Entre decenas de derrumbes y desaparecidos, Venezuela vive desde esta madrugada "una verdadera tragedia", declaró la presidenta encargada del país, Delcy Rodríguez, quien, en una comparecencia ante la prensa, elevó a 164 fallecidos y 971 heridos el balance preliminar tras los dos potentes terremotos que afectaron al país.
En este contexto, mientras los rescatistas laboran entre los escombros, el Servicio Geológico de EEUU (USGS) publicó un informe en el que estima que existe una posibilidad del 42% de que las víctimas mortales de los terremotos estén entre 10.000 y 100.000. Señaló, asimismo, que el desastre "podría tener un alcance generalizado debido a la intensidad de los movimientos sísmicos y a la densidad de población de algunas de las áreas afectadas".
Mientras "para miles de venezolanos esta es una tragedia encima de la tragedia que ya vienen padeciendo por una crisis humanitaria", dijo un periodista independiente a DIARIO DE CUBA desde Caracas, Rodríguez decretó la suspensión de las clases y pidió a los trabajadores sanitarios que se incorporen a sus puestos para reforzar la respuesta ante la emergencia, al tiempo que confirmó el derrumbe de edificios en distintas parroquias y advirtió de que numerosas estructuras presentan daños severos y riesgo de colapso.
Asimismo, "la tragedia coloca grandes signos de interrogación sobre la capacidad que tendrá mi adolorido país de poder, algún día, recuperarse", enfatizó dicho periodista, dando cuenta de la desconfianza de los venezolanos sobre la gestión que puedan hacer de esta crisis las autoridades chavistas.
En el estado de La Guaira, que se llevó la peor parte de los daños, la situación es de "colapso total", describió un vecino del lugar a Televisión Española, al tiempo que confirmó que "no hay luz, internet, ni agua, ni ningún servicio".
"Hay personas intentando saquear viviendas y otras llorando y gritando los nombres de sus familiares con la esperanza de encontrarlos vivos", agregó y, al hilo de las declaraciones a este diario del citado periodista, el vecino de La Guaira recalcó: "No hay ningún tipo de información, es como si el Estado no existiera y la gente está a su suerte".
"No hemos escuchado ningún pronunciamiento oficial del alcalde ni de ninguna otra autoridad, así que cada uno está intentando resolver como puede, buscar a sus familiares y sobrevivir. Lo que vemos es un Estado desolado y una población olvidada por los organismos gubernamentales. No existía ninguna política de prevención para un desastre natural de esta magnitud y hoy estamos viendo las consecuencias", enfatizó.
Para hacer frente a esta situación, el secretario de Estado de EEUU, Marco Rubio, confirmó que su país ya está desplegando equipos de búsqueda y rescate en las zonas afectadas. Además, Donald Trump declaró que había instruido a las agencias de su Gobierno a que actuaran "con rapidez", dando la medida del cambio total en las relaciones bilaterales y de que Washington opera sobre los designios de Caracas.
Así, Rubio apuntó que "la necesidad inmediata pasa por la búsqueda de personas atrapadas en los escombros". Luego, dijo, una vez se pueda hacer un balance completo de daños, "EEUU estudiará cómo ayudar a restaurar la red de infraestructuras y telecomunicaciones del país".
Mientras la crisis se agudiza en Venezuela, Rodríguez anunció la creación de un fondo inicial de 200 millones de dólares destinado a la "construcción de viviendas para quienes perdieron sus casas". Además, la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de Naciones Unidas declaró que está "completamente movilizada" y señaló que ya está coordinando un rápido despliegue de equipos de búsqueda y rescate urbano "de toda la comunidad internacional".
Por su parte, el régimen cubano, en una demostración del enfriamiento de las relaciones con Caracas, se ha limitado a expresar "profundas condolencias y solidaridad", además de recordar que "los colaboradores de la salud de Cuba allí presentes están totalmente movilizados y prestando servicios médicos a la población afectada", escribió en su perfil de X el canciller Bruno Rodríguez, sin ofrecer el envío de más médicos, como hubiese sido inmediato en otro momento de las relaciones entre ambos gobiernos.
No obstante, el ministerio de Salud Pública de Cuba confirmó que los galenos de la Isla en Venezuela "se encuentran fuera de peligro y muchos de ellos incorporados desde el primer momento de los sucesos a las labores asistenciales".
¿Y todo el dinero que se robaron los chavistas?