El régimen cubano optó por una representación de bajo perfil en los funerales del líder supremo iraní, Alí Jameneí, uno de sus principales aliados internacionales, al enviar a Teherán una delegación encabezada por el ministro de Educación Superior, Walter Baluja García.
La decisión llama la atención por el peso estratégico que ha tenido la relación entre La Habana y Teherán durante las últimas décadas y contrasta con la importancia que el castrismo ha concedido históricamente a los vínculos con la República Islámica, especialmente en los foros internacionales donde ambos gobiernos han coincidido en su enfrentamiento con Estados Unidos.
Según informó la Embajada de Cuba en Irán, Baluja García viajó al país asiático "encabezando la delegación oficial cubana" que participa en las ceremonias de homenaje al dirigente iraní, fallecido tras el ataque lanzado por Israel y Estados Unidos al inicio de la guerra de febrero pasado.
Un ministro sin peso político
Durante su estancia en Teherán, el titular de Educación Superior fue recibido por Alaeddin Boroujerdi, integrante de la Comisión de Seguridad Nacional y Política Exterior del Parlamento iraní.
Según la información oficial difundida, el encuentro estuvo centrado en la continuidad de las relaciones bilaterales y en la voluntad de ampliar la cooperación económica, comercial y financiera.
Boroujerdi agradeció la presencia de la delegación cubana en los funerales y calificó a Jameneí como un "líder mártir".
Aunque integra el Consejo de Ministros, Baluja no figura entre los principales cuadros políticos del régimen ni desempeña responsabilidades en política exterior, defensa o relaciones internacionales.
La discreta representación cubana contrasta con la retórica empleada por La Habana tras la muerte de Jameneí.
El gobernante Miguel Díaz-Canel elogió entonces al líder iraní y reiteró la solidaridad del régimen con la República Islámica frente a Estados Unidos e Israel. Díaz-Canel acudió a la sede diplomática de Teherán para rendir homenaje al dirigente iraní y expresar las condolencias del régimen cubano.
Irán ha sido durante años uno de los principales aliados políticos e ideológicos del régimen cubano. Ambos gobiernos han mantenido una estrecha coordinación diplomática, cooperación científica y tecnológica y una narrativa común contra Washington y las sanciones occidentales.
Funerales marcados por llamados a la venganza
Los actos fúnebres continuaron este domingo en Teherán con el rezo multitudinario celebrado en la mezquita Mosala, al que asistieron decenas de miles de personas y las principales autoridades iraníes.
El presidente Masud Pezeshkian, el presidente del Parlamento, Mohamad Baqer Qalibaf, y el jefe del Poder Judicial, Gholam Hossein Mohseni Ejei, participaron en la ceremonia, en la que también estuvieron presentes varios hijos de Jameneí, reportó EFE.
Durante el acto, dirigido por el ayatolá Yafar Sobhani, se repitieron consignas de "Muerte a Estados Unidos" y "Muerte a Israel", además de llamados a la venganza por el asesinato del líder supremo.
Los funerales públicos se extenderán durante varios días antes del entierro previsto en la ciudad santa de Mashad.