Back to top
Redes sociales

De la crítica al elogio: cómo cambió la percepción en las redes sobre las 'misiones' médicas cubanas

Una investigación de 4Métrica sugiere que el giro hacia una imagen positiva del negocio de exportación de médicos cubanos no ha sido positivo.

Madrid
Médicos cubanos enviados al exterior.
Médicos cubanos enviados al exterior. EFE

Pese a las denuncias sobre la explotación de los médicos cubanos en las llamadas "misiones" del régimen, que relatores de la Organización de Naciones Unidas (ONU) han calificado de "esclavitud moderna", en las redes sociales se ha impuesto una visión positiva sobre ese negocio de exportación de profesionales.

Así lo revela un estudio realizado por 4Métrica, una entidad sin ánimos lucro dedicada a la investigación y a la promoción de sociedades más libres y democráticas, que cuenta con una biblioteca digital y varios observatorios sobre Cuba y temas regionales.

Su director ejecutivo Sergio Ángel Baquero, profesor-investigador en la Universidad Sergio Arboleda, de Colombia, se planteó una pregunta clave: ¿cómo ha evolucionado la percepción pública de estas "misiones" en redes sociales, específicamente en X (antes Twitter), en los últimos diez años? 

Su hipótesis era que, tras el aumento y la visibilidad de los testimonios de profesionales que cumplieron misiones, y los cuestionamientos de la ONU, la percepción sería cada vez más negativa.

Contrario a esa lógica, en lugar de una caída sostenida en la imagen de la exportación de médicos cubanos por parte del régimen, el estudio encontró un giro significativo hacia una tendencia positiva, a partir de 2020. Y lo que parece estar detrás de este viraje no es un cambio en las condiciones laborales de los profesionales, sino una estrategia comunicativa sistemática diseñada para resignificar el relato.

El estudio se centra en dos etapas: de 2015 a 2020 —cuando empezaron a difundirse más ampliamente las denuncias de los profesionales cubanos exportados sobre el despojo salarial y las restricciones de libertad que sufrían— y 2020-2025 —un periodo marcado por la pandemia de Covid-19 y la campaña detrás de la nominación de la Brigada Henry Reeve al Premio Nobel de la Paz.

En total, se recopilaron 1.644 publicaciones en X que mencionaban las misiones médicas cubanas. De ellas, 481 correspondían al primer periodo y 1.163 al segundo, lo que ya mostraba un aumento de interés y volumen de conversación en los años más recientes.

Para procesar esa información, el autor aplicó diversas herramientas de análisis computacional de discurso: desde la identificación de temas predominantes y la detección de posturas favorables o desfavorables, hasta el examen de las redes de interacción entre usuarios. Esto le permitió observar no solo qué se decía, sino también cómo circulaba la información y quiénes la amplificaban.

En los años previos a 2020, la conversación sobre las misiones médicas cubanas estaba dominada por términos muy críticos. Palabras como esclavitud, explotación, tráfico o millones de dólares aparecían recurrentemente en los mensajes analizados. 

El énfasis estaba en las condiciones laborales denunciadas por médicos y en las ganancias que La Habana obtenía a través de los convenios de alquiler de profesionales a otros gobiernos.

En términos de postura, la mayoría de los mensajes analizados reflejaban rechazo o indignación. Las misiones eran vistas más como un negocio opaco que como un gesto humanitario.

La percepción cambió drásticamente a partir de 2020. En medio de la crisis sanitaria global por el coronavirus, el régimen cubano envió brigadas médicas a varios países. Las imágenes de médicos cubanos llegando a aeropuertos europeos o latinoamericanos alimentaron una narrativa de solidaridad internacional en tiempos de emergencia, a pesar de que el precio lo pagó el pueblo de Cuba, donde se produjo un colapso sanitario, debido a la falta de profesionales.

En la conversación digital, comenzaron a aparecer nuevos términos: vida, solidaridad, humanidad, salud. Se hablaba menos de explotación y más de ayuda mutua. En ese contexto, surgió la iniciativa de postular a la Henry Reeve al Nobel.

El estudio sugiere que este giro no ocurrió por casualidad, sino gracias a una estrategia organizada de comunicación digital. En el bloque de usuarios favorables a las "misiones" destacan cuentas oficiales como "PresidenciaCuba" o el propio Miguel Díaz-Canel, que funcionan como nodos centrales.

A su alrededor, medios estatales replican los mensajes, y miles de cuentas los difunden mediante retuits. Este diseño crea un flujo de información ordenado y disciplinado, con gran capacidad de amplificación.

Los críticos de las misiones y sus defensores casi no interactúan entre sí. Cada grupo se refuerza con sus propios seguidores. Pero mientras los críticos están dispersos y menos coordinados, los defensores logran imponer mayor volumen y visibilidad.

En el nuevo relato, las críticas aparecen vinculadas a actores específicos, sobre todo políticos de Estados Unidos, como el secretario de Estado, Marco Rubio.

Esto permite presentar las denuncias no como preocupaciones legítimas sobre los derechos humanos de los profesionales enrolados en las misiones, sino como parte de un ataque político contra Cuba.

Así, en el primer periodo (2015-2019), palabras como "Cuba" o "misiones médicas cubanas" estaban rodeadas de un fuerte tono negativo, asociadas a dictadura o explotación. En el segundo (2020-2025), las mismas palabras estaban cargadas de connotaciones positivas, mientras que los críticos —EEUU, Marco Rubio—aparecieron con la mayor negatividad.

Para el autor, las llamadas "misiones" del régimen cubano son un ejemplo claro de cómo los Gobiernos pueden "re-narrar" realidades incómodas sin necesidad de transformarlas. No fueron las condiciones denunciadas por los médicos lo que se modificó, sino la forma en que se habla de ellas.

Este caso demuestra que en la era digital no basta con tener razón o con contar hechos: lo crucial es cómo se cuentan, quién los amplifica y con qué narrativa se insertan en el debate público.

Necesitamos tu ayuda: apoya a DIARIO DE CUBA

Más información

4 comentarios

Necesita crear una cuenta de usuario o iniciar sesión para comentar.

Ni sé que organización es, ni que persona la lleva, ni si el método empleado es correcto. a mí personalmente no me parece pero bueno...la moraleja aquí es que los principales responsables de que la percepción sea de que este negocio es en realidad una forma de tráfico humano, está en los propios médicos.

Con todo respeto, no importa la evidente campaña propagandística del castrismo al respecto, creo que en general en el mundo hay actualmente una percepción menos favorable de las "misiones médicas cubanas".

Este articulo es un trabalengua desde el título. Autor por favor tomese el tiempo debió poner "del elogio a la crítica"

Al final del dia los medicos en "misiones" tienen que escribir 5 reviews sobre 5 pacientes que vieron. Y publicarlo en redes. Eso lo lei hace años, lo dijo un medico que huyo de una de esas misiones.
Nuevamente el regimen nos gana en los que se llama PR (public relations). En la propaganda son mucho mejores que nosotros.
A eso agregale el miedo a hablar que tienen los medicos que se van de esas misiones.
Mientras no seamos capaces de revertir esta situacion la guerra esta perdida.