El Sistema Electroenergético Nacional de Cuba sufrió este jueves una desconexión parcial "producto de una oscilación", informó la estatal Unión Eléctrica (UNE) en su perfil de Facebook.
Si bien una hora después la entidad comunicó que comenzaban a restablecerse los circuitos afectados, reconoció al mismo tiempo que no están claras "las causas que originaron la afectación". Esta desconexión parcial evidencia la fragilidad del sistema eléctrico de la Isla.
No obstante, poco después de que la UNE reportara el restablecimiento del 60% de la afectación, informó la salida del sistema de la unidad 3 de la termoeléctrica Antonio Maceo, "Renté", de Santiago de Cuba, que se encontraba "en vía libre de emergencia por fallo en la instrumentación".
La anterior caída del sistema eléctrico de la Isla ocurrió el pasado 10 de septiembre, cuando la termoeléctrica Antonio Guiteras, de Matanzas, tuvo una "salida imprevista". Dicha caída total fue la segunda del sistema eléctrico de Cuba en 2025 y la quinta desde octubre del año pasado. Las condiciones actuales del país permiten pronosticar que incidentes de este tipo seguirán ocurriendo con frecuencia.
Ya antes de esta desconexión, la UNE reportaba un alto déficit en la disponibilidad eléctrica del país, toda vez que, con una demanda máxima de 3.320 MW, la afectación prevista era de 1.795, es decir, más de la mitad del país, una cifra que esta "oscilación" incrementó.
Como muestra de la debilidad del sistema eléctrico cubano, de las 16 unidades de generación termoeléctrica operativas en el país, una parte importante permanece fuera de servicio. La UNE reporta en avería la unidad 2 de la central de Felton, la unidad 8 de Mariel, la unidad 3 de Santa Cruz y las unidades 3 y 5 de la planta de Renté, afectada por un reciente incendio. De igual forma, permanecen inactivas por mantenimiento la unidad 2 de la central de Santa Cruz, la unidad 4 de la termoeléctrica Carlos Manuel de Céspedes, en Cienfuegos, y la unidad 6 de la termoeléctrica de Nuevitas.
Además, la empresa reportó 417 MW fuera de servicio por limitaciones en la generación térmica, al tiempo que 72 centrales de generación distribuida presentan problemas por falta de combustible, con 658 MW afectados. También hay 158 MW indisponibles por falta de lubricante, para un total de 816 MW afectados por esta causa.
Así, la crisis energética se traduce en la paralización de la vida cotidiana y económica: negocios privados pierden productos por los constantes cortes eléctricos, el abastecimiento de agua ha alcanzado niveles críticos y la población vive desesperada. Mientras los dirigentes apelan a la "unidad y resistencia", en las calles se multiplican, cada vez con más fuerza, las señales de hartazgo.
Ocilacion o oxidacion?