El Consejo de Ministros de Cuba autorizó la creación de residencias para el cuidado de ancianos o personas en situación de discapacidad administradas por empresas no estatales, ante la crisis de los establecimientos estatales de su tipo en el país.
El Acuerdo 10249 de 2025 del Consejo de Ministros, publicado el jueves 26 de febrero en la Gaceta oficial, da a conocer que esta clase de servicios podrán ser creados como "residencias de cuidados diurnos, residencias de cuidados permanentes o residencias de cuidados diurnos y permanentes".
La medida, que fue aprobada en noviembre pasado, se justifica, dice el texto, por el "acelerado proceso de envejecimiento de la población cubana, que demanda un incremento de las atenciones" y por "la necesidad de ampliar el alcance de los servicios sociales de cuidados a personas adultas mayores o en situación de discapacidad", cuya atención en la Isla siempre fue exclusiva de la familia o de entidades estatales.
Las MIPYMES no estatales que decidan abrir negocios de esta naturaleza deberán tener el aval del director general del Ministerio de Salud Pública (MINSAP) de cada municipio. Este debe certificar que "se cumplen los requisitos previstos para prestar estos servicios, de conformidad con lo regulado por el Ministerio de Salud Pública", dice la medida.
Los emprendimientos aprobados deben reservar "al menos el 10% de las capacidades habilitadas para otorgar a las personas de interés social, por su condición de vulnerables". Según la norma, estas últimas pagarán "la tarifa establecida por el ministro de Finanzas y Precios para las casas de abuelos y hogares de ancianos estatales certificados".
En caso de que el beneficiado sea insolvente, "el pago total o parcial del servicio se realiza por la Asistencia Social", pero "de forma excepcional", indica el texto.
El MINSAP será el encargado, aparte de autorizar a las MIPYMES dedicadas a la actividad, de "garantizar la atención médica y estomatológica de los beneficiarios; desarrollar y controlar la capacitación y acreditación de las personas que ejercen la actividad, a través de las escuelas para personas cuidadoras; organizar y realizar los cursos para la capacitación del titular de la actividad de cuidado, el personal que se desempeña en la forma de gestión no estatal, así como algún socio de estas no relacionado directamente con el cuidado".
También establecerá "el procedimiento para el cobro por el curso de capacitación que ofrecen las escuelas de cuidadores en los territorios, y que es de carácter obligatorio cumplir", y otorgará "las licencias sanitarias de los locales destinados a estas instituciones".
Añade el acuerdo del Consejo de Ministros que el ministro de Finanzas y Precios tiene que "evaluar y proponer beneficios fiscales u otros incentivos económicos que contribuyan a estimular el desarrollo de los servicios de cuidados por formas de gestión no estatal, que incluya la definición de la cuantía a bonificar, en correspondencia con la cantidad de personas de interés social para la comunidad que el titular se comprometa a atender".
Finalmente, la medida establece una exención de pago del arrendamiento del local estatal donde se prestará el servicio durante dos años, prorrogable a tres. Luego de ese periodo, las autoridades evaluarán si otorgan el local en usufructo.
Los denominados asilos de ancianos son desde hace décadas uno de los eslabones más débiles de la estructura de la seguridad social en Cuba. Fenómenos como el envejecimiento de la población, la crisis económica y la emigración han empeorado la situación. Un número creciente de ancianos sobreviven en condiciones precarias hoy en Cuba, muchos de ellos sin vivienda o medios de subsistencia dignos.
La Isla es el país más envejecido de América Latina, con más del 25,7% de su población con 60 años o más.
O sea, cuanto peor está Cuba, el régimen recurre a la actividad privada. Es raro, no?