Pedro Lorenzo Concepción, un cubano de 44 años detenido en Florida, interrumpió la huelga de hambre que sostenía desde hacía 17 días, luego de que funcionarios de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) le aseguraran que su caso no figura entre los de personas "deportables".
El propio Concepción confirmó la noticia al diario español El País, medio que dio a conocer el inicio y el desenlace de la protesta. Visiblemente debilitado, relató que decidió volver a alimentarse la noche del viernes en el centro de detención de Krome, adonde fue trasladado después de iniciar su protesta en la instalación conocida como Alligator Alcatraz, que ha sido blanco de denuncias por hacinamiento, deficiente atención médica y mala alimentación.
Su primera comida fue "arroz, pescado y maíz", y al día siguiente desayunó cereal. "Me lo he comido, con trabajo", explicó.
La protesta comenzó el 22 de julio como reclamo por claridad en su situación migratoria y para denunciar las condiciones del centro donde estaba recluido. Durante la huelga, fue hospitalizado debido a su deterioro físico y tuvo que desplazarse en silla de ruedas.
En un inicio, el Departamento de Seguridad Nacional negó la existencia de la huelga, calificando los reportes como "acusaciones inexactas y sin fundamento". Más tarde, tras su traslado a Krome ICE reconoció la protesta y le comunicó que no será deportado.
Concepción vive en Estados Unidos desde 2014. Perdió la residencia permanente tras cumplir condena por tras haber sido encontrado culpable por cuidar una casa con siembras de marihuana y luego por servir de chofer a personas involucradas en el robo de tarjetas.
Aunque ya cumplió su sentencia, ha sido detenido varias veces por ICE. Su esposa, Daimarys Hernández, teme que la inestabilidad de su estatus migratorio pueda separarlo de ella y de sus dos hijos.
"Si cometiste un error, y pagaste por él, ¿por qué al cabo de los años eso te sigue persiguiendo?", se preguntó Hernández.
Si EEUU vuelve a ordenar la deportación de este cubano y La Habana se niega por tercera vez a recibirlo, podría terminar en algún país africano, como otros compatriotas suyos rechazados por las autoridades de su país natal.
Temo que esta perla no se va a escapar.
Buena gente y del comercio, digno representante de la nueva oleada de inmigrantes cubanos, que por suerte no considero que sean mayoría, pero hay muchos.
Este no va a trabajar friendo hamburguesas, seguro seguirá haciendo cosas ilegales.
El tipo tiene tremendo historial delictivo de hasta trafico de drogas.