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Masonería

Los masones cubanos eligen un nuevo Gran Maestro, que debe poner fin a casi dos años de crisis

'Ahora solo queda esperar a que el MINJUS lo apruebe', dice un masón tras la elección de José Manuel Valdés Menéndez-Cuesta.

La Habana
José Manuel Valdés Menéndez-Cuesta (debajo, centro).
José Manuel Valdés Menéndez-Cuesta (debajo, centro). Ángel Santiesteban-Pratts/Facebook

José Manuel Valdés Menéndez-Cuesta, masón de la logia Federico Valdés del municipio Cotorro, en La Habana, se convirtió en el nuevo Gran Maestro de la Gran Logia de Cuba, como resultado de las elecciones generales llevadas a cabo en el Edificio Nacional Masónico el sábado 25 de octubre, informó el medio independiente Cubanet.

De esa forma, los masones pusieron fin al mandato de Mayker Filema Duarte, a quien habían destituido en mayo. La decisión no fue reconocida por el Ministerio de Justicia (MINJUS), órgano gubernamental al que la Ley de Asociaciones de Cuba otorga la potestad de aprobar o no los acuerdos de las logias masónicas y de su Alta Cámara.

Por ese motivo, los masones cubanos se vieron obligados a aceptar que Filema Duarte presidiera la sesión del sábado, que comenzó mucho más tarde de lo previsto porque el ahora ex Gran Maestro solo admitía la presencia de las logias que no estuvieran suspendidas, o sea, que no se hubieran opuesto a las pretensiones de él de mantenerse en el cargo sin convocar elecciones.

"Toda la mañana estuvimos en ese forcejeo, porque esas suspensiones fueron ilegales y todos esos hermanos tenían derecho a estar allí. De haberlo aceptado, apenas una veintena se hubiesen podido quedar", contó a Cubanet uno de los presentes, bajo condición de anonimato.

Sobre mediodía, Filema Duarte anunció que se retiraba, con la intención de dar por terminada la sesión.

Pero "esta vez ya contábamos con la experiencia y no lo permitimos: el hermano Kessel, como Diputado Gran Maestro (el equivalente a vicepresidente), se levantó y dijo entonces que, de acuerdo a nuestra ley, al estar incapacitado el GM, el Diputado puede continuar con la sesión y así lo hizo", relató otro de los asistentes.

El nuevo Gran Maestro, José Manuel Valdés Menéndez-Cuesta, tiene más de 25 años de experiencia en la Masonería dentro de Cuba y presentó su candidatura bajo el lema "Unidos somos más fuertes", precisó Cubanet.

"Es un hombre decente y honesto. Confiamos en que, junto a su equipo, sea capaz de asumir los nuevos retos que se nos presentan, pero, sobre todo, recuperar nuestra independencia, deshacernos de los traidores e infiltrados, y encauzar a la Orden por los caminos de la virtud, el honor, la fraternidad y la libertad", dijo sobre él uno de los masones entrevistados por el medio independiente cubano.

"Ahora solo queda esperar a que el MINJUS lo apruebe, pero esperamos que así sea porque a ellos (al régimen) ya Filema no les es útil, además, no les conviene tener a más de 15.000 hombres revueltos tanto tiempo, y la indignación es generalizada", expresó otro, en alusión a las continuas intromisiones de las autoridades cubanas en los asuntos de la masonería.

La elección de Valdés Menéndez-Cuesta termina con el mandato de Filema Duarte, pero se espera que haga lo mismo con la crisis estalló en la masonería cubana en enero de 2024, cuando se descubrió el robo de 19.000 dólares resguardados en el Gran Templo de La Habana correspondientes al Asilo Nacional Masónico Llansó, de los que era responsable el entonces Gran Maestro, Mario Alberto Urquía Carreño.

Urquía Carreño, cuya expulsión por parte de los masones también fue inicialmente rechazada por el MINJUS, fue arrestado en septiembre de 2024, tras haber sido acusado de estafa a la Gran Logia de Cuba, en medio de una investigación que además reveló que los estados bancarios de la institución masónica habían sido falsificados.

La crisis pareció terminar en el propio septiembre de 2024 con la elección como Gran Maestro de Filema Duarte, quien intentó mantenerse en el poder. Dos meses después de que los masones lo destituyeran, el Gran Maestro Juan Alberto Kessel Linares y el Soberano Gran Comendador José Ramón Viñas Alonso, fueron sometidos a varias horas de interrogatorio y liberados bajo cargos penales por presunto "tráfico de divisas" y con medidas cautelares de restricción de movimientos.

En foros digitales y publicaciones de hermanos masones, el consenso fue que se trataba de un intento por forzar un cambio en el liderazgo masónico en Cuba para colocar figuras afines al régimen. "No se les acusa por delitos reales, sino por no ser sumisos", escribió entonces un miembro identificado como José Ignacio Obana Borges.

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El jefe es el MINJUS...!