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Nicaragua

Con todos sus rivales presos, Daniel Ortega busca su cuarto mandato consecutivo en Nicaragua

Opositores llaman a no votar y dicen que hacerlo sería legitimar la 'dictadura Ortega-Murillo'.

Managua
Daniel Ortega durante un acto de campaña en Nicaragua.
Daniel Ortega durante un acto de campaña en Nicaragua. efe

Nicaragua terminó este viernes una atípica campaña electoral, castrada por el arresto de siete posibles candidatos presidenciales de la oposición y de una treintena de activistas acusados de "conspiración". El cierre se produjo entre llamados a votar, por un lado, y a no salir a las calles y quedarse en casa, por otro; la ausencia de observadores de la OEA y de la Unión Europea (UE), y la prohibición de periodistas extranjeros al país.

El gobernante Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) movilizó a sus bases, principalmente empleados públicos, en una jornada de visita casa a casa en la que pidió a los nicaragüenses acudir el domingo a los centros de votación, según constató la agencia EFE.

El diario español ABC informó que miembros del oficialista Consejo del Poder Ciudadano (CPC) exigieron a los ciudadanos la firma de un documento con el fin de recopilar toda la información de posibles votantes. Nicaragüenses denunciaron que algunos de esos papeles incluían el compromiso de votar por Daniel Ortega y su esposa y vicepresidenta, Rosario Murillo.

"Desde hace unos días andan en cada casa con cartas para asistir a las urnas el domingo. También nos dicen que hemos sido beneficiados con bonos y programas de Gobierno", dijo al diario español una ciudadana que pidió mantenerse en el anonimato porque teme por su seguridad. El régimen de Ortega ha impuesto un estado de terror a través del encarcelamiento de opositores y críticos, señaló ABC.

Según el diario, el documento oficialista tiene el fin de crear un registro paralelo de las personas que viven en cada una de las viviendas. En el formulario se pregunta, por ejemplo, cuántos de los habitantes de una casa son considerados "militantes sandinistas" y quiénes tienen un carné de suscripción al partido. Pero la pregunta que más preocupación provoca entre defensores de derechos humanos es una que pide el listado de "compañeros que votarán por el FSLN".

Votar sería legitimar a la "dictadura Ortega-Murillo"

La oposición excluida de participar en las elecciones, los nicaragüenses en el exilio y la Asociación Madres de Abril, que aglutina a familiares de las víctimas de la represión del estallido social de 2018, lanzaron campañas llamando a no votar, bajo el argumento de que hacerlo sería legitimar a la "dictadura Ortega-Murillo".

Los opositores están utilizando las etiquetas #YoNoBotoMiVoto, #YoNoVoto o #NicaraguaNoVota, entre otras, con las que instan a los nicaragüenses a no salir de sus casas, mantener las puertas cerradas y las calles vacías.

Con Cristiana Chamorro, Arturo Cruz, Félix Maradiaga, Juan Sebastián Chamorro, Miguel Mora, Medardo Mairena y Noel Vidaurre, los siete opositores detenidos por el Gobierno y acusados de "traición a la patria", el presidente Daniel Ortega parte como "favorito" para obtener su quinto mandato y cuarto consecutivo, y segundo junto con su esposa, la vicepresidenta Rosario Murillo.

Los partidos políticos que compiten con el FSLN, así como un sector de los evangélicos aliados del Gobierno, han llamado a acudir a las urnas. En cambio, la Conferencia Episcopal ha dejado a la conciencia de cada nicaragüense votar o no en las elecciones, aunque algunos sacerdotes han llamado al no voto.

"Este 7 de noviembre mi huella dactilar estará limpia, como limpia estará mi conciencia" de no ser parte de las votaciones, dijo en una homilía el sacerdote Uriel Vallejos, para quien Ortega "tuvo miedo" de celebrar elecciones libres.

La opositora Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia, que fue la contraparte del Ejecutivo en unas mesas de negociaciones para intentar una salida pacífica a la crisis, se sumó al coro de los obispos y sostuvo que el proceso electoral "no cumple con los estándares internacionales sobre elecciones libres, justas y transparentes".

"Se trata de unas votaciones en las que no hay condiciones que garanticen el respeto del voto ciudadano", señaló esa alianza. Mencionó, entre otros, el arresto de candidatos, la eliminación de partidos políticos, y el control que ejerce el FSLN sobre el órgano electoral.

