La Unión Estadounidense de Libertades Civiles (ACLU por sus siglas en inglés), una de las más influyentes del país, se unió a la demanda de cubanos que ingresaron de manera irregular y fueron liberados con el formulario I-220 A, que no otorga estatus migratorio legal ni permite acceder a la residencia mediante la Ley de Ajuste Cubano.
La noticia, difundida el martes 11 de noviembre por el periodista Daniel Benítez en su canal de Youtube, llega unas tres semanas después de que una iniciativa ciudadana impulsada por inmigrantes cubanos que se encuentran en la situación descrita superara las 55.000 firmas para solicitar a ACLU su intervención legal.
No obstante, los organizadores de la campaña en Facebook, dos cubanos identificados como Mag y Yariel, reconocen que no pueden asegurar la decisión de ACLU se basó en la carta con las más de 55.000 firmas que le enviaron, ya que no recibieron respuesta.
Aunque se trata de un respaldo significativo para los inmigrantes cubanos, teniendo en cuenta la relevancia de esta organización sin fines de lucro fundada en 1917, no constituye una garantía de victoria en la batalla legal.
La demanda, presentada por los abogados Mark Prada e Irela Labrada y actualmente en el Onceno Circuito Federal de Apelaciones, con sede en Atlanta, apela la decisión de la Junta de Apelaciones de Inmigración (BIA por sus siglas en inglés) de excluir a los cubanos con I-220 A de los beneficios de la Ley de Ajuste Cubano.
El apoyo de ACLU, cuyas oficinas se encuentran en Nueva York, se produjo mediante un "Amicus Brief" —documento legal presentado ante un tribunal de justicia por parte de una persona u organización que no está directamente involucrada en una causa judicial, pero que presenta asesoramiento o información relacionada con el caso.
En el escrito, ACLU solicitó que el expediente del caso regrese a la BIA, para que esta reconsidere su decisión sobre los inmigrantes cubanos liberados con el formulario I-220 A, basándose en el precedente legal establecido por el caso "Matter of Q. Li".
Ese caso, que no tiene nada que ver con nacionales de Cuba, sino con una ciudadana china, fue la base de un fallo histórico que en agosto permitió a uno de esos cubanos con I-220 A, Jorge Lázaro García, acceder a la residencia por la Ley de Ajuste.
El juez de Nueva Orleans, cuyo veredicto benefició a García argumentó que, si un inmigrante ilegal es detenido en la frontera sin que exista una orden de arresto en su contra, solo puede ser liberado con un parole.
Los alegatos en el caso sobre los cubanos con I-220 A que se encuentra en el Onceno Circuito serán escuchados en diciembre.