Con la población cubana aun sufriendo por el devastador paso del huracán Melissa, el régimen ha intentado desacreditar y minimizar la ayuda humanitaria de Estados Unidos, que comenzó a llegar este miércoles 14 de enero a la Isla en varios cargamentos que recibirá y distribuirá la Iglesia Católica de la Isla.
En una declaración replicada por el portal oficial Cubadebate, el Ministerio de Relaciones Exteriores (MINREX) acusa a Washington de actuar con "fines oportunistas y de manipulación política" y se quejó de que la asistencia ha tardado 77 días en materializarse.
El régimen dice que "en ningún momento ha habido comunicación oficial del Gobierno de EEUU con el Gobierno de Cuba para confirmar tal envío" y subraya que fue la Iglesia Católica cubana la que informó a las autoridades sobre la intención de la Conferencia de Obispos Católicos de EEUU de servir como canal para la ayuda.
El MINREX insiste en que toda ayuda es recibida, organizada y canalizada por las autoridades gubernamentales, una exigencia que históricamente ha generado desconfianza entre donantes internacionales y organizaciones humanitarias.
El régimen dice que "acepta esta donación sin condicionamientos", pero la atribuye a "un gesto del pueblo de EEUU", no del Gobierno, y de paso resta importancia y magnitud a la ayuda.
"La asistencia material procedente de EEUU por esta vía será destinada, como es obvio, a los damnificados y las comunidades perjudicadas, si bien ella representa una fracción del esfuerzo del pueblo y el Gobierno cubano y de la ayuda recibida de diversas partes del mundo, incluyendo organizaciones de EEUU no asociadas con el gobierno", añade.
El Departamento de Estado confirmó este miércoles que Estados Unidos comenzó esta semana el envío de ayuda humanitaria valorada en tres millones de dólares, destinada a unas 6.000 familias —alrededor de 24.000 personas— en las provincias orientales más golpeadas por el huracán: Santiago de Cuba, Holguín, Granma y Guantánamo.
La asistencia incluye alimentos, productos de higiene, utensilios de cocina y artículos básicos para el hogar, como sábanas, mantas y linternas solares. Según un comunicado del secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, el primer cargamento salió de Miami en un vuelo chárter este 14 de enero y otro se realizará el 16 de enero, con destinos a Holguín y Santiago de Cuba, mientras que el resto llegará posteriormente por vía marítima.
Este miércoles, durante una conferencia de prensa en Weston, Florida, el jefe de la Misión de Estados Unidos en Cuba, Mike Hammer, dijo que el objetivo central es garantizar que la ayuda llegue directamente a quienes la necesitan.
"Si esto puede hacerse sin que sea interceptado o mal utilizado por el régimen, entonces habrá oportunidades de seguir mostrando ese apoyo tangible al pueblo cubano", afirmó.
Hammer señaló que Washington siguió de cerca el impacto del huracán Melissa, que azotó el oriente cubano a finales de octubre, y recordó que las condiciones en la región ya eran precarias antes del desastre.
"Llegó el huracán, devastador, y las condiciones han empeorado y van a seguir por un tiempo siendo muy difíciles", afirmó, y recordó que "hay mucha buena voluntad e intención por parte de la administración de Donald Trump para el pueblo cubano".
Durante la presentación del programa de ayuda, representantes del Departamento de Estado y de Catholic Relief Services advirtieron que cualquier intento de politizar, desviar o apropiarse de la asistencia tendría consecuencias políticas. El secretario de Estado, Marco Rubio, señaló en X que Washington trabaja con la Iglesia Católica y otros socios para asegurar que la ayuda llegue "al pueblo cubano, no al régimen ilegítimo".
El huracán Melissa, el tercero más intenso jamás registrado en el Atlántico, dejó más de 100 muertos en conjunto en Jamaica, Haití, la República Dominicana y Panamá, además de ser el ciclón más potente de la temporada del Atlántico de 2025 tras tocar tierra en Jamaica como categoría 5 el 28 de octubre pasado.
El Gobierno cubano no informó de víctimas, pero reportó, según datos oficiales, daños en más de 90.000 viviendas, 600 infraestructuras médicas estatales, más de 2.000 centros educativos, unas 100.000 hectáreas de cultivos e infraestructuras de transporte, telecomunicaciones, electricidad y abasto de agua.
El pueblo cubano clama por ayuda similar a la de Venezuela, claro, lo de Venezuela no está 100% cumplido, pero es el principio del fin y una esperanza.
No se que esperan para acabar con ese regimen asesino los estan ayudando y todavia se quejan.
Se quejan porque están ayudando al pueblo, no a ellos; esta vez no pueden robarse toda la donación.
El embajador y otros en el gobierno de EEUU seran tan naives como para no saber que entre los catolicos con sotanas o sin ellas, tambien abundan los oficiales o colaboradores de la seguridad del estado encargados de controlar y desviar las ayudas por muy humanitarias que sean?
18 mil millones de dólares y sabe Dios cuántos miles de millones más tienen, y forman una pataleta porque no pueden apoderarse de un montón de cajas de comida, papel de culo y unos cuantos colchones.
Estan chillando porque no se las pueden ROBAR (y saben que si meten la mano ahi mismo paran los embarque.....