La Gran Logia de Cuba atraviesa una "profunda crisis" que "amenaza con desestabilizar la unidad, la armonía y los valores" que la sustentan, según expresaron numerosos masones cubanos reunidos este sábado en La Habana, quienes, en conferencia de prensa, dieron lectura a la "declaración de principios del muy respetable gran maestro por sustitución reglamentaria Juan Alberto Kessell Linares", en la que exigieron la salida efectiva del gran maestro Mayker Filema Duarte, destituido el pasado 25 de mayo bajo Legislación Masónica, pero quien, al contar con la complicidad de la autoridades del régimen, intenta prolongar su mandato más allá del período establecido por los estatutos internos de la institución.
"El impacto (de esta crisis) ante la sociedad no es positivo y es por eso que estamos luchando… para restablecer la moral y los principios que han regido a nuestra institución", dijo Kessell Linares a la corresponsal en la Isla de la agencia AP, al tiempo que denunció la complicidad de Miriam García, directora del Registro de Asociaciones del Ministerio de Justicia (MINJUS).
Kessel Linares se refirió, además, a su reunión en la viceministra de dicho organismo, Lilia María Hernández Doejo, quien inicialmente sugirió reencausar el liderazgo de Filema Duarte con una nueva sesión de los miembros de la logia y, ante la nueva negativa de estos se comprometió a darles una respuesta, algo que no ha sucedido hasta ahora, mientras los más de 22.000 masones cubanos, agrupados en 320 logias, viven una crisis de gobernabilidad.
"Su intervención objetiva en este asunto puede contribuir a zanjar de una vez esta situación", dijo Kessel Linares en relación al papel que debería jugar y no juega Hernández Doejo. "Filema Duarte no tiene respaldo legal para continuar violando todo lo que aun continua, incluyendo la ocupación ilegal del inmueble de la Gran Logia de Cuba, los bienes y las firmas legales para hacer los movimientos correspondientes a la operatoria de trabajo administrativo de la masonería en Cuba", resaltó.
Así, Kessel Linares fue enfático al afirmar: "Filema ha violado nuestra legislación para perpetuarse en el poder, ha dado un golpe de Estado, actualmente está usurpando el cargo y le hemos presentado todas las pruebas al MINJUS. La sesión del 25 de mayo es irrevocable. En estos momentos, nadie quiere una confrontación. Seguiremos luchando, entregando documentación al MINJUS, agotando las vías legales. Si no se nos escucha, semana por semana estaremos aquí, reclamando nuestros derechos. Los masones dignos, seguiremos de frente. Nuestra última opción sería ocupar el edificio".
Los masones cubanos ratificaron, asimismo, su "postura inquebrantable de no ceder ante ninguna presión que tienda como resultado a abandonar" sus principios, toda vez que, tanto desde el MINJUS como desde la Seguridad del Estado, la intención ha sido penetrar la hermandad y poner al frente a alguien de su confianza, para acallar los reclamos de los masones, algo que los miembros del colectivo no han permitido.
Filema Duarte fue elegido gran maestro en septiembre de 2024 y, en ese momento, puso fin a la crisis institucional en la masonería de la Isla, que se desató en enero del año pasado con la denuncia del presunto robo de 19.000 dólares pertenecientes al Asilo Nacional Masónico, que se encontraban en la oficina del exlíder Mario Urquía Carreño. Sin embargo, seis meses después, Filema Duarte fue destituido y su caso abre una nueva crisis en la institución, mientras el MINJUS no cesa en su empeño de entrometerse en los asuntos internos de la masonería cubana.