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Opinión

¿Cómo puede salir Cuba de la pobreza generalizada?

Cualquier gobierno de transición en Cuba tendría que poner en marcha un programa económico. Aquí, algunas ideas.

Ciudad de Panamá
Un vendedor de productos agrícolas en La Habana.
Un vendedor de productos agrícolas en La Habana. Diario de Cuba

El 89% de las familias cubanas sobreviven en la extrema pobreza y el país se encuentra en quiebra. Esta realidad tiene causas políticas relacionadas con la ausencia de libertades y con la concepción económica del propio sistema imperante, sumadas a otros factores como falta de capacidad de sus representantes, inmersos en la lógica corrupción derivada de tantos años detentando el poder y de la incompetencia generalizada, y del propio momento actual en que tienen otras prioridades. En Cuba es difícil separar la urgencia de superar la pobreza generalizada de la necesidad de una transición política. Pero el reconocimiento de que el problema de Cuba es esencialmente político, no debe hacernos soslayar la urgencia de que en paralelo se aborde el factor económico. No se sale de la pobreza y no se genera estabilidad social si la economía del país no funciona.

Cualquier gobierno de transición tendría que actuar en dos planos al mismo tiempo: reconstruir las instituciones democráticas y poner en marcha un programa económico capaz de frenar el deterioro y sentar las bases de la prosperidad. En este último terreno, hay medidas mínimas sin las cuales resulta imposible sacar a Cuba de la pobreza.

Un plan de estabilización económica para controlar la inflación, reducir el déficit fiscal y estabilizar la balanza comercial. Son equilibrios difíciles de alcanzar en plena transición con tantas urgencias y un país destrozado, pero son fundamentales. La solución de realengo monetario y cambiario es primordial para la gente de a pie, pero también para la inversión interna y extranjera.

Junto a estos elementos, la liberalización económica es el motor principal contra la pobreza. La libre iniciativa empresarial, el derecho a invertir, comprar y vender, la creación de empresas privadas sin necesidad de autorización estatal previa, y la libre circulación de capitales y mercancías son condiciones sine qua non para el desarrollo. Para ello, debe adecuarse con celeridad el sistema legal, especialmente en las ramas civil, mercantil e hipotecario. La modificación del régimen de cooperativas es fundamental para el rescate del campo y la lucha contra el hambre.

Cuba necesita con urgencia inversión extranjera directa, en especial aquella que implique transferencia tecnológica, infraestructura digital y la que genere el mayor número de empleos; en esto último, los sectores de la construcción e inmobiliario jugarán un rol fundamental. Para atraer capital extranjero hay que crear condiciones de seguridad jurídica y propiciar un mercado dinámico. Las empresas norteamericanas y los empresarios exiliados cubanos tendrían lógicamente un papel primordial.

El derecho de propiedad y la seguridad jurídica

Sería un error iniciar un proceso de privatizaciones sin haber solucionado antes el problema de los bienes confiscados y expropiados por el régimen; no habría seguridad jurídica. El asunto de la propiedad debe abordarse desde una perspectiva que evite el colapso judicial y el endeudamiento excesivo del Estado, por lo que habrá que pensar en métodos creativos aceptables. Temas de alto interés público, como la propiedad de la vivienda nacionalizadas, podrían resolverse mediante leyes con soluciones equitativas para las partes, evitando el conflicto social; mientras que los casos que bienes de uso empresarial o industrial, deberían solucionarse preferencialmente por vía de negociación y arbitraje. Todos estos contenciosos deben ser solucionados en un corto plazo de tiempo y con fechas de prescripción para el ejercicio de cualquier acción legal civil. Por otro lado, el derecho de propiedad no debería amparar ni legitimar la propiedad obtenida por medio de abuso de poder, violaciones de derechos humanos o corrupción.

De igual forma habrá que aclarar y tomar las medidas que correspondan con la participación del Estado en las figuras de inversión extranjera creadas por el sistema actual.

Resolver de manera justa, limpia y rápida la titularidad de los bienes y sus derechos, será el primer ladrillo del nuevo sistema de mercado. Las nuevas leyes deben ser claras: el derecho de propiedad es fundamental e inviolable, incluyendo los derechos que de él emanan, como la explotación, enajenación y herencia.

