El judoca cubano Heriberto Rivero Carrera, subcampeón mundial juvenil en San Petersburgo 2016 y radicado en Estados Unidos desde 2022, está en peligro de ser deportado después de haber sido detenido en una audiencia en el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
Según el canal de Miami Univisión, el deportista abandonó una delegación oficial de Cuba durante un viaje a México hace tres años y cruzó la frontera sur de Estados Unidos. Al ingresar al país, recibió una Orden de libertad bajo palabra, conocida como el documento migratorio I-220 A, que emite el Departamento de Seguridad Nacional (DHS por sus siglas en inglés).
El documento, que no implica la admisión legal en EEUU, establece obligaciones para la persona como no mudarse sin avisar y presentarse regularmente a audiencias de inmigración.
Fue justamente cuando se presentó en una de esas cortes, el 13 de junio, que Rivero Carrera fue detenido por orden del juez, que no lo dejó explicarse, según declaraciones de su madre a Univisión.
"El juez no lo quiso ni escuchar. No le dio oportunidad a que él se explicara y ahí misma inmigración lo detuvo y se lo llevó", dijo su madre al medio miamense.
"Todo el mundo sabe lo que significa desertar de un equipo nacional, siendo un deportista como era él", alertó la madre, tras explicar que Rivero Carrera estuvo en la escuadra nacional de judo de Cuba durante muchos años.
"Si lo deportan y lo dejan entrar a Cuba, ¿qué futuro va a tener en Cuba? Ninguno. No van a darle trabajo en ninguna parte, nada, si no lo desaparecen", anticipó la pareja del joven, que está embarazada.
"Él es la única persona que yo tengo aquí. Yo no tengo más familiares en este país", añadió.
En 2016, además de ser medallista de plata en el Campeonato Mundial Juvenil, Rivero Carrera ocupó el segundo lugar del ranking en la categoría.
Su otro resultado internacional más relevante es el séptimo puesto en el Abierto Europeo de Oberwart, Austria, en 2022, compitiendo ya en la categoría de mayores.
En Estados Unidos, aunque se ha dedicado a trabajar para ayudar a su familia, el judoca cubano de 29 años también ha competido en torneos como el Abierto de Florida y el Abierto de EEUU, según la plataforma Smoothcomp. En noviembre de 2024, fue subcampeón de un torneo internacional celebrado en Dallas.
En el sistema deportivo de Cuba, el abandono de una delegación es considerado una indisciplina grave. Las autoridades la castigan con la prohibición de entrada al país por entre cinco y ocho años, similar a la que se impone a los médicos que se fugan durante una misión o deciden no regresar a la Isla al concluirla.
La Habana podría basarse en esa prohibición para negarse a aceptar al judoca, como ya hizo con dos cubanos condenados por delitos graves en Estados Unidos, que terminaron en África.
Si eso le ocurriera, Rivero carrera, podría terminar en un tercer país o en un limbo legal dentro de Estados Unidos.
Si el régimen cubano lo recibe, el judoca no podrá retomar su carrera deportiva en la Isla y tendrá serias dificultades para conseguir un trabajo.
La deportación del judoca enviaría un mensaje disuasorio a los deportistas cubanos que escapan de delegaciones oficiales o emigran con el objetivo de llegar a Estados Unidos. Algunos han terminado representando a ese país en la arena internacional como el luchador del estilo grecorromano Alan Vera, fallecido en 2024; la gimnasta Ania Portuondo (subcampeona olímpica en Atenas 2004 bajo la bandera estadounidense) y la también judoca María Celia Laborde, quien compitió por EEUU en los Juegos Olímpicos de París 2024.
Creo que los congresistas cubano-americanos deberían entroncarse en resolver el problema de los inmigrantes con I 220 A. Hay muchos cubanos en esa situación.
Donde están todos los cubanos, como Plutarco, que le dieron el voto a Trump. La promesa del mandatario era sacar a todos los criminales ilegales en este país, pero le quedo corto y ahora va por todos. Las palabras del clérigo durante la Segunda Guerra Mundial en la nazi alemana es hoy día más contundente.
A Plutarco lo deportaron. Creo que lo enviaron a Burundi.