La cubana Yislainet Lara envió dos cartas a Miguel Díaz-Canel en octubre, con dos días de diferencia, y lo recordó recientemente en su página de Facebook. El motivo: su hijo Félix Berto Fernández Lara, diagnosticado con autismo y discapacidad intelectual leves, está siendo excluido del sistema educativo de Cuba, lo que constituye una violación de la Constitución y de instrumentos internacionales de los que es parte La Habana.
Sin embargo, la lucha de esta doctora en Estomatología de profesión porque su hijo asista a una escuela comenzó mucho antes, según cuenta a DIARIO DE CUBA y demuestran sus publicaciones en redes sociales.
"No quieren escolarizar a los niños que son casos severos"
"Mi hijo fue diagnosticado con autismo a los tres años de edad. Desde entonces, lo llevo a las consultas médicas, de las cuales solo tengo el resumen de su historia clínica y su certificado médico. Eso te lo dan una sola vez, a no ser que el diagnóstico cambie, ya sea para mejor o para peor", explica.
Hasta junio de 2025 Félix Berto asistió a la escuela para niños autistas Dora Alonso, en La Habana. Yislainet precisa que de lunes a miércoles lo llevaba a ese centro, mientras jueves y viernes lo llevaba a la Manuel Ascunce Domenech, que es para niños con trastorno del lenguaje y está ubicada en Arroyo Naranjo.
La Dora Alonso es para menores de uno a seis años. Los otros centros escolares para personas autistas que hay en La Habana están destinados a menores entre seis y 18 años. Félix Berto ya cumplió seis.
El niño debería estar asistiendo a la escuela Lazo de la Vega, que le corresponde por su dirección en Barrio Azul, Santa Amalia. Pero su madre no ha conseguido matricularlo.
"No quieren escolarizar a los niños que son casos severos, ya sea autismo severo o discapacidad intelectual severa. En el caso de mi niño, el diagnóstico por Salud es autismo moderado asociado a una discapacidad intelectual moderada. Pero estos niños no pueden estar en las casas porque hace una regresión de su desarrollo inmensa", lamenta Lara.
También afirma que, a través de una investigación privada que hizo, supo que en esa escuela que le correspondería a su hijo "hay niños que son como él".
Yislainet Lara cuenta a esta redacción que el 13 de marzo fue al Ministerio de Educación (MINED) y no recibió respuesta. El 10 de abril presentó un documento en el que reclamaba el derecho de su hijo de ser matriculado en la escuela que le corresponde en tres lugares distintos: el Consejo de Estado, el Departamento de Atención a la Población del Ministerio del Interior (MININT) y el MINED. El resultado fue el mismo.
El 26 de mayo fue a la Fiscalía Provincial, donde tampoco obtuvo respuesta, y nuevamente al MINED, donde se decidió reevaluar al niño.
"El 19 de junio me dan los resultados, donde se propone excluir a mi hijo del sistema educacional. El 8 de julio llevo personalmente la misma carta al Consejo de Estado, a la Federación de Mujeres Cubanas (FMC) a nivel provincial, a la Asamblea Nacional y al Ministerio de Educación. Solo obtuve la intención de la FMC de averiguar mi caso. Aún están en eso. El 14 de julio, fui a la FMC municipal en Arroyo Naranjo. Lo mismo; dijeron que iban a investigar mi caso y todavía no hay respuesta", relata.
"Aquí, cuando presentas una queja o inconformidad en los niveles superiores te envían al ministerio encargado de responder el asunto, que es el MINED. Y el MINED excluye de sus instituciones a los niños con diagnóstico severo desde que cumplen seis años. Y así quedan los niños autistas severos, con seis años, desprotegidos totalmente", lamenta.
"Supuestamente, aquí debe venir el personal de salud a atenderlo, en mi casa y aquí no ha aparecido nadie", dice la madre.
"Desde el 1 de septiembre, el defectólogo asignado por mi Comunidad debe venir a darle atención en mi casa, pero eso es responsabilidad de los directivos de Salud", sostiene.
No obstante, Yislainet Lara considera que la atención que recibirá el niño por parte de ese personal será "muy irrelevante y poco impactante en su desarrollo" y subraya que su prioridad es que Félix Berto asista a la escuela.
"Por eso yo continúo insistiendo en que sea incorporado a la escuela de autismo", aclara.
Propaganda, Constitución, instrumentos internacionales y realidad
A inicios de septiembre, mientras la ministra de Educación de Cuba, Naima Ariatne Trujillo Barreto, destacaba la "oportunidad" que tienen los niños de la Isla de asistir a la escuela, Yislainet Lara denunciaba en las redes sociales la exclusión de su hijo, que contradice la propaganda oficial y lo establecido en la Constitución.
El Artículo 84 de la Constitución vigente en Cuba desde 2019 dispone que el Estado y la sociedad protegen a las personas con discapacidad, garantizando el ejercicio pleno de sus derechos.
Asimismo, establece que se deben ofrecer condiciones para su rehabilitación, atención y plena integración social, incluida la educación.
El Artículo 23 de la Convención sobre los Derechos del Niño, de la que es parte el Estado cubano, reconoce que los niños con discapacidad tienen derecho a una vida plena y decente, que promueva su dignidad, autoestima y facilite su participación activa en la comunidad.
Indica que los estados deben garantizar atención especial y acceso efectivo a educación, formación, servicios de salud, rehabilitación y preparación para la vida adulta de esos menores, de manera que se logre su integración social y el máximo desarrollo posible de sus capacidades.
La Habana también es parte de la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, que señala en su Artículo 24 la obligación de los estados de garantizar que esas personas —incluidos los niños que se encuentran en el espectro autista— tengan acceso a educación inclusiva, de calidad y gratuita en igualdad de condiciones con los demás.
DIARIO DE CUBA escribió a las direcciones de correo electrónico del Departamento de Atención a la Población del MINED y a la oficina del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) en La Habana con preguntas sobre el caso de Félix Berto Fernández Lara y no ha recibido respuesta.
"A nadie le importan nuestros hijos"
Félix Berto Fernández Lara no es el único niño autista cubano que en estos momentos está fuera del sistema educativo.
Kelia Rosa Váquez Leyva, madre de Eliezer Isaac Vázquez Leyva, cuenta a DIARIO DE CUBA que el diagnóstico de su hijo es autismo y retraso mental severo, pero ha sido puesto en duda por personal del Centro Médico Psicopedagógico Hogar La Castellana, que se encuentra en el Policlínico Julián Grimau, del municipio habanero Arroyo Naranjo.
Eliézer estuvo matriculado durante un curso y dos meses en la escuela Anhelos de Celia, para menores con discapacidad intelectual. No logró adaptarse y solo permanecía hasta las 10:30 de la mañana, por lo que la familia pidió una reevaluación del caso.
"El CDO (Centro de Diagnóstico y Orientación) determinó que, a pesar del diagnóstico de autismo predominaba el retraso mental severo, que no tiene control de esfínteres, es no verbal y no coopera con las actividades educativas, y lo dejaron fuera del sistema educacional", relata la madre.
Eliézer pasó por una comisión de La Castellana y luego a la Comisión Provincial de Salud de La Habana, donde le dijeron a la familia que no hay personal para trabajar con esos niños y que deben esperar.
"Esta espera es eterna, porque a nadie le importan nuestros hijos", lamenta Váquez Leyva.