Mientras continúan las labores de rescate tras los dos terremotos que devastaron Venezuela y elevaron a más de 900 la cifra oficial de fallecidos, el Gobierno cubano ha puesto en marcha una campaña para destacar el papel de su misión médica en ese país.
A diferencia de otros países que anunciaron el envío de equipos de rescate, personal especializado y ayuda humanitaria tras la tragedia, el Gobierno de Cuba centró su respuesta pública en subrayar que sus cooperantes ya se encontraban desplegados en el terreno antes de la emergencia.
El ministro de Relaciones Exteriores, Bruno Rodríguez, expresó sus condolencias al Gobierno y al pueblo venezolanos y aseguró que "los colaboradores de la salud de Cuba, allí presentes, están totalmente movilizados y prestando servicios médicos a la población afectada".
Un día después, el Ministerio de Salud Pública informó que su titular, José Ángel Portal Miranda, se comunicó con la misión médica en Venezuela. Según esa versión, difundida por Prensa Latina, la dirección de la brigada intercambió con los equipos de trabajo en los 24 estados donde hay colaboradores cubanos y confirmó que los profesionales "se encuentran fuera de peligro".
El MINSAP añadió que muchos de ellos se incorporaron desde el primer momento a las labores asistenciales requeridas tras el desastre.
DIARIO DE CUBA pudo confirmar, a través de una enfermera integrante de la Misión Médica Cubana en Venezuela, que el personal sanitario recibió la información de que todos los cooperantes se encuentran fuera de peligro y han sido movilizados para prestar asistencia a la población afectada por los terremotos.
Las declaraciones oficiales estuvieron acompañadas de publicaciones del MINSAP y de la Brigada Médica Cubana en Venezuela, que mostraron a cooperantes atendiendo a pacientes en hospitales de campaña y Centros de Diagnóstico Integral.
Entre los testimonios difundidos por las autoridades figura el de Yamileth Medina Lora, coordinadora de la misión médica en el Distrito Capital, quien afirmó haber reorganizado la asistencia desde el Centro de Diagnóstico Integral Sierra Maestra, en Caracas, pocos minutos después de los sismos. También el médico camagüeyano Eduardo Loyola Márquez trabajó en un hospital de campaña en el estado La Guaira y participó en la evacuación de pacientes durante la primera noche de la emergencia.
En nuevas publicaciones, la Brigada Médica Cubana informó que mantiene desplegado personal en varios centros sanitarios del Distrito Capital, donde realiza evaluaciones médicas, seguimiento a damnificados y atención en comunidades afectadas por daños estructurales, en coordinación con personal de salud venezolano.
El énfasis oficial en la actuación de la brigada coincide con testimonios independientes sobre la gravedad de la situación. En declaraciones a Martí Noticias, el médico cubano Dreny Ley Alba González, residente en La Guaira, describió el panorama como una "catástrofe total". "Edificios caídos, completamente destruidos, destrucción total", afirmó.
El galeno explicó, además, que las comunicaciones permanecían afectadas y que solo pudo contactar con el exterior gracias a una conexión Wi‑Fi disponible en un centro asistencial.
Los terremotos también han puesto de relieve las limitaciones del sistema sanitario y de respuesta a emergencias en Venezuela. En La Guaira y Caracas, las zonas más afectadas por el desastre, se han multiplicado las denuncias por la escasez de ambulancias, personal de rescate, equipos de emergencia y maquinaria especializada para remover escombros, lo que ha obligado a numerosos vecinos a participar en las labores de búsqueda y salvamento con herramientas improvisadas.
La emergencia ocurre en un contexto de baja inversión pública en salud y de desmantelamiento de monitoreo sísmico. Según Datosmacro, el gasto sanitario público de Venezuela se sitúa entre el 1,2% y el 2% del Producto Interno Bruto (PIB), uno de los porcentajes más bajos de América Latina. Años de crisis económica han deteriorado la infraestructura hospitalaria y la capacidad de respuesta del sistema de salud, una situación documentada por organismos internacionales y organizaciones independientes.
El país suramericano tampoco cuenta con sistemas de alerta de terremotos presentes en otros países de la región, como México y Chile. La red sismológica venezolana, que llegó a contar con unas 300 estaciones de vigilancia distribuidas por todo el país, dispone hoy de apenas diez, según especialistas. El occidente de Venezuela, una de las zonas con mayor actividad tectónica por la presencia del sistema de fallas de Boconó, carece actualmente de estaciones de monitoreo
Según el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, los terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 han dejado 920 muertos y 3.360 heridos, aunque se espera que las cifras aumenten. Mientras tanto, continúan las labores de búsqueda y rescate, reforzadas por equipos enviados por países como Estados Unidos, México, Colombia, El Salvador, República Dominicana, Panamá, Ecuador, España, Francia, Alemania, Suiza, Italia e India. Venezuela también ha recibido apoyo de Naciones Unidas y de organizaciones humanitarias internacionales.
Paralelamente, la plataforma ciudadana independiente Encuéntralos, creada para ayudar a localizar personas desaparecidas tras el sismo del 24 de junio, registraba este viernes 93.876 reportes, de los cuales 78.037 correspondían a personas aún sin localizar y 15.839 a personas encontradas con vida.
Entre los desaparecidos figuran 32 ciudadanos cubanos, según los registros consultados en la plataforma.
La renovada visibilidad de la brigada médica cubana se produce en un momento en que el programa de exportación de servicios profesionales de La Habana continúa bajo un creciente escrutinio internacional.
En los últimos meses, al menos una decena de países ha reducido o cancelado acuerdos de cooperación sanitaria con el Gobierno de Cuba, mientras que organismos internacionales de derechos humanos y distintos gobiernos han cuestionado las condiciones laborales de los profesionales enviados al exterior y han señalado posibles indicios de trabajo forzoso y trata de personas.
Venezuela fue durante años el principal destino de las misiones médicas cubanas. En enero, DIARIO DE CUBA informó que permanecían en ese país unos 14.000 profesionales cubanos con contratos estatales, en medio de un proceso de reducción y repatriación del personal desplegado.
En la actualidad, las autoridades cubanas no divulgan cifras, por lo que se desconoce cuántos cooperantes continúan prestando servicios en Venezuela.