Cuba recibió entre enero y junio de 2025 un total de 981.856 turistas extranjeros, cantidad que es 327.799 clientes menos que en igual tramo de 2024. Esta es la confirmación de que las cifras pronosticadas por La Habana para fines de este año no se cumplirán y que la industria del ocio podría incluso decrecer.
Según el más reciente informe de la estatal Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI), la cantidad de veraneantes llegados a la Isla en lo que va de año es el 75% de igual periodo de 2024; o sea, una caída del 25%, pues todos los mercados emisores, menos uno, decrecen.
Si bien Canadá persiste como el principal mercado emisor del país, con 428.125 turistas en la primera mitad del año, ello supone una caída de más de 100.000 viajeros (74,1%) con respecto a igual periodo de 2024.
Le siguen en orden descendente los cubanos emigrados, cuya cifra de arribos a la Isla bajó de 155.175 viajeros a 120.423, el 77,6%. Luego aparecen los estadounidenses, que de 83.197 turistas descendió a 67.044, el 80,6%.
En el cuarto puesto, los turistas de Rusia siguen en picada: apenas 63.708 cruzaron el Atlántico hasta junio, frente a los 112.707 de hace un año. Se trata de una caída del 43,5% para lo que hacia 2023 era la locomotora del turismo en la Isla.
El resto de los emisores cayó más de un 10%, con la excepción de Argentina, que perdió un 7,1% (de 25.688 turistas a 23.862, el 92,9%) y Colombia, el único que creció: de 16.234 a 16.622 clientes, el 102,4%.
Mercados europeos tradicionales de Cuba siguen a la baja, según muestra el informe de la ONEI. Alemania cae de 36.345 turistas a 23.301 (el 64.1%); Francia de 29.962 a 22.048 (el 73.6%), y España de 28.198 a 20.822 (el 73.8%). México también se desinfla de 30.489 viajeros a 26.702 (el 87,6%).
El economista cubano Pedro Monreal calificó como "desastroso" el primer semestre del año, atendiendo a las cifras oficiales.
La pasada semana, en la Asamblea Nacional del Poder Popular, el ministro del sector, Juan Carlos García Granda, reconoció que este vive su peor momento desde 2001 (excluyendo la pandemia), con cifras en caída y una pérdida de competitividad agudizada por la falta de divisas, insumos y coordinación interministerial. La recuperación, aún incipiente desde octubre de 2024, no logra revertir el deterioro.
Además, una inspección parlamentaria a 19 de los 22 aeropuertos civiles del país reveló que aunque el José Martí de La Habana muestra algunas mejoras en su mantenimiento, muchas terminales regionales, como las de Granma, Guantánamo y Las Tunas, presentan un deterioro tan avanzado que han debido reducir sus operaciones.
"Esta situación limita la conectividad territorial y genera demoras e incomodidades para los viajeros", señaló el sitio oficial Cubadebate.
Los reportes incluyen fallas tan básicas como baños sin agua y papel higiénico y con una higiene deficiente, incluso en las salas VIP. La lentitud de los procesos migratorios y aduanales, los problemas de conectividad, y la escasa oferta comercial completan un panorama que poco tiene que ver con un destino turístico competitivo.
Ya podemos hablar del derrumbe del sector turístico en Cuba, de su desplome, desde el año 2020 el año de la COVID no levanta cabeza y ya estamos corriendo el 6to año y cada año va a peor, mientras los competidores más cercanos marcan récords, o sea no es el efecto post COVID, es el modelo de negocio del turismo cubano, mermado por el control y la centralización y el derroche ilógico de recursos el que no funciona. Los datos de hace una década demostraban que el sector sufría una crisis de competitividad, NO DE CAPACIDAD, y lo que hicieron fue incrementar las capacidades hoteleras, se caía de la mata que el índice de ocupación hotelera iba a caer, no hace falta ser economista, es sentido común, otra raya más al tigre de los fracasos económicos del castrismo....
...casi un millon de masocistas.....
Lo impresionante no es que pierda 327.799 turistas sino que continúe recibiendo 981.856 en el mismo periodo...
Pues si sigue así aún parece que tienen para 3 años más hasta que se queden a 0 ;-)