Pese a esas críticas, el vicepresidente del oficialista Consejo Supremo Electoral (CSE), Cairo Amador, dijo a través de medios oficiales que están listos para las votaciones del domingo. Añadió que 30.000 policías y militares "resguardarán" el proceso.

Afirmó que unos 210 acompañantes electorales y 40 "especialistas en comunicación" de otros países, "altamente calificados en términos electorales", observarán las votaciones del domingo.

Asimismo, criticó el "corte masivo de espacios y plataformas digitales" a simpatizantes sandinistas en el marco de la campaña.

Facebook anunció el lunes pasado que en octubre eliminó casi 1.000 cuentas vinculadas al Gobierno y al FSLN que buscaban influir en la opinión pública a favor del Ejecutivo y en contra de la oposición adoptando perfiles falsos.

La empresa propietaria de Facebook, Meta, indicó que además de las 937 cuentas falsas en la red social, suprimió 140 páginas, 24 grupos y 363 cuentas de Instagram, todas ellas pertenecientes a la misma red.

Restricciones a la información

Por otro lado, la organización Periodistas y Comunicadores Independientes de Nicaragua (PCIN) exhortó a las autoridades a garantizar el libre ejercicio durante la cobertura a ese evento.

Para este proceso electoral, las autoridades no han permitido la entrada al país a periodistas de medios internacionales como el estadounidense The Washington Post o el rotativo francés Le Monde, y no han acreditado a la prensa nacional y extranjera en Nicaragua para que tengan acceso a los centros de votación.

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y la Oficina Regional del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos para América Central y República Dominicana (OACNUDH) expresaron su preocupación por esas negativas.

Violencia política

Entretanto, el observatorio multidisciplinario Urnas Abiertas informó que un total de 1.656 hechos de violencia política ocurrieron en Nicaragua en el contexto del año electoral, reportó EFE.

"A un año de monitoreo, hemos registrado 1.656 hechos de violencia política hasta el 31 de octubre de 2021. Durante el mes de octubre de 2021 se observó un incremento de violencia política, a través de asedios focalizados, hostigamiento, citatorias y amenazas", señaló Urnas Abiertas.

Según el observatorio, en octubre pasado, el último de los 12 meses de estudio, se registraron 120 hechos de violencia política, principalmente ejercidos por autoridades e instituciones estatales y "paraestatales".

Entre esos hechos mencionó "asedios focalizados que duran algunos días e incluyen hostigamiento policial y parapolicial, citatorios por la Policía o al Ministerio Público, y detenciones durante horas o hasta días".

"Durante el periodo que dura la detención, las personas son sometidas a interrogatorios y reciben amenazas de ser criminalizados por la Ley de Ciberdelitos y por delitos electorales", señaló.

Horas antes de la emisión del informe de Urnas Abiertas, Rosario Murillo había afirmado que el proceso electoral de Nicaragua se ha desarrollado "en paz, tranquilo".

La vicepresidenta se declaró "orgullosa" porque, según dijo, con las elecciones generales que se celebrará el próximo domingo están "revalidando y validando" la "convicción democrática".

Unos 4,4 millones de nicaragüenses, de una población total de 6,5 millones, están citados para acudir a las 13.459 juntas receptoras de votos habilitadas en los 3.106 centros de votación para elegir en una sola boleta a un presidente, un vicepresidente, diputados nacionales, diputados departamentales y 20 representantes ante el Parlamento Centroamericano.

 

3 comentarios

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Elecciones tipo CDR este pedofilo y borracho con su bruja Agatha sin escoba es otro ejemplo del cancer cubano de Pamela y compania.

La bruja no tuvo gran problema con la pedofilia del marido, aunque fuera con su propia hija, lo cual es peor que la Clinton, que aguantó incontables tarros pero por lo menos era con mujeres adultas.

Lo de Nicaragua da grima hasta para un país letrinamericano, lo cual es bastante decir. Es como una broma de tan mal gusto que repugna. Desgraciadamente, es algo muy "latino," y con tales bueyes no se logra nada salvo fracaso y miseria. No es por gusto que los "latinos" o no salen del hueco o vuelven al mismo. Me alegro de no ser "latino," aunque ya con ser cubano arrastre bastante bochorno.