Cuatro de los cinco mayores déficits de generación de electricidad registrados en Cuba se produjeron en los últimos 65 días, apuntó el periodista José Miguel Solís, de la oficial Radio Rebelde después que el pasado sábado 28 de junio la estatal Unión Eléctrica (UNE) informara de un récord histórico: 1.907MW dejados de aportar al sistema electroenergético nacional.
Al hacer un balance de la grave crisis energética que sufre la Isla, y que no ha hecho más que empeorar a partir de 2021 sin que las autoridades presenten una solución fiable, Solís indicó que entre fines de abril y junio ya se reportaron déficits de 1.880MW, 1.867MW y 1.838MW, todos ellos nuevas marcas que quedaron en el olvido tras la cifra del sábado pasado.
No obstante, lo anterior señala que la situación va a peor justo en el umbral de julio, fecha a partir de la cual las autoridades habían asegurado que disminuirían los apagones, con la recuperación de termoeléctricas y el incremento de la energía aportada.
El lunes 30 de junio Lázaro Guerra, director de Electricidad del Ministerio de Energía y Minas, ofreció como una buena noticia un pronóstico máximo de déficit de 1.525MW, uno de los más bajos de la última semana, tras la entrada en servicio de las unidades 6 de la Termoeléctrica de Nuevitas y la de Mariel. Mas, la primera "solo aporta 80MW y debe subir a 100MW", indicó.
En la noche de la propia jornada deben volver a funcionar las unidades 5 de esas mismas plantas, comentó, por lo que solo habría tres industrias sin operar, todas ellas en mantenimiento: la unidad 2 de Santa Cruz del Norte, la 4 de Cienfuegos y la 5 de Renté.
Asimismo, la planta de Energas Varadero, que aporta energía con gas acompañante de los pozos de petróleo de la zona, tiene tres unidades generando, mientras que su similar de Boca de Jaruco debe incrementar su aporte, prometió.
Pero, enfatizó, la escasez de combustible y de aceite de motor impide generar 827MW a 95 centrales de generación distribuida. Ello, en tanto la energía fotovoltaica cubre alrededor del 10% de la demanda máxima, con un aporte que solo cubre el horario diurno y depende de factores con la cantidad de radiación solar y la nubosidad. Los campos de paneles solares que ofrece La Habana como solución a la crisis no cuentan con acumulación.
Los apagones se extienden por hasta más de 24 horas en numerosos territorios del país, e incluso en La Habana se producen cortes frecuentes que ponen en entredicho la programación de cortes de servicio que anuncian las autoridades. Ello, mientras el calor del verano es cada vez más intenso, como también la irritación de los cubanos.