Las víctimas mortales de violencia machista en Cuba durante 2025 ascendieron a 42, con la verificación del feminicidio de Rosa Idania Ferrer Pérez por parte del Observatorio de Género de la revista feminista Alas Tensas (OGAT) y de la plataforma Yo Sí Te Creo en Cuba (YSTCC).
Según declaraciones de la directora de OGAT, Ileana Álvarez, al medio estadounidense Martí Noticias, la víctima era enfermera y el sospechoso de su asesinato es su esposo, una persona con historial violento.
"La víctima fue hallada sin vida tras un historial de violencia doméstica reiterada, ejercida por el presunto agresor, señalado por vecinos y familiares como un hombre con antecedentes de violencia, no solamente doméstica, sino también, comunitaria", detalló Álvarez.
La agresión fue cometida el 30 de noviembre, en la vivienda de la pareja, ubicada en el Batey Elpidio Gómez del municipio cienfueguero Palmira.
La víctima, que tenía 46 años y trabajaba en el policlínico "Elpidio Gómez" de su comunidad, fue golpeada y estrangulada. El sospechoso se tornaba aún más violento bajo los efectos del alcohol, según testimonios de vecinos citados por Martí Noticias.
El subregistro de víctimas mortales de violencia machista de OGAT y YSTCC llegó 42 en 2025, apenas unos días después de que el boletín "Violencia feminicida en cifras. América Latina y el Caribe – N.º 4", elaborado por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), a partir de los datos oficiales correspondientes a 2024 entregados por los estados de 26 naciones y territorios, revelara que Cuba esta entre los seis países que exhiben las tasas más altas de feminicidios en la región.
Una cubana secuestrada y atacada con ácido vive para contarlo
A diferencia de Rosa Idania Ferrer Pérez, Niyu del Carmen López Morales, quien fue secuestrada, golpeada y atacada con ácido, sobrevivió a la agresión y se encuentra ingresada en un hospital. Pudo identificar a su expareja como su presunto agresor.
Las dos agresiones, con resultados distintos para las víctimas, ocurrieron con apenas dos días de diferencia, lo que demuestra la magnitud de la violencia machista que envuelve a Cuba.
López Morales fue secuestrada y encerrada en una casa el 28 de noviembre, según informó en Facebook el perfil "Nio Reportando un Crimen". En ese lugar, fue atada, amordazada y golpeada, hasta que su agresor le arrojó una sustancia corrosiva a la cara. Esto le causó lesiones graves, que incluyen una afectación severa en uno de los ojos.
Los gritos de López Morales alertaron a los vecinos, que llamaron a la Policía. Los agentes entraron en la vivienda por la fuerza y encontraron a la víctima con múltiples heridas.
Ella misma confirmó lo que le sucedió en un comentario a la publicación del perfil de Facebook.
"La Policía no tardó en llegar y me rescataron a tiempo. Gracias a todos y a Dios (…) Estoy a punto de entrar al salón a operarme la mano, tengo muchos golpes y graves heridas para la vida", escribió la sobreviviente.
Al difundir la agresión, Alas Tensas recordó que la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW) y la Declaración sobre la Eliminación de la Violencia contra la Mujer se utilizan hoy para considerar los ataques con ácido como violencia de género que los Estados están obligados a prevenir, investigar, sancionar y reparar.
"El Manual de legislación sobre la violencia contra la mujer de ONU Mujeres recomienda a los Estados criminalizar de forma específica las formas graves de violencia física, incluyendo el uso de agentes químicos o corrosivos; establecer penas proporcionales; garantizar el acceso a atención médica integral, rehabilitación y reparación; y regular la venta y distribución de sustancias peligrosas", señaló la revista feminista.
Como han hecho en reiteradas ocasiones activistas y organizaciones de la sociedad civil independiente, Alas Tensas recalcó la ausencia de tipificación del feminicidio en el Código Penal aprobado en 2022 por la Asamblea Nacional del Poder Popular. Paradójicamente, las mujeres son mayoría en el máximo órgano legislativo cubano.
"El ataque contra Niyu del Carmen López Morales ocurre en un país donde no existe una legislación específica sobre ataques con ácido ni una ley integral de violencia de género. El Código Penal de 2022 incorporó la muerte de mujeres por razón de género como circunstancia agravante del homicidio, pero no tipifica el feminicidio como delito autónomo, ni reconoce de forma separada la violencia ácida como forma de violencia machista, a diferencia de Colombia o la Ciudad de México", contrastó Alas Tensas.
"En la práctica, los casos de violencia extrema contra mujeres —incluidos los intentos de feminicidio— quedan atrapados en figuras genéricas como 'lesiones graves' o 'homicidio en grado de tentativa', sin un reconocimiento claro de la motivación de género ni del carácter ejemplarizante que debería tener la respuesta penal. Hay que subrayar que en Cuba no está tipificado el feminicidio en su código penal", criticó.
No fue hasta el pasado 25 de noviembre, Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres, que se inauguró en Cuba el primer bufete de abogados especializado en violencia de género, a pesar de que existía "un reclamo histórico" de las mujeres del país, según reconoció la secretaria general de la oficialista Federación de Mujeres Cubanas (FMC), Teresa Amarelle Boué.
Sin embargo, fue necesario que la Isla llegara a tener una de las tasas de feminicidios más altas de la región para que exista este servicio.
La demora de las autoridades en crear este servicio reclamado por las cubanas contrasta con el discurso oficial de que la Revolución protege y defiende a las mujeres. En la práctica, al Gobierno le ha tomado décadas reconocer la existencia y el aumento de la violencia machista en Cuba.
En enero, DIARIO DE CUBA mostró en un artículo que las sobrevivientes de agresiones machistas en la Isla deben lidiar con secuelas psicológicas —y físicas, probablemente—, en medio del desamparo por parte del Estado. Esperemos que Niyu del Carmen López Morales sea más afortunada.