Las autoridades de Rusia detuvieron, multaron y expulsaron a 17 cubanos que habrían permanecido en territorio de ese país luego del vencimiento de sus permisos migratorios, reportaron medios locales.
La Policía del distrito de Krymsk, ciudad de la región de Krasnodar, en el Cáucaso, llevó a cabo esta semana una redada destinada a identificar violaciones de la legislación migratoria en la que dieron con los cubanos, todos hombres, informó el medio Prizyv.
Según el reporte, los funcionarios del Departamento de Migración del Ministerio del Interior de Rusia identificaron a los migrantes y los acusaron de violar el régimen de estancia en la Federación de Rusia.
Asimismo, uno de los detenidos fue puesto a disposición administrativa por cometer un delito que no fue especificado por el reporte.
Un tribunal condenó a los cubanos a una multa administrativa y la expulsión del país, como dispone la ley. Además, todos tienen entre cinco y diez años de prohibición de entrada al territorio de Rusia.
De acuerdo con las autoridades, también en "las acciones de las personas que permitieron que los inmigrantes ilegales vivieran en el país se observan signos de un delito", por lo que están bajo investigación.
A fines de febrero, dos mujeres cubanas fueron expulsadas por la fuerza de Rusia, tras ser detenidas en el distrito autónomo de Janti-Mansisk. Ambas residían ilegalmente en la ciudad de Nizhnevartovsk, casi 3.000 kilómetros al este de Moscú, indicó la Policía.
A inicios de ese mismo mes, las autoridades de Rusia pusieron en vigor un nuevo conjunto de leyes migratorias que facilitan la expulsión de migrantes y que activistas y defensores de derechos humanos han calificado como "muy peligrosas".
Los últimos cambios legales tienen como objetivo agilizar aún más el procedimiento de deportación de inmigrantes "ilegales", según dijo el presidente de la Duma Estatal, Vyacheslav Volodin. No obstante, activistas que hablaron con el medio independiente The Moscow Times advirtieron que también podrían usarse para atacar indiscriminadamente a los migrantes, particularmente a los de Asia Central.
"[Esta ley] es muy peligrosa", dijo un activista de los derechos de los migrantes de Tayikistán bajo condición de anonimato, por razones de seguridad. "Significa que cualquier policía puede cogerte y expulsarte... incluso si hay evidencia de violaciones por parte del oficial".
Aunque la economía rusa depende de aproximadamente 10,5 millones de trabajadores migrantes procedentes principalmente de Asia Central, los prejuicios étnicos y raciales siguen persistiendo en todo el país. Los funcionarios rusos han dejado de abstenerse de hacer declaraciones antiinmigrantes para mantenerse al día con el estado de ánimo público.
El mortífero ataque terrorista del año pasado en la sala de conciertos Crocus City Hall, en las afueras de Moscú, y el posterior arresto de ciudadanos tayikos sospechosos de llevar a cabo el ataque, llevaron esta xenofobia a un punto álgido, con amplias redadas policiales en comunidades de migrantes en todo el país que vieron a decenas de miles de migrantes detenidos.
Rusia deportó a la fuerza a más de 80.000 extranjeros en 2024, casi el doble que el año anterior, según estadísticas del Servicio Federal de Alguaciles citadas por la agencia de noticias estatal TASS.
La nueva ley también otorga a la Policía la autoridad para agregar el nombre de un trabajador migrante al llamado "registro de personas controladas", que enumera a los candidatos a ser deportados.
Las personas inscritas en el registro tienen prohibido conducir, casarse y viajar dentro de Rusia, así como abrir una cuenta bancaria o gastar más de 30.000 rublos (351 dólares) al mes, lo que en la práctica impide enviar remesas a sus países de origen.
En julio de 2024, el Ministerio del Interior de Rusia también propuso duplicar la lista de delitos castigados con la deportación. Los nuevos delitos incluirían desobedecer a un oficial de policía, participar en una reunión masiva y vandalismo menor, el último de los cuales, según la abogada de inmigración Valentina Chupik, es el cargo utilizado para retener al 80% de los migrantes detenidos.
Lo cubanos, que aprovechan la exención de visado vigente para viajar a Rusia, han estado entre los extranjeros deportados por violar el periodo de estancia establecido, de hasta 90 días.
Ni las autoridades rusas ni las cubanas han precisado el número de cubanos en situación irregular o expulsados de la nación euroasiática. También impera la opacidad en torno a los cientos de hombres de la Isla reclutados como mercenarios para participar en la invasión de Ucrania, un tema sobre el que tanto La Habana como Moscú guardan silencio.
Ya los bolos ,ni los americanos quieren a los cubanos,creo que ya en Uruguay, Brasil, Ecuador tampoco.Así que parece que se debe tumbar a los causantes de los apagones, miseria y robo al erario nacional.Solo necesitan un empujoncito....