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Política

Los militares castristas juegan a la democracia con el sindicalismo oficialista

Las FAR 'rindieron cuentas' en el más reciente Pleno de la Central de Trabajadores de Cuba.

La Habana
Ulises Guilarte entrega reconocimiento al general Joaquin Quinta Slola en el reciente Pleno de la CTC.
Ulises Guilarte entrega reconocimiento al general Joaquin Quinta Slola en el reciente Pleno de la CTC. Cubadebate

En el más reciente Pleno del Consejo Nacional de la oficialista Central de Trabajadores de Cuba (CTC) se mencionaron muchas de las anomalías que hoy le complican la existencia a los trabajadores cubanos, como la insatisfacción con el salario que reciben, así como las irregularidades que se presentan en la distribución de las utilidades empresariales;  las malas condiciones de trabajo  que afrontan;  y la baja utilización de los presupuestos asignados para la adquisición de ropa, calzado y medios de protección.

Sin embargo, tales deficiencias no parecen haber sido el centro de los debates en el referido cónclave. Lo más importante allí fue la rendición de cuentas de las Fuerzas Armadas (FAR) a esa organización obrera, calificada por uno de los participantes en la reunión como "el ejercicio práctico de la democracia participativa".

Aquí podríamos aplicar aquello que reza: dime de lo que presumes, y te diré de qué careces. Porque este simulacro de rendición de cuentas y de democracia participativa serviría para apoyar el falso cliché de que la clase obrera cubana ostenta el poder político en la Isla, y por tanto los militares estarían obligados a informar de su gestión a los trabajadores. La realidad, empero, indica que las FAR aprovechan la ocasión para vanagloriarse de sus actividades, al tiempo que callan aquellos aspectos que no convienen que salgan a la luz pública.   

Se habló en el Pleno acerca de la preparación combativa de las tropas regulares, los ejercicios Moncada y los bastiones estudiantiles, los reclutamientos para el servicio militar activo, los cursos que se imparten en el Colegio de Defensa Nacional, así como de otros "trabajos" que los militares realizan de conjunto con los organismos de la Administración Central del Estado.  

Sin embargo, del dinero que entra en las arcas de las FAR no se dijo ni media palabra. Ni en este cónclave, ni cuando la ministra de Finanzas y Precios, Meisi Bolaños, anunció en diciembre pasado los gastos presupuestarios planificados para este 2022, se mencionó la partida asignada a las FAR. En aquella ocasión la ministra declaró que la actividad presupuestada consumiría el 73% del total de los gatos del presupuesto. Y detalló lo asignado a la salud pública, la educación, la seguridad y la asistencia social, la cultura, el deporte, y la ciencia, tecnología e innovación. Pero nada relacionado con las FAR y el Ministerio del Interior (MININT). Evidentemente, aquí en Cuba el presupuesto militar es un secreto de Estado.

Los participantes en el Pleno de la CTC conocieron que mediante la acción denominada "Mi Aporte a la Patria" —el continuador de aquella rimbombante recogida de dinero que los militares establecieron en los años 80, llamada entonces "Un día de haber para las Milicias de Tropas Territoriales (MTT)"— se ha recaudado un total de 2.130.423 pesos. Sin embargo, nada se dijo del uso que se ha dado a ese importe.

Y, por supuesto, nadie en la reunión osó indagar sobre las ganancias que obtiene el grupo GAESA con el general Luis Alberto Rodríguez López-Calleja al frente, debido al control que ejerce de la actividad turística en el país.

Trascendió en el Pleno que más de 5.000 trabajadores de la construcción  laboran hoy en la creación y el mantenimiento del teatro de operaciones militares, lo que se traduce en túneles para proteger la técnica combativa, labores de enmascaramiento, y hasta refugios para la población. Todo en el contexto de la pomposa y fidelista Guerra de Todo el Pueblo. De todas maneras,  indigna saber que esto suceda mientras sigue incumpliéndose el plan de construcción de viviendas para la población.  

A la postre, no dudamos de que los militares asistentes al Pleno se hayan sentido a sus anchas cuando Roberto Morales Ojeda, segunda figura en la nomenclatura partidista, abogó por que los trabajadores tengan un papel más protagónico en el enfrentamiento a la subversión político-ideológica. Llamó a "elevar la vigilancia a través de la guardia obrera, y que haya más disposición para enfrentar a los enemigos en el espacio físico y digital".

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3 comentarios

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Profile picture for user Plutarco Cuero

Esbirros del régimen golpearon brutalmente al director ejecutivo del ICLEP

Agreden brutalmente al director ejecutivo del ICLEP

https://cubanosporelmundo.c…

Profile picture for user Plutarco Cuero

Caimán no come caimán ...

Si callan entonces son cómplices. En esa reunión nadie tuvo el coraje de hacer preguntas. Cuando llegan acá, en el exilio, lo ignoramos por ser cómplices.