La compañía rusa Rossiya Airlines, filial de Aeroflot, incrementará sus vuelos entre el aeropuerto de Moscú Sheremetyevo y Varadero durante el verano 2026, pese a la caída del flujo de turistas de ese país a Cuba.
Rossiya programará tres vuelos semanales durante toda la temporada, del 29 de marzo de 2026 al 24 de octubre de 2026, de acuerdo con el sitio especializado AeroRoutes. La conexión será operada con un Boeing 777-300ER de 457 plazas.
La aerolínea redujo el servicio de tres a dos vuelos semanales entre junio y octubre de 2025.
En noviembre, el Servicio de Fronteras de la Federación Rusa reconoció que el flujo de turistas a Cuba se desplomó un 41% en apenas nueve meses de 2025, en comparación con igual período de 2024, una cifra que confirma el hundimiento del único mercado para los hoteles de la Isla que crecía con vigor y que llegó a ser su segundo emisor.
Entre las causas se mencionaron la escasez de transporte y, en consecuencia, al alto costo de los boletos aéreos.
La situación deriva del deterioro de la flota de largo alcance de la nación euroasiática, por las sanciones de Occidente tras la invasión de Ucrania. Esto dejó sin repuestos a las aeronaves Boeing y Airbus en explotación, y ha hecho que hoy el precio del vuelo a Cuba sea varias veces más alto que el costo del alojamiento en los hoteles de la Isla.
Recientemente, la aerolínea Nordwind reabrió las conexiones entre Moscú y Holguín, tras cinco años de interrupción.
A menudo, medios rusos se hacen eco de quejas de clientes que visitan la Isla: desde la comida monótona e insípida de los bufets de los hoteles, hasta las dificultades para conseguir agua potable o para que les cambien el ajuar de aseo de sus habitaciones, pasando por las condiciones constructivas de las instalaciones y las amenidades a su disposición para entretenerse durante su estancia.