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Colombia

Los colombianos se encaminan a elegir por primera vez a un 'outsider' de la política

Si Abelardo de la Espriella triunfa este domingo, colocaría a Colombia en la lista de países alineados con Washington, junto a Argentina, Chile, Ecuador, Bolivia, El Salvador y Honduras.

Caracas
Abelardo de la Espriella, candidato presidencial de Colombia.
Abelardo de la Espriella, candidato presidencial de Colombia. El País Vallenato

Abelardo de la Espriella, abogado y empresario bogotano, con posiciones políticas conservadoras y liberales en lo económico, lidera la intención de voto para la segunda vuelta presidencial de este domingo en Colombia, con un 52,6% frente al 44,8% de Iván Cepeda, candidato del Pacto Histórico y heredero del proyecto de Gustavo Petro.

La última encuesta de Atlas Intel, publicada por la revista Semana el 13 de junio confirma esa clara tendencia. Otras mediciones recientes de la misma encuestadora y de la firma Guarumo sitúan la ventaja en torno a los 7-8 puntos porcentuales. De la Espriella, según observadores, se beneficia también del sprint final, venir en alza en el cierre de la campaña, mientras que Cepeda se ha desinflado tras encabezar todos los sondeos durante varios meses.

Observadores recuerdan que Atlas Intel demostró ser una de las encuestadoras más precisas en la primera vuelta del 31 de mayo.

Abelardo de la Espriella, conocido como "El Tigre", no es un político de carrera. Con más de dos décadas como penalista y empresario, saltó a la contienda presidencial desde las redes sociales y sus posiciones polémicas en medios de comunicación. Es su primera participación en un proceso electoral.

Representa al movimiento Defensores de la Patria y se presenta como el candidato de "los nunca": quienes nunca han vivido de "la teta del Estado" ni han hecho politiquería tradicional, según sus palabras.

Colombia está inmersa en un periodo de transformación significativa de sus filiaciones políticas. Este 31 de mayo, por ejemplo, quedó prácticamente borrado del mapa político uno de sus tótems de las últimas dos décadas, el expresidente conservador Álvaro Uribe.

En contraste, hace cuatro años Colombia dio un giro histórico hacia la izquierda con la victoria de Gustavo Petro. Sin embargo, Petro era una figura del establishment: senador de larga data, concejal, alcalde de Bogotá y político con décadas de trayectoria en el Congreso y los movimientos sociales. Cepeda, su sucesor designado, también encarna esa continuidad institucional de la izquierda petrista.

De la Espriella rompe ese molde. Su ascenso refleja un hartazgo con la clase política tradicional y una polarización que ha consolidado a un núcleo duro antiizquierda, que promete mano dura y políticas conservadoras.

La prensa internacional suele recordar que De la Espriella fue en el pasado el abogado de Alex Saab, el controvertido empresario colombo-venezolano señalado por EEUU como testaferro de Nicolás Maduro y condenado por lavado de activos. Investigaciones periodísticas —como las que llevó adelante Daniel Coronell en la revista Cambio— revelaron transferencias de cientos de miles de dólares desde empresas vinculadas a Saab hacia cuentas relacionadas con De la Espriella en 2014, cuando era su representante legal.

Pese a estas revelaciones y otras polémicas pasadas, el candidato no parece resentirse electoralmente. Sus seguidores lo defienden argumentando que un abogado debe representar incluso a clientes controvertidos, y que su trayectoria profesional no invalida su propuesta política actual. En las encuestas y el discurso de campaña, estos temas quedan opacados por su foco en la seguridad ciudadana y su plan de "reconstrucción de la patria".

Por otro lado, si efectivamente el abogado triunfa este domingo, colocaría a Colombia en la lista de países alineados con Washington, junto a Argentina (Javier Milei), Chile (José Antonio Kast), Ecuador (Daniel Noboa), Bolivia (Rodrigo Paz), El Salvador (Nayib Bukele) y Honduras (Nasry Asfura).

El presidente de EEUU, Donald Trump, ha reiterado en al menos tres ocasiones su apoyo total a De la Espriella a través de Truth Social. Tras la primera vuelta, Trump escribió: "Debido a sus tremendos logros en la vida y su apoyo político para mí, es un honor para mí darle a Abelardo mi completo y total apoyo". Y en mensajes posteriores ha vinculado la victoria del colombiano con el futuro de las relaciones bilaterales y ha elogiado su postura "firme" contra el crimen y en favor de la economía.

De la Espriella, quien posee ciudadanía estadounidense desde 2023, ha agradecido públicamente el respaldo. Esto ha convertido la elección colombiana en un tema de interés geopolítico regional.

El programa del candidato favorito según los últimos sondeos gira en torno a dos ejes principales: seguridad ciudadana con la promesa de "mano dura" e impulso económico, alineado con EEUU.

En seguridad propone construir hasta diez megacárceles de máxima seguridad al estilo Bukele, fortalecer las Fuerzas Armadas, incorporar Inteligencia Artificial (IA) y tecnología de vigilancia, y poner fin inmediato a la política de "Paz Total" de Petro.

En lo económico, promete alcanzar un crecimiento anual del 7%, reducir impuestos al sector empresarial, simplificar trámites, modernizar la administración tributaria con IA, facilitar créditos preferenciales para vivienda y fortalecer sectores como energía e hidrocarburos. También plantea reducir el tamaño del Estado entre un 25% y un 40%.

Tras la primera vuelta del 31 de mayo, varias adhesiones consolidaron su ventaja:  De la Espriella sumó respaldos clave de la derecha tradicional. El expresidente Álvaro Uribe y la candidata Paloma Valencia (Centro Democrático, que obtuvo cerca del 7% en primera vuelta) anunciaron su apoyo inmediato. Se sumaron el Partido Conservador, Cambio Radical, Partido de La U y agrupaciones como la Alianza Democrática Amplia (ADA).

Entretanto, el senador Iván Cepeda parece haber llegado a su techo. En la primera vuelta mejoró ligeramente la votación de Petro en 2022, pero no logró el despegue esperado pese a liderar muchas encuestas previas. Analistas de La Silla Vacía coinciden en que el involucramiento directo de Gustavo Petro en la campaña de segunda vuelta ha sido contraproducente.

Finalmente, como apuntan diversos estudiosos de la opinión pública, en una contienda cerrada limitada a dos opciones —como es el balotaje— debe verse el rechazo a los candidatos con tanto interés como el apoyo que tienen. El alto rechazo a Cepeda como posible presidente (alrededor del 56-57% según Atlas Intel) contrasta con el 40% que genera De la Espriella. La segunda vuelta se juega, en gran medida, en quién capitaliza mejor ese rechazo al rival.

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