Educación y empleo: el capital humano

La modernización de la educación es vital para la cohesión social y desarrollo. El sistema educativo debe abrirse al mundo, orientarse al desarrollo y despojarse del lastre ideológico comunista. El Estado debe garantizar una educación pública, gratuita y de calidad, en un sistema que admita la participación privada o de otras formas de propiedad y gestión de centros educativos. Igualmente propiciar programas formativos enfocados en las necesidades del mercado. Con una educación mediocre o inaccesible en términos económicos, un niño estará condenado a la pobreza. Uno de los daños sociales más profundos que el régimen actual inflige a la ciudadanía es, precisamente, el deterioro del sistema educativo.

El desempleo es un problema crítico sobre el cual el régimen actual no ofrece datos creíbles, pero que lo estimamos en torno al 15%. En un país con todo por hacer, en una primera etapa, como se decía anteriormente, la obra pública de infraestructura y el sector inmobiliario van a ser catalizadores de la actividad económica y, por tanto, del empleo.

Pero más allá del impulso inicial de la apertura económica, se deben establecer bases legales para que el empleo sea de calidad: formal, con formación sistemática y que combine estabilidad con flexibilidad. Si bien las pymes en otros lugares son el grueso del tejido empresarial, Cuba no puede renunciar a atraer o crear grandes empresas sólidas que generen empleos para cientos de miles de ciudadanos.

Financiamiento y deuda internacional

El sistema financiero es uno de los pulmones de la economía. Es necesario promover la entrada de bancos que financien la inversión, el comercio y el consumo; también la entrada de fondos de capital. Aunque inicialmente no exista un mercado de capitales, se debe preparar la normativa para su implantación gradual a medida que los sectores empresarial y financiero maduren.

La reconstrucción requerirá grandes aportaciones de capital. El deterioro de infraestructuras críticas (electricidad, agua, carreteras, salud) es tan grave que la inversión privada no bastará. Se necesitarán ingentes recursos financieros, algo imposible sin acceso a préstamos de organismos como el Banco Mundial, el FMI o el BID. La entrada en el circuito financiero internacional debe ser prioritaria para la transición y será clave el apoyo de Estados Unidos para lograrlo.

Asimismo, el problema con los acreedores internacionales deberá resolverse con creatividad, revisando la legalidad de los títulos de deuda y apelando a la generosidad de los acreedores. El elevado riesgo país es herencia directa del régimen, pero se va a necesitar emitir nueva deuda, y debe mitigarse el encarecimiento de la financiación, ya sea minimizando el riesgo político y económico interno y manteniéndose como un socio fiable. Una gestión eficiente atraerá los recursos necesarios para financiar obras y estabilizar el Estado.

Políticas sociales y ayuda humanitaria

En términos éticos y políticos es impensable reconstruir Cuba sin tener en cuenta a los más pobres ni las necesarias políticas sociales. En un escenario de transición ordenada, con acceso a financiamiento externo y reformas coherentes, sería plausible pasar de una pobreza extrema cercana al 89% a niveles mucho más bajos en el medio plazo; sin embargo, tomará tiempo y no puede descartarse que algunas medidas económicas y políticas generen más desempleo si no se han desarrollado sectores alternativos capaces de absorber mano de obra. Incluso en sociedades con altos niveles de prosperidad hay personas y familias que, por diversas causas, pueden quedarse sin sustento o que no pueden valerse por sí mismas.

Estos cambios económicos y sus frutos no ocurren de la noche a la mañana. Por ello, será indispensable una ayuda humanitaria material y financiera masiva mientras se pone la casa en orden. A corto plazo la ayuda humanitaria es fundamental para mitigar problemas acumulados, en especial la crisis alimentaria y la de salud, y contribuirá a cierto grado de paz social durante el proceso. Hoy, siete de cada diez cubanos se privan de al menos una comida diaria; por ello, un objetivo político y económico central del cambio debe ser la lucha contra el hambre, concebida como una campaña con metas medibles y asesorada por expertos en logística y nutrición.

