Venezuela vive desde la tarde de este miércoles "una verdadera tragedia", como han descrito diversos ciudadanos entrevistados tras los dos potentes terremotos que afectaron al país. En tal sentido, la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, en un nuevo balance preliminar, elevó a 589 la cifra de fallecidos, al tiempo que informó de 2.980 heridos, mientras un número indeterminado de personas continúa desaparecido, citó EFE a partir de declaraciones televisivas de la mandataria.
En este contexto, mientras los venezolanos desconfían de la capacidad del Ejecutivo para hacer frente a la tragedia, Rodríguez ordenó "militarizar" el estado de La Guaira, donde se concentran las mayores afectaciones, con numerosos edificios colapsados y varios equipos internacionales desplegados en las labores de búsqueda y rescate.
Así, 16 países, además de la ONU, han enviado equipos de rescatistas a Venezuela y, gracias a su trabajo, han sido localizadas con vida más de 200 personas atrapadas, según el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, quien detalló que hay 2.227 familias damnificadas y 250 estructuras "afectadas o perdidas". No obstante, insistió en que se trata de cifras preliminares.
Al hilo de lo anterior, "las prioridades sanitarias inmediatas incluyen la atención de un gran número de víctimas y la asistencia traumatológica, especialmente en zonas con edificios derrumbados y operaciones de búsqueda y rescate en curso", sostuvo Ciro Ugarte, director de Emergencias Sanitarias de la Organización Panamericana de la Salud (OPS).
Además, el ministro del Interior del chavismo, Diosdado Cabello, descartó que exista alerta de tsunami, un fenómeno que suele asociarse a terremotos de gran magnitud. Cabello cargó contra quienes, según dijo, están difundiendo "rumores malsanos e intencionados" y denunció que "están utilizando el dolor y causando angustia" al pueblo venezolano.
Mientras tanto, la portavoz de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), Zoe Brennan, estimó que más de seis millones de personas podrían haberse visto afectadas por los terremotos, al tiempo que señaló que esa cifra podría aumentar "a medida que surja nueva información sobre la catástrofe".
En tal sentido, los habitantes de las zonas afectadas permanecen desde el miércoles a la intemperie, "sin ser ubicados en un refugio y sin resguardo de la lluvia o del sol", indicó EFE. La agencia añadió que, "recostados sobre colchones, sábanas, sillas, carpas y campamentos improvisados, cientos de personas duermen en el asfalto, jardineras, plazas y canchas de Catia La Mar, una de las ciudades más afectadas por los terremotos".
Ese panorama refleja lo declarado este jueves por un vecino de La Guaira a Televisión Española: "Lo que vemos es un Estado desolado y una población olvidada por los organismos gubernamentales. No existía ninguna política de prevención para un desastre natural de esta magnitud y hoy estamos viendo las consecuencias".
Para tratar de que la información fluya de forma más expedita, el Gobierno levantó este jueves el bloqueo a la red social X, impuesto en 2023 por Nicolás Maduro. Asimismo, en diferentes zonas del país han sido instaladas antenas Starlink y su propietario, Elon Musk, ofreció acceso gratuito a internet para los venezolanos.
Sobre el terreno, sin embargo, un periodista independiente dijo a DIARIO DE CUBA que "para miles de venezolanos esta es una tragedia encima de la tragedia que ya vienen padeciendo por una crisis humanitaria".
Tras los terremotos, el régimen cubano se ha limitado a expresar "condolencias y solidaridad", sin anunciar ninguna medida concreta de apoyo, lo que evidencia el enfriamiento de las relaciones bilaterales.