La jueza venezolana María Lourdes Afiuni, una de las presas políticas más emblemáticas del chavismo, fue liberada de forma plena en días recientes y su caso fue cerrado de forma definitiva, tras más de 16 años de arbitrariedades en su contra, informó su familia en un comunicado.
"La libertad plena de María Lourdes Afiuni era una deuda pendiente desde al menos 2019. Igual, muy bienvenida la noticia. Que sea este el inicio de una larga cadena de otras buenas noticias", escribió en su perfil de X el director de la ONG venezolana Foro Penal, Gonzalo Himiob.
Afiuni fue detenida el 10 de diciembre de 2009, acusada de abuso de autoridad, corrupción propia y favorecimiento para la evasión, tras haber concedido la libertad condicional al banquero Eligio Cedeño, quien poco después huyó a EEUU.
Tras la excarcelación de Cedeño, acusado de extracción de fondos y fraude en 2007, el entonces presidente venezolano, Hugo Chávez, solicitó la imposición de la "pena máxima" para Afiuni, toda vez que "es mucho más grave un juez que libere a un bandido que el bandido mismo", dijo. Así, diversas organizaciones y activistas consideraron durante años a Afiuni como "la presa personal de Chávez".
Durante su largo proceso penal, la jueza fue víctima de "graves violaciones a los derechos humanos", según denunció de forma reiterada su defensa. Asimismo, su procesamiento habría constituido una extralimitación del chavismo, pues la Organización de las Naciones Unidas resaltó en más de una ocasión que la decisión de Afiuni en el caso de Cedeño fue dictada "de conformidad con una decisión del Grupo de Trabajo de las Naciones Unidas sobre la Detención Arbitraria", por lo que no habría existido delito en el ejercicio de sus funciones.
Así, "este desenlace representa el final de un largo y doloroso capítulo marcado por graves violaciones a los derechos humanos y al debido proceso. Durante años, la jueza Afiuni y su familia soportaron las consecuencias de una persecución que trascendió el ámbito personal y se convirtió en un símbolo inequívoco del deterioro de la independencia judicial en Venezuela", subrayó la familia de la jueza en su comunicado.
"El caso de la jueza María Lourdes Afiuni permanece como una advertencia para toda la región sobre las consecuencias de utilizar el sistema de justicia como instrumento de represalia contra quienes ejercen sus funciones con independencia e imparcialidad", agregó.
La liberación plena de Afiuni se produce poco después de que el tercer chavismo, liderado por los hermanos Delcy y Jorge Rodríguez, iniciara una ronda de conversaciones con ciertos sectores de la oposición, en una senda de tránsito democrático avalada por EEUU y sin la presencia de María Corina Machado.
Sin embargo, en un análisis reciente publicado por DIARIO DE CUBA, el periodista venezolano Andrés Cañizález apuntó: "El drama de los presos políticos está lejos de resolverse en Venezuela, aunque el foco informativo ha estado acaparado por los terremotos y sus secuelas. En julio pasado, Justicia, Encuentro y Perdón contabilizaba 565 personas privadas de libertad por razones políticas: 490 hombres y 75 mujeres. Entre ellas, 48 padecían enfermedades graves sin atención médica adecuada, 19 eran adultos mayores y 19 permanecían en situación de desaparición forzada".
Así, mientras los Rodríguez iniciaron su etapa en el poder con la promesa de libertad formulada apenas días después de la caída de Maduro, la Ley de Amnistía no se ha cumplido de forma integral y la excarcelación de "un número importante" de presos políticos como gesto de reconciliación sigue sin concretarse plenamente.
En tal sentido, y mientras numerosas familias esperan por las excarcelaciones prometidas, Cañizález recordó que, "sin verdad, reparación y libertad plena, la reconciliación anunciada tanto en Caracas como en Washington sencillamente sigue incompleta".
Dicen los compañeritos MAGA de DDC que en Venezuela ya no hay presos políticos, parece que se confundieron.