Tras reportes en redes sociales y medios independientes, y después de que las autoridades sanitarias de Matanzas negaran el lunes la existencia de enfermedades virales desconocidas en la provincia, este miércoles el periódico oficialista local Girón reconoció "un incremento alarmante de casos sospechosos de arbovirosis", particularmente en el municipio de Colón.
Las autoridades informaron sobre "435 síndromes febriles inespecíficos notificados, 23 más que la semana anterior". "De los 239 ingresos hospitalarios registrados, más del 46 % corresponden a pacientes pediátricos", declaró René Granado López, director del Centro Municipal de Higiene, Epidemiología y Microbiología.
Según el medio local, esta situación llevó al Gobierno "a implementar un plan intensivo de saneamiento ambiental y vigilancia epidemiológica activa", que, sin embargo, no ha impedido la proliferación de basura en las calles.
Tras la repercusión mediática del crecimiento de estas enfermedades en la zona, las autoridades locales anunciaron que "se organizará la recogida de desechos sólidos y la eliminación de microvertederos en los Consejos Populares más afectados", aunque no ofrecieron detalles al respecto. Asimismo, llevarán a cabo "una jornada intensiva de pesquisas activas casa por casa", en la que participarán estudiantes de la Facultad de Ciencias Médicas y de Tecnologías de la Salud.
Además, "unos 20 trabajadores de la Dirección de Deportes y del sector agrícola se incorporarán a las labores de fumigación, que priorizarán centros de salud, hogares de ancianos, el hogar materno y centros educativos".
Mientras reconocen "la crítica situación con el abasto de agua", las autoridades hicieron un llamado urgente a la población a participar masivamente en la limpieza y desyerbe de solares yermos, áreas comunes y patios, así como a realizar el autofocal familiar para eliminar posibles criaderos del mosquito Aedes Aegypti, descargando en los ciudadanos sus propias responsabilidades.
La máxima prioridad, subrayaron, "es cortar la transmisión de estas enfermedades erradicando el hábitat del mosquito, en una batalla que requiere de un esfuerzo intersectorial y de la responsabilidad de cada ciudadano". Sin embargo, estas acciones, más que reflejar una respuesta efectiva, evidencian las carencias de un sistema marcado por el resquebrajamiento integral de la sociedad cubana.
En ese sentido, la usuaria Ana Julia Núñez comentó en el perfil de Facebook de Girón: "No acaban de entender que el problema lo tienen ustedes como Gobierno. Tienen un país entero sumergido en la miseria. Las calles están inundadas de basura y de aguas albañales, es ahí donde radica el principal problema. La falta de electricidad y de agua potable en las viviendas impide que haya sanidad en los hogares. Los hospitales son una mugre. No hay comida para que las personas enfermas se encuentren bien alimentadas. Y entonces lo que van a hacer es ver quién tiene un poquito de agua en el patio de la casa para ponerle multas y seguir acabando con el pueblo".
El pasado lunes, el director del Centro Provincial de Higiene y Epidemiología de Matanzas, Andrés Lamas Acevedo, admitió que el brote de chikungunya se originó en el central España Republicana (Perico), introducido por un viajero procedente de Bolivia, algo que fue denunciado por DIARIO DE CUBA en julio sin que las autoridades atajaran el problema.
El dengue sigue siendo la principal preocupación, dada su gravedad potencial, señaló. Municipios como Martí y Perico presentan transmisión activa, mientras que las zonas más afectadas incluyen, en Matanzas, los barrios de Versalles, La Playa y Pueblo Nuevo; en Cárdenas, áreas vinculadas a los policlínicos Ramón Martínez, José Antonio Echeverría y Moncada; y también en Jovellanos, Unión de Reyes, Jagüey Grande y Colón.
Las autoridades sanitarias advirtieron que la tendencia epidemiológica apunta a un aumento de casos hasta octubre, mientras que el activista Iván Hernández Carrillo aseguró este martes a esta redacción que "la situación ha seguido empeorando".
se verán horrores, ya lo dijo Muertecita de Miedo