La provincia de Matanzas vive una crisis de enfermedades, en su mayoría transmitidas por mosquitos (arbovirosis), que afecta a varios de sus municipios, con Cárdenas, Perico, Jovellanos y Colón entre los más golpeados. La enfermedad ha sido inicialmente diagnosticada por los médicos locales como dengue, aunque hay incertidumbre sobre el agente causal real y los pacientes expresan síntomas difíciles de encajar en el patrón tradicional, según testimonios de afectados.
El sindicalista independiente Iván Hernández Carrillo dijo en declaraciones a DIARIO DE CUBA que en áreas como los consejos populares España Republicana y Máximo Gómez, en Perico, donde la crisis comenzó, los casos se han extendido rápidamente.
Los síntomas frecuentes son cuadros febriles acompañados de fiebre alta, dolores articulares, vómitos, diarrea y decaimiento severo, y aunque los médicos hablan de dengue, no descartan otras posibilidades debido a síntomas poco usuales como inflamaciones en las piernas similares a la de la listeriosis, una infección transmitida por alimentos y causada por la bacteria Listeria monocytogenes, que se encuentra en la tierra y el agua.
En la comunidad de Colón se reportó el fallecimiento súbito de Ángel Lázaro Carrillo Hernández, de 65 años, tío del sindicalista independiente. "Tras un mes de enfermar con esta arbovirosis, y luego de una breve recuperación, retornó con síntomas idénticos y murió repentinamente en su casa el 11 de septiembre", contó el activista. Dijo que otro fallecimiento confirmado fue el de José de Aure, quien murió con dengue hemorrágico, y una tercera persona falleció este mismo miércoles 17 de septiembre, también en Colón, tras padecer síntomas similares.
Iván Hernández Carrillo mencionó además casos de niños ingresados en estado grave con dengue hemorrágico y al menos una niña fallecida en Jovellanos por el mismo diagnóstico, según el testimonio de un médico. DIARIO DE CUBA no pudo corroborar de manera independiente esto último.
El opositor detalló que, "en un ala completa de una cuadra en Colón casi todos los vecinos han enfermado". El régimen, sin embargo, mantiene un fuerte silencio oficial y "manipula lo que sucede", consideró Carrillo Hernández. "Los comentarios de personal médico y vecinos son que hay múltiples muertes atribuidas a esta epidemia no divulgadas públicamente por el Ministerio de Salud Pública (MINSAP)", agregó.
La activista Caridad Burunate dijo a DIARIO DE CUBA que lleva siete días con un virus que inició con dolores intensos en las piernas y articulaciones, fiebre alta de hasta 40 grados y dificultad para caminar. Comentó que está comenzando a mejorar, con disminución de la inflamación en sus pies, pero describió la enfermedad como "horrible".
"Aquí en Colón muchas personas están afectadas y los síntomas varían, desde náuseas, vómitos y diarrea, hasta fiebre constante y dolor en las articulaciones. Y vas al médico y lo que te dicen es 'busque paracetamol porque aquí no hay, aquí no tenemos nada que darle", explicó.
Otras tres personas que se han visto afectadas por arbovirosis en la ciudad de Matanzas dijeron a DIARIO DE CUBA que los médicos mandan a los pacientes para la casa con paliativos difíciles de seguir y sin realizar test de ningún tipo.
"Me mandaron duralgina o paracetamol para bajar la fiebre, pero no hay en la farmacia", se quejó una de las afectadas. Otra mujer dijo que se sentía "morir" y que está "sin comida, sin medicinas".
El director nacional de Epidemiología, Francisco Durán, confirmó este miércoles 17 de septiembre en la televisión estatal un "repunte" de casos graves de dengue a nivel nacional, con ocho pacientes en terapia intensiva, una cifra que parece muy lejos de la realidad.
Durán atribuyó el agravamiento a la alta infestación de mosquitos por la acumulación de basura y lluvias recientes, e insistió en eliminar los criaderos domésticos, sin responder a las denuncias sobre falta de medicamentos y pruebas diagnósticas.
Hernández Carrillo criticó que, pese a la situación, no se realizan fumigaciones.
Activistas como Yamilka Laffita han alertado durante el último mes sobre el abandono sanitario en zonas como Máximo Gómez, en Matanzas, donde más del 70% de la población ha sufrido fiebre, vómitos y debilidad extrema, sin acceso a medicamentos ni atención médica adecuada. Las condiciones precarias se agravan con apagones eléctricos y falta de recursos para combatir las arbovirosis.
Activistas y los propios enfermos coinciden en que la respuesta estatal es insuficiente, lo que profundiza una crisis sanitaria que está golpeando a la población y dejando un número indeterminado de fallecidos en la opacidad oficial.
El brote imposible de identificar en Matanzas por falta de tests se suma a un contexto complicado en el que enfermedades transmitidas por mosquitos, como el dengue, chikungunya y el Oropouche, se propagan en varias provincias cubanas sin que las autoridades rindan cuentas claras a la ciudadanía.
Aparte de los casos graves citados, Durán se limitó a informar que ocho provincias reportan transmisión de dengue, con diez municipios y diez áreas de salud afectadas. Añadió que el Oropouche tiene la transmisión más extendida actualmente (en 11 provincias, 23 municipios y 28 áreas de salud), con un cuadro clínico en general más leve. Sobre el Chikungunya dijo que fue detectado este año precisamente en Perico, Matanzas, y que la transmisión permanece localizada, pero activa.
Las epidemias continuaran despues del verano porque el gobierno no hace mucho para contener los contagios. Estamos viendo el entierro del pueblo en camara lenta.
El único plan que se sobre cumple en el campo de concentración antillano es el del exterminio a la camboyana.
Sin embargo, no pocos de los condenados aun no dan cuenta que a menos que escapen o se resistan, a los vergudos no les importa lo bien que se porten, lo obediente que sean, las congas que bailen y las veces que delaten a sus vecinos, serán aniquilados de hambre, plagas, contaminación, escasez, negligencias y todas las penurias socialistas.
No obstante, a pesar de la desidia de la Dictadura por recoger la basura y preocuparse de la salud del pueblo esclavo por todas las enfermedades que puede provocar toda la inmundicia por doquier, basura que inunda las calles, hay que reconocer que los habitantes de estos barrios son tremendos cochinos, vivir dentro de estos basurales y no hacer nada por remediarlo es una gran "puercada", no se los mando a decir con nadie: ¡Pueblo Cobarde! y para colmo ¡COCHINO!