Decenas de residentes del poblado de Guairajal, en el municipio holguinero de Mayarí, salieron este domingo a las calles para exigir el restablecimiento del servicio eléctrico, interrumpido desde hace más de 25 días tras el paso del huracán Melissa. La protesta se suma a otras manifestaciones de hartazgo en el oriente, que ya contabiliza al menos cinco solo en Mayarí, según testimonios recogidos por DIARIO DE CUBA.
Con carteles y gritos de "¡Queremos corriente!", mujeres con niños en brazos y hombres del barrio denunciaron el abandono gubernamental y la falta de respuestas. "Queremos que se ocupen de este barrio, quieren desaparecerlo. Aquí habían 200 y pico de casas y no quedan 40", declaró uno de los manifestantes en un video publicado por Martí Noticias.
Otro vecino añadió que llevan semanas exigiendo soluciones: "Hablamos todos los días con el delegado y con el presidente del Consejo Popular y nadie nos hace caso".
"La gente está desesperada"
El activista Osmel Ramírez, contactado por DIARIO DE CUBA, confirmó que lo ocurrido en Guairajal forma parte de un "efecto dominó" en todo el municipio.
"Después del barrio de Seboruco que hizo la protesta por la corriente, parece que ha sido un efecto dominó. Varios barrios más han hecho lo mismo. La gente ha salido para la calle, no solamente por la corriente, sino por los servicios en general. Todo está disfuncional", dijo.
Ramírez explicó que, según información que circula entre vecinos, la falta de brigadas externas para apoyar la recuperación eléctrica podría estar relacionada con la escasez de recursos logísticos.
"Las instituciones del Estado no tienen condiciones para mantener albergados ni a los damnificados ni a las brigadas que deberían venir. Los trabajadores de la empresa eléctrica están haciendo lo que pueden, están esclavizados, pero no dan abasto", añadió.
El periodista independiente describió un escenario de extremo deterioro social: "A la gente le falta el agua, le falta todo. Cuando se muere un vecino no hay ni un carro para llevarlo; tienen que cargarlo a hombros kilómetros abajo. Los ánimos se caldean y vienen las manifestaciones".
Según Ramírez, en los últimos días se han registrado protestas en Guairajal, Ponce Sur, Arroyo Hondo, Seboruco y Ceroni, además de otras en Guantánamo y Santiago de Cuba.
La situación en Guairajal es solo un ejemplo de la crisis generalizada en el oriente del país. Según cifras oficiales, más de 52.000 clientes siguen sin servicio eléctrico en Holguín, y la recuperación depende de la sustitución de transformadores y reparaciones complejas.
En Maqueicito y Ho Chi Minh (Guantánamo), protestas a inicios de noviembre terminaron con cuatro detenidos y cortes de internet. En Altamira y El Carmen (Santiago de Cuba), los vecinos bloquearon calles tras 20 días sin electricidad y denunciaron cobros de hasta 15.000 pesos para reconectar el servicio, según el Instituto Cubano de Libertad de Expresión y Prensa (ICLEP).
Cruz Roja: la ayuda no alcanza y la situación se agrava
La Federación Internacional de la Cruz Roja (FICR) advirtió que las donaciones recibidas no bastan para atender a los 2,2 millones de afectados por el huracán Melissa en Cuba. Hasta ahora, solo han recibido 16,3% de los 15 millones de francos suizos que solicitaron para asistencia humanitaria, reportó EFE.
Carlos Pérez Díaz, presidente ejecutivo de la Cruz Roja Cubana, alertó que los daños son masivos: más de 150.000 hectáreas de cultivos arrasadas, 155.000 viviendas dañadas, riesgo elevado de dengue, oropouche y chikungunya y más de 500.000 personas sin electricidad en Santiago de Cuba.
"Nuestros esfuerzos se quedan cortos ante la magnitud de las necesidades", afirmó Pérez Díaz, quien señaló que los cortes eléctricos afectaron plantas de agua y centros de salud. Dijo que las primeras 20 toneladas de ayuda ya fueron distribuidas, pero resultan insuficientes.
Por su parte, UNICEF informó que envió nuevos materiales de reparación a escuelas de Santiago de Cuba —incluyendo tejas y purlins— y que su equipo visitará comunidades de Granma y Santiago para verificar la distribución de la ayuda y acompañar la recuperación.
Mientras las protestas se multiplican y la ayuda internacional llega lentamente a quienes lo necesitan, los testimonios desde Mayarí describen una población agotada: casi un mes sin electricidad, escasez de agua potable, alimentos y transporte, y un Estado sin capacidad de respuesta.
La situación humanitaria sigue deteriorándose, y la población —según los testimonios recogidos por DIARIO DE CUBA— ha perdido la paciencia: "Están obstinados, cansados y desesperados".
Protestan no solo por la electricidad, también protestan porque los güajiros de Güairajal no tienen Gúafaii, a los bueyes les gusta escuchar al reguetonero boricua, el anormal del sombrero de yarey, de cuyo nombre no me acuerdo (y no es chiste)
Protestaron porque la ultima conga de los hoyos no paso por ese pueblo.
Nada nuevo bajo el sol cubano. Esos mismos con el cartelito empiezan aplaudir cuando le llega la corriente y aquí no paso nada. Los pobres no saben lo que quieres decir la palabra libertad.
Tienen que parar de protestar y calladitos aguantar...de noche guerra de guerrillas y eliminar a TODO CHIVATO.
"¡Queremos corriente!". Exacto, ahí está la cosa, para los cubanos la electricidad es una panacea; no necesitan absolutamente nada más, sólo un par de horitas de luz de los carceleros. Mientras este conformismo de migajas continúe hay Castrismo para muchísimo más rato.
Mientras los nagües sigan aplaudiendo cuando venga cualquier funcionario alto,cocinando con leña o carbón , aguantado más de 20 horas sin electricidad y semanas si son afectados por un fenómeno climático seguirán recibiendo patadas en el c......Entiendan ,es un estado fallido sostenido por 20 esbirros de Boinas Rojas y Negras y una Pene -Erre( policía) corrupta.