La ejemplaridad de los gestores es innegociable. Los controles y la rendición de cuentas sobre el uso de los fondos deben ser garantizados por instituciones independientes desde el primer día.

La salida de la pobreza generalizada es posible, pero además de reformas económicas exige un cambio político, social y ético, y probablemente cierta flexibilidad ante las circunstancias, pero también muestras claras de que el cambio se está realizando.      

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11 comentarios

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Volverán a cortar la internet en Cuba - tenemos que prepararnos para conectar mediante "starlink"!!

Soñar no cuesta nada. El deterioro de la isla es tan grande que dos generaciones posiblemente no alcanzarán para ver medianamente lo que el señor Cires plantea en este artículo. Llegarán mejores tiempos, no quepa dudas, pero para muchos de los que participamos en este foro, incluyendo al articulista se nos fue ese tren hace rato, aún cuando cambiara el régimen mañana mismo radicalmente. Me alegraría mucho estar vivo para ver la caída de esa dictadura que tanto daño nos ha hecho, pero aún los más jóvenes no verán ese país que pudo ser , aunque indudablemente habrá mejorías sustanciales y algo más importante; deseos de vivir y esperanza. El daño ha sido demasiado económicamente, pero el daño social como señala el Sr de la Fuente es gravísimo y este no se resuelve solo con dinero. Felicito a los ilusos optimistas que sueñan con pajaritos “preñaos”.

Muy pesimista su comentario, pero coincido con usted, Casino. Probablemente ya he comentado esto antes (disculpenme si es así, a mí también se me está yendo el carro). Un amigo polaco, refiriéndose al fascismo y al comunismo en Polonia, me comentaba que los daños del comunismo habían sido incomparablemente superiores - Los fascistas arrasaron la tierra, los comunistas la mente - me dijo.

Profile picture for user Rodolfo J de la Fuente

Excelente analis de la actualidad y la perspectiva a enfrentar. La reconstruccion de la infraestrctura material se repone con trabajo y dinero. La recostruccion del devastado caracter cubano, de los factores no materiales de la cubanidad, llevan tiempo y educacion.

Buen artículo - se debería escribir mas sobre como construir nuestro futuro. Habrá que trabajar muy duro, pero es posible y necesario. Hay que levantar el país, para nuestros hijos y nietos. Pero antes hay que darle cada día duro y por todas partes a la dictadura, pues no se va a caer sola, hay que aniquilarla con constancia e inteligencia.

Lo primero es salir de los Castro y compañia, ya luego empezaremos a caminar.

Profile picture for user GigaPanda

Muerto el perro comunista se acabó la rabia.

Profile picture for user JCAleman

Primero hay que salir del cartel de Punto Cero y del socialismo empobrecedor y represivo, para dar paso a una economía de mercado con instituciones y leyes que aseguren la gobernabilidad y fomenten el emprendimiento.

La república se inicio en una Cuba de la post guerra, arruinada y con una población diezmada por la hambruna, las epidemias y la reconcentración, aun así, en menos de tres décadas y a pesar de las resacas bananeras, la isla triplicó su producción agrícola e industrial.

Aún en un campo de concentración en ruinas nunca subestimen la fuerza y el potencial del capitalismo.

Profile picture for user Balsero

Coincido. Si alguien pudo destruir a un País como Cuba, es el Comunismo. Y se levantará. Con democracia y buenos gobernantes. Diría que haciendo todo lo contrario que hicieron estos ladrones de los Castro, se puede hacer un manual para levantar a la isla. Un papel importante debe ocupar la Justicia porque se han robado hasta la esperanza de los cubanos. DDC, pudiera ser un gran aporte ir indicando a los estafadores que hoy son dueños de hoteles y casas de alquiler lujosas, como así también aquellos lavadores de activos seriales.

Profile picture for user Pedro Benitez

Un buen plan, sin embargo, para ejecutar el mismo se requiere un alto grado de coordinación y transparencia.

Profile picture for user EL BOBO DE LA YUCA

Como piensa el/la autor/a Yaxis que aparecerán las inversiones en “sectores de la construcción e inmobiliario” en un país sin agua y corriente? Hoy en Cuba están a la venta miles de propiedades por precios ridículos en cualquier país normal por el simple hecho de que nadie compra