El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, dijo el jueves 7 de mayo que Donald Trump le transmitió que no tiene intención de ordenar una invasión estadounidense de Cuba, tras una reunión entre ambos celebrada en la Casa Blanca.
Lula hizo estas declaraciones en una rueda de prensa en la Embajada de Brasil en Washington D.C., tras una reunión de aproximadamente dos horas y media con Trump. La reunión no se abrió a los periodistas, como estaba previsto.
"Le escuché —suponiendo que la traducción fuera correcta— y le oí decir que él [Trump] no tiene intención de invadir Cuba; eso es lo que transmitió el intérprete aquí", declaró Lula, en unas palabras traducidas del portugués y proporcionadas por el reportero extranjero, citadas por el medio The Hill.
Lula calificó lo anterior como una "gran señal" de Trump y dijo que el régimen de Cuba ha mostrado disposición a entablar diálogo.
"(El régimen de) Cuba quiere dialogar, y quiere encontrar una solución para poner fin al bloqueo —un bloqueo que ha impedido que Cuba se convierta en una nación plenamente integrada y libre desde la victoria de la revolución de 1959", añadió el mandatario.
En igual dirección, funcionarios de Estados Unidos dijeron a la agencia de noticias AP que Washington no contempla una acción militar inminente contra La Habana a pesar de las reiteradas amenazas de Trump de que "Cuba es la siguiente" y que los buques de guerra estadounidenses desplegados en Oriente Medio para el conflicto con Irán podrían regresar a través de la Isla.
Las fuentes, que según AP están implicados en las conversaciones preliminares con las autoridades cubanas, también dijeron que no son optimistas de que el régimen comunista acepte una oferta de decenas de millones de dólares en ayuda humanitaria, dos años de acceso gratuito a internet Starlink para todos los cubanos, asistencia agrícola y apoyo a infraestructuras.
Pero, añadieron, La Habana aún no ha rechazado de plano la oferta, que viene con condiciones que el régimen ha resistido durante mucho tiempo, incluso después de que la Administración Trump impusiera nuevas sanciones contra los negocios de las autoridades este jueves.
Los funcionarios, que hablaron bajo condición de anonimato, afirmaron que aún hay tiempo para que La Habana acepte. Sin embargo, advirtieron que Trump podría cambiar de opinión en cualquier momento y que las opciones militares siguen sobre la mesa.
El Tesoro y los departamentos de Estado anunciaron nuevas sanciones contra el conglomerado empresarial de los militares cubanos, GAESA, después que Trump firmara la semana pasada una orden ejecutiva que ampliaba la autoridad de la Administración para imponer más castigo contra el régimen de Cuba.
Poco después de firmar la orden, Trump pronunció un discurso mencionando que "Cuba tiene problemas" y sugiriendo que podría estar en camino una demostración militar de fuerza.
Dijo que uno de los portaaviones estadounidenses de regreso de Oriente Medio podría "acercarse, detenerse a unos 100 metros de la costa".
Un funcionario implicado en las discusiones dijo a AP que la nueva batería de sanciones pretendía, sin embargo, dejar claro a los cubanos que el objetivo inmediato de la Administración Trump "no es un cambio de régimen, sino cambiar las políticas fallidas del régimen".
El secretario de Estado de EEUU, Marco Rubio, ha dicho repetidamente que el régimen cubano ha fracasado. Esta semana dijo que el modelo económico cubano no funciona y que quienes están en el poder "no pueden arreglarlo".
"Y la razón por la que no pueden arreglarlo no es solo porque sean comunistas. Eso ya es bastante grave", dijo a los periodistas el martes en la Casa Blanca. "Son comunistas incompetentes. Lo único peor que un comunista es uno incompetente".
Rubio visita Roma y la Ciudad del Vaticano, reuniéndose el jueves con el papa León XIV, en parte para hablar sobre Cuba, donde la Iglesia Católica tiene una influencia significativa.
Los funcionarios estadounidenses no saben si La Habana aceptará condiciones, pero afirmaron que el diálogo está abierto.
Un funcionario estadounidense dijo que es una cuestión abierta si la cúpula de Cuba está dispuesta a cumplir con las condiciones estadounidenses, que incluyen la liberación de presos políticos, el fin de la represión política y religiosa, y una apertura a la inversión del sector privado estadounidense.
Al mismo tiempo, el funcionario afirmó que no se ha cerrado la puerta al diálogo que pueda beneficiar a ambos países, dada la proximidad de Cuba a Estados Unidos. Estados Unidos percibe una amenaza para la seguridad nacional por una creciente influencia de China y Rusia en la Isla, incluyendo cooperación en inteligencia y logística.
Sin embargo, los funcionarios cubanos insisten en que su gobernanza interna no está sujeta a negociación.
"Las negociaciones sobre temas como el cambio de régimen o la destitución del presidente están fuera de cuestión", dijo el embajador cubano ante la ONU, Ernesto Soberón Guzmán, a los periodistas la semana pasada. "No hay asuntos internos de Cuba sobre la mesa".
La Casa Blanca no respondió de inmediato a una solicitud de comentarios de AP sobre una acción militar en Cuba.
Al final y despues de hablar tanta giña lulamento vino a rendirle pleistecia a Papa Trompo, que lo trato como se merece (no hubo conferencia de prensa que confirme su "palabra"......
“ Trump podría cambiar de opinión en cualquier momento”
Lo que diga ese viejo bandolero vale tanto como un peo de tiñosa.
El Bobo de la Yuca Socialista ... te ha parafraseado ... no le pares ... dale a tú cuerpo alegría socialista ...
https://x.com/LosMeconios/s…
Bueno, no queda claro a quién te refieres con “viejo bandolero “. Ahora, si nos guiamos porque un dia dice una cosa y otro otra, debemos suponer que te refieres a Trump que, si, puede haber dicho “no tengo intenciones de atacar a Cuba”, lo que no significa absolutamente nada
(Repetido)
El señor Lula tiene tanta credibilidad como una página de Facebook dedicada al afrocentrismo.
Y segurísimo que le va a decir el día, la hora y los minutos de una invasión al perro viejo lameculos de la dictadura .
¡ Eso !
👍