Moscú insiste en utilizar a Cuba como plataforma para llevar sus productos y empresas informáticas a América Latina, una iniciativa que podría ubicar en otros puntos de la región, pero coloca en la Isla por razones que no son difíciles de adivinar.
El proyecto ahora revelado lleva por nombre Cayo Digital, y según el colaborador ruso del medio oficial Cubadebate, Víctor Ternovsky, periodista de Spútnik, sería una suerte de Silicon Valley ubicado en la Isla de la Juventud.
La propuesta cuenta con el apoyo del Ministerio de Industria y Comercio, el Ministerio de Desarrollo Digital, Comunicaciones y Medios de Comunicación de Rusia, la oficina comercial rusa en Cuba y la Agencia de Iniciativas Estratégicas, todas estas instancias del Kremlin.
El objetivo es, indica la información, "potenciar la expansión internacional" del sector ruso de tecnologías de la información y comunicación que, con ellas, lleva además el ciberespionaje de Moscú.
En lo que respecta a Cayo Digital, este supondría la creación de un clúster de compañías de los países BRICS Plus y de la Unión Económica Euroasiática para "brindar productos y servicios a los clientes en América Latina y el Caribe".
En su apogeo, Cayo Digital tendría hasta 15.000 residentes, entre ellos 12.000 especialistas y 3.000 estudiantes dedicados a la localización de la producción de equipos y software mejor adaptados a las realidades y necesidades regionales.
En una reunión celebrada en Moscú en el actual mes, con funcionarios rusos y cubanos, más empresarios, inversores y círculos gubernamentales de los dos países, Alexander Volkov, director general de la empresa rusa dedicada a la creación de sistema de automatización y software, GenIT, que tiene representación en Cuba desde 2023, se habló de la "gran demanda en Latinoamérica y el Caribe por los equipos y soluciones del sector de tecnologías de la información y comunicación de Rusia".
Volkov aseguró que ello obedece a "la fundamentada desconfianza regional en las ofertas tecnológicas occidentales, dado que suelen contar con vulnerabilidades intencionadas, entre ellas las destinadas a robar datos personales o interferir en el manejo de dispositivos electrónicos". Lo cual, dicho sea de paso, también hacen las homólogas rusas: en septiembre de 2024, las autoridades de Georgia, exrepública soviética que utiliza software ruso, denunció que el operador de una aplicación rusa de taxis en ese país transfirió datos personales ilegalmente a Rusia.
GenIT, creada en 2018, se presenta como un integrador de sistemas que automatiza empresas, integra servicios comerciales y desarrolla software personalizado. Su producto estrella, la solución de integración Red Mule para medianas y grandes empresas, opera en más de 25.000 infraestructuras de las mayores firmas de Rusia, que lo usan para su intercambio de datos.
De acuerdo con sus desarrolladores, Red Mule opera como sustituto de populares herramientas internacionales, como Apache Kafka, IBM WebSphere, Microsoft BizTalk, la plataforma MuleSoft Anypoint, OpenESB, Oracle ESB, entre otros. Su uso en las mayores empresas federales de Rusia lo convierte en un elemento central del sistema informático nacional.
GenIT, residente del Centro de Innovación de Skolkovo, parque tecnológico de la región de Moscú conocido como "el Silicon Valley ruso", es parte del tejido de ciberseguridad lanzado por el Kremlin y que desde 2013 fue incluido en el programa gubernamental de desarrollo económico y economía de la innovación.
La empresa asegura tener, según Volkov, "colegas que viven en países latinoamericanos de forma permanente y representan los intereses de la empresa".
La versión para América Latina y también países angloparlantes de Red Mule ha sido bautizada Voltah. Volkov reconoce abiertamente la razón de esa denominación: "El lanzamiento de la marca Voltah separada tenía como objetivo garantizar que el origen ruso de la empresa no pudiera afectar a los clientes potenciales en otros países".
GenIT tiene proyectos conjuntos con el denominado Parque Científico Tecnológico de La Habana, localizado en la Universidad de las Ciencias Informáticas (UCI), y la Universidad Tecnológica de La Habana José Antonio Echeverría (CUJAE).
El propio Volkov hizo explícito tiempo atrás el por qué de la elección de Cuba para llegar a América Latina: "El resto de los países de la región tienen mucho miedo de las sanciones secundarias debido a la cooperación con las empresas rusas, pero están dispuestos a trabajar con las empresas cubanas, no importa si se trata de una empresa mixta o de una entidad jurídica completamente cubana. (...) Por lo tanto, vale la pena trabajar con Cuba, es necesario crear una oficina de representación e ingresar al mercado latinoamericano a través de la mediación".
Precisamente en Cuba fue creada la firma estatal Voltah-Aicross, con la cual la empresa federal rusa busca ocultar su identidad. Se trata de una dependencia del Ministerio de la Construcción (MICONS) de la Isla y su objetivo es lograr clientes latinoamericanos para la tecnología de GenIT sin despertar suspicacias.
Volviendo a Cayo Digital, Volkov comentó que el proyecto se basa en la cercanía histórica y cultural de Cuba con Rusia; la disposición de La Habana a "una cooperación mutuamente beneficiosa con empresas del país euroasiático, al no tener miedo a sanciones de Occidente", así como sus conexiones con otras naciones de la región, lo cual facilita el acceso a mercados vecinos. O sea, todo menos la razón más importante.
Para construir el Silicon Valley de Isla de la Juventud, habría que invertir en obras de infraestructura que incluyen oficinas, laboratorios, plantas industriales, residencias, tiendas, un centro comercial, instalaciones deportivas, culturales y de recreo, más guarderías, colegios y filiales universitarias. Todo lo anterior requiere vías de comunicación de calidad y servicios como gas, agua, electricidad, alcantarillado y recolección de basura.
El proyecto, por ahora en etapa de diseño, ocuparía un espacio de 450 hectáreas y tendría sus primeros complejos residenciales entre 2026 y 2028, mientras que los primeros centros de investigación científica y plantas se inaugurarían antes de 2030, anticipó Volkov.
La nota al respecto no aclara de dónde saldrá el dinero para semejante inversión.
Volkov insistió en que las compañías rusas "ofrecen a sus clientes una infraestructura informática soberana, es decir, que solo puede ser operada por el usuario final. Se trata del llamado modelo 'on-premise', donde tanto los datos como el software se almacenan dentro de las instalaciones de la empresa, permitiendo evitar los riesgos de la nube. Al mismo tiempo, apuntó que las 'fintech' rusas adelantaron varias veces a sus análogos occidentales. Añadió que también tienen mucho de qué presumir sus tecnologías de la educación".
Lo cierto es que los proyectos informáticos de Rusia en Cuba abundan, como muestra la anunciada colaboración entre la empresa de inteligencia artificial de Rusia NtechLab y la cubana DATYS, que podría dotar al sistema represivo del régimen de la Isla de sistemas avanzados de reconocimiento facial y cibervigilancia.
Muy bonito. Y ya en Isla de Pinos empezaron a sembrar boniatos para tanta gente? Cual es la termoeléctrica que será reforzada, digo, sustituida para que funcione?
Seguro que terminan Juragua ;-)
Los bolos no cuentan con que los gastos operacionales serían gigantescos porque los mulatos en la plantación Cuba, están acostumbrados a robarse hasta los clavos de las puertas.