despojos y silencio oficial.
Para los vecinos de Centro Habana, la preocupación es la integridad física, y para los artistas y diseñadores del país, el colapso del ISDi es también el derrumbe de una parte esencial de la cultura profesional cubana.