El empresario colombo-venezolano Alex Saab, exministro de Industria del chavismo y testaferro de Nicolás Maduro, llegó este martes a un acuerdo con la Fiscalía y, tras haberse declarado inocente en julio, esta vez se declaró culpable de "conspiración para lavado de dinero y transacciones financieras ilícitas", informó la agencia EFE.
Saab, quien fue extraditado desde Caracas en mayo, aseguró que "no hubo amenazas ni otro trato para aceptar su culpabilidad". Así, el ex alto cargo del chavismo y empresario petrolero podría afrontar una pena máxima de 20 años de prisión.
Tras firmar un acuerdo de 12 páginas con la Fiscalía, cuyos detalles no fueron revelados, Saab se limitó a decir este martes, ante la jueza Kathleen M. Williams en la Corte del Distrito Sur de Florida, "Culpable, señoría". EFE detalló que compareció "con el pelo canoso y recogido, barba y uniforme ocre de preso".
El empresario de 54 años, quien recibirá su sentencia definitiva en enero próximo, reconoció que, como sostiene el Departamento de Justicia de EEUU, "formó parte de un esquema de sobornos a funcionarios venezolanos entre 2015 y 2019 para obtener contratos millonarios del programa Comité Local de Abastecimiento y Producción (CLAP)".
En tal sentido, la Fiscalía señaló que "Saab y otros cómplices usaron empresas fantasma y falsificaron documentos para desviar cientos de millones de dólares destinados a la compra de alimentos, que después circularon en cuentas bancarias en EEUU". Según la investigación, "la trama luego se amplió a la venta de petróleo de la estatal PDVSA".
En este contexto, además, Saab manifestó que sufre "síndrome de estrés postraumático" tras su detención en Cabo Verde en 2020 y su posterior extradición a territorio estadounidense, por lo que toma antidepresivos todas las noches para dormir.
El empresario fue extraditado por Caracas el pasado mayo, evidencia de su caída en desgracia tras la captura de Maduro, a pesar de que Saab se mantuvo muy cercano al ala dura del chavismo hasta el último momento.
No obstante, los hermanos Rodríguez le habrían soltado la mano, demostrando el cambio en la correlación de poderes en Venezuela, a pesar de que, según fuentes especializadas, "Saab podría proporcionar a las autoridades estadounidenses información para reforzar su caso penal contra Maduro". Algo que ya estaría haciendo.
Saab ya había enfrentado anteriormente cargos de lavado de dinero en EEUU. Tras ser detenido en Cabo Verde en 2020 y extraditado a territorio estadounidense, fue liberado en 2023 durante el Gobierno de Joe Biden (2021-2025) como parte de un intercambio de prisioneros con Venezuela.
Posteriormente, regresó a Caracas, donde fue nombrado ministro de Industrias y Producción Nacional por Maduro, quien sostuvo que la detención de su cercano colaborador era un "secuestro".
En este contexto, tras conocer la extradición de Saab en mayo, la congresista cubanoamericana María Elvira Salazar comentó en su perfil de X que el empresario vuelve así "a donde nunca debió haber salido: una prisión federal en EEUU".
"El testaferro del narcodictador Maduro ahora va a enfrentar la justicia americana, la misma justicia que Joe Biden le negó al pueblo venezolano cuando decidió liberarlo y devolver al régimen chavista a uno de sus principales operadores financieros y cómplices de la corrupción que saqueó a Venezuela", resaltó.
El cambio de versión de Saab deja entonces la puerta abierta a dos preguntas: ¿A qué acuerdo llegó con el Departamento de Justicia? ¿Significa esto una estrategia procesal para aliviar su condena a cambio de información en el caso contra Maduro?
Este ladrón, el que tiene es el “síndrome de HDP crónico”.