La aerolínea estadounidense American Airlines, que opera la mayoría de los vuelos entre ese país y Cuba, sobre todo desde el aeropuerto de Miami, solicitó permiso para aplicar una "exención de inactividad temporal" para varios de sus vuelos a la Isla durante la temporada de verano, toda vez que, según dijo la compañía en una moción presentada ante el Departamento de Transporte, citada por el medio especializado AirlineGeeks, se enfrenta a "mayores desafíos para la recuperación de la demanda de pasajeros entre EEUU y Cuba".
"Ante estos desafíos actuales y con el propósito de desplegar de manera más eficiente sus escasas aeronaves, American busca complementar la suspensión temporal de un número limitado de sus servicios entre EEUU y Cuba durante el resto de la temporada de verano de 2025", dijo la aerolínea con sede en Fort Worth, Texas, y se refirió, específicamente a reducir aún más las frecuencias entre Miami y La Habana y suspender de forma temporal la conexión Miami - Santiago de Cuba.
American argumentó que la exención solicitada es "de alcance limitado" y permitiría a la aerolínea "adaptar mejor su capacidad y servicios a las condiciones del mercado". La aerolínea enfatizó que la exención brindaría flexibilidad operativa para reanudar los servicios antes si las condiciones del mercado mejoran.
Así, la moción de American busca extender los permisos de exención aprobados por el Departamento de Transporte en marzo, que ya eliminó tres de sus ocho viajes de ida y vuelta diarios entre Miami y La Habana los lunes, jueves, viernes, sábados y domingos, así como cuatro de sus ocho viajes de ida y vuelta diarios entre Miami y La Habana los martes y miércoles. Dicha moción también aprobó exenciones, aún vigentes, para los servicios de American a Camagüey, Holguín, Varadero y Santa Clara.
Estas exenciones, presentadas pocos meses después de que American decidiera aumentar sus vuelos a Cuba, toda vez que, en octubre de 2024, confirmó que operaría 82 vuelos semanales a la Isla durante la temporada invernal, demuestran el poco interés de los visitantes, así como la caída en los viajes de los cubanoamericanos, preocupados tanto por encontrar la vía para sacar a sus familiares de Cuba como por las nuevas restricciones migratorias del Gobierno de Donald Trump, que incluyó a los cubanos en un listado de países que tiene la entrada parcialmente restringida a EEUU.
Si bien la medida aún no está en vigor y debe ser revisada y aprobada por el Departamento de Transporte, el solo planteamiento de la misma demuestra también las horas bajas respecto a vuelos internaciones en las que se encuentra la Isla, toda vez que varias compañías han dejado de volar a la Isla o anunciado que lo harán en los próximos meses. La más reciente en hacerlo fue la Edelweiss, asociada a Swiss Air, que anunció en marzo la suspensión de sus vuelos a la capital cubana, debido a la disminución de la demanda para esa ruta y a preocupaciones surgidas a raíz de una inspección de seguridad realizada al Aeropuerto Internacional José Martí.
Esta suspensión se suma a un anuncio similar de la alemana Cóndor, que entre abril y mayo canceló sus vuelos directos desde Fráncfort a La Habana, Varadero y Holguín.
La mejor noticia del día, CERO viajes a Cuba, que se acabe de estar manteniendo a la dictadura cubana, el que quiera viajar que agarre la lanchera de Regla.