La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro de Estados Unidos emitió la Licencia General X, que autoriza de manera temporal las transacciones relacionadas con el petróleo iraní, pero prohíbe expresamente cualquier operación con el régimen de Cuba.
De esa forma, Washington permite, hasta el próximo 21 de agosto, todas las operaciones necesarias para la producción, venta, transporte, entrega y descarga de crudo, productos petroquímicos y productos derivados del petróleo de origen iraní.
Incluso buques sancionados o bloqueados por determinadas regulaciones estadounidenses podrán atracar y fondear de manera segura, llevar a cabo reparaciones de emergencia, contratar tripulaciones y seguros, suministrar combustible y obtener registros y abanderamientos, entre otras operaciones.
Asimismo, durante el mencionado periodo de tiempo está permitida la importación en EEUU de crudo, productos petroquímicos y productos derivados del petróleo de origen iraní, "cuando dicha importación sea ordinariamente incidental y necesaria para la venta, entrega o descarga de esos productos autorizada por la licencia".
Este es uno de los aspectos más relevantes de la licencia, ya que la importación en territorio estadounidense de crudo o derivados del petróleo iraní estuvieron prácticamente vedadas por las sanciones, durante décadas.
La autorización no se limita al transporte o a cuestiones humanitarias, sino que cubre producción, venta, entrega, descarga, seguros, servicios marítimos y pagos en dólares.
Sin embargo, la licencia prohíbe expresamente cualquier transacción que involucre a personas o entidades de Cuba o constituidas bajo las leyes cubanas, así como de Corea del Norte y de las regiones de Ucrania ocupadas por Rusia.
Poco más de diez días atrás, la OFAC sancionó la petrolera estatal Unión Cuba-Petróleo (CUPET), dedicada a la extracción, refinamiento y producción de crudo, en otro golpe a una de las fuentes de recursos esenciales para el régimen de la Isla.
Uno de los primeros efectos colaterales de la medida del Gobierno de EEUU fue que la petrolera australiana Melbana, que encontró crudo en Cuba y pretendía exportarlo, suspendió sus operaciones en la Isla.
La exclusión del régimen cubano de las operaciones con el petróleo iraní autorizadas por EEUU se produce un mes después de que la OFAC emitiera una licencia que permitía ciertas operaciones relacionadas con petróleo ruso, de las que también dejó fuera cualquiera vinculada al régimen cubano.
La licencia original, la GL 134, había sido emitida el 12 de marzo de 2026. Siete días después, la OFAC la sustituyó por la GL 134A, añadiendo explícitamente la exclusión de Cuba.
Sin embargo, el 29 de marzo, el presidente de EEUU, Donald Trump, anunció que permitiría el arribo a Cuba del petrolero ruso Anatoly Kolodkin, que llegó un día después y suministró a la Isla 100.000 toneladas de petróleo.