Luego de anunciar la semana pasada la suspensión de sus vuelos regulares entre EEUU y Cuba a partir de octubre, la aerolínea estadounidense Delta Airlines rectificó y, en un comunicado remitido a varios medios especializados, declaró que sí continuará con los viajes a La Habana, aunque con una importante reducción.
"Delta continuará ofreciendo servicio a La Habana, Cuba. A partir del 21 de noviembre de 2025, la aerolínea operará un vuelo diario entre Miami y La Habana, en lugar de los dos vuelos diarios que ofrece actualmente", dijo un vocero de la compañía al medio Aviacionline.
"Aunque la demanda actual del mercado estadounidense-cubano no respalda estos vuelos en este momento, Delta mantiene la esperanza de que la demanda entre EEUU y Cuba se recupere", sostuvo la compañía.
Si bien Delta Airlines mantendrá, aunque menguada, su operativa en la Isla, estas acciones ocurren en un escenario marcado por la baja rentabilidad de la ruta y las complejidades operativas que enfrentan las compañías norteamericanas en la Isla. Esta situación ya llevó a la compañía a solicitar en varias ocasiones al Departamento de Transporte de EEUU una exención para mantener suspendida su ruta entre Atlanta y la capital cubana, argumentando una demanda insuficiente.
El escenario de merma en las rutas aéreas entre EEUU y Cuba fue advertido en agosto por Aviacionline, que detalló que la disminución de viajes en septiembre sería del 20 % en comparación con agosto, con tres aerolíneas estadounidenses operando 91 vuelos semanales, lo que equivale a una oferta de 13.965 asientos.
La caída se refleja también en las cifras interanuales: comparativamente, el declive entre septiembre de 2025 e igual mes de 2024 es del 21 % en el número de frecuencias de vuelos y del 16,1 % en la oferta de asientos.
La disminución de la demanda de viajes es la expresión más concreta del mermado interés de los cubanos emigrados en EEUU por visitar la Isla. Ya sea debido a las políticas migratorias de la Administración de Donald Trump o a que, como muestran las cifras, muchos prefieren vacacionar con sus familias de la Isla en República Dominicana, la disminución de los viajes se refleja en las estadísticas oficiales cubanas.
Esa situación ha llevado a las aerolíneas United y Southwest a recortar ciertos servicios. Por ejemplo, el 1 de septiembre dejó de estar disponible el itinerario que une Houston, Texas, y La Habana, luego de que United lo suspendiera. Asimismo, desde el 4 de septiembre, Southwest tiene un vuelo diario menos entre La Habana y Tampa.
Mientras, American Airlines, que cubre la mayor parte de la demanda —aproximadamente el 77 % de los vuelos y el 75 % de los asientos semanales—, afirmó que no tiene planes de abandonar el mercado cubano, pero solicitó al Departamento de Transporte de EEUU una exención temporal de inactividad para cubrir la temporada de invierno, lo cual supondría una disminución de sus frecuencias hacia la Isla.