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América Latina

Tras atacar Ucrania, Rusia afinó su estrategia de propaganda y desinformación en América Latina

Un informe detalla las estrategias de interferencia y espionaje desplegadas por Moscú en la región.

Caracas
Vladimir Putin y Daniel Ortega.
Vladimir Putin y Daniel Ortega. Presidencia de Nicaragua

Rusia activó operaciones de propaganda y desinformación, ambas estrategias en simultáneo en América Latina, tras la decisión de Vladimir Putin de invadir a Ucrania en febrero de 2022. La influencia de Moscú en la región tiene una cara visible, que son los medios RT (antigua Russia Today) y Sputnik, pero aguas abajo ha consolidado redes de desinformación.

Se trata del poder blando y la guerra híbrida de Rusia en América Latina, de acuerdo con una extensa investigación realizada por el Observatorio Lupa de Brasil, en alianza con la red latinoamericana de verificadores LatamChequea. El informe de casi 90 páginas lleva por título "Operaciones de influencia rusas en América Latina" y fue financiado por la Unión Europea.

Este documento, difundido recientemente desde Brasil, constituye el esfuerzo más sistemático hasta la fecha por documentar las estrategias de interferencia y manipulación informativa (FIMI, por sus siglas en inglés) desplegadas por Rusia en la región desde la invasión a gran escala de Ucrania en febrero de 2022.

Siguiendo la lógica del iceberg, el reporte parte de la capa más visible —la presencia permanente de los medios RT y Sputnik— y desciende hacia operaciones encubiertas, redes coordinadas de desinformación y alianzas locales, e incluso espionaje a favor de Moscú. Su conclusión central es clara: Rusia no improvisa. Ha construido una infraestructura de influencia resiliente, de largo plazo, que combina persuasión mediática, oportunismo político y soporte material, teniendo como caldo de cultivo el sentimiento antiestadounidense que persiste en diversos sectores de América Latina, junto al clima de polarización ideológica actual.

Moscú ha anclado su propaganda en grietas existentes: el resentimiento histórico hacia EEUU principalmente y en menor medida hacia Europa, el impulso al multilateralismo del Sur global, la crítica al dólar y a la OTAN, y la presentación de Rusia como contrapeso "multipolar".

Citando a Reporteros Sin Fronteras, el informe da cuenta de que RT tiene oficinas en cuatro países latinoamericanos y presencia digital activa en otros ocho, con corresponsales en España, Colombia, México, Argentina, Cuba, Venezuela, Brasil y Nicaragua. Su señal llega a 18 países a través de cable, TV abierta y plataformas digitales. En México, más de 80 operadoras transmiten esta señal, incluyendo señal abierta con potencial de alcance a 11 millones de hogares. Tras la prohibición de RT en Europa en 2022, el entonces presidente mexicano Andrés Manuel López Obrador declaró que no limitaría al canal en su territorio, lo que permitió su crecimiento sostenido.

Los datos de audiencia de enero de 2026 son elocuentes: RT en Español superaba los 3,4 millones de seguidores en X, 286.800 en Telegram y presencia en otras plataformas. Sputnik Mundo, por su parte, produce noticias y programas de radio en español. En septiembre de 2024 lanzó una programación de 24 horas en Argentina (FM 95.5 en Buenos Aires y afiliadas provinciales), con redacción a solo 600 metros de la Casa Rosada. Mantiene un estudio en Montevideo desde 2017. En 2024 reportó más de 52 millones de visualizaciones mensuales y, según RSF, la audiencia combinada regular de Sputnik y RT en Español está por encima de los 32 millones de personas en la región.

En Brasil, Sputnik Brasil y RT Brasil operan principalmente en portugués digital y radio (desde agosto de 2025 en Río de Janeiro), con audiencias más modestas pero integradas en la misma estrategia.

Estos medios rusos no solo informan: han sido parte activa de operaciones documentadas de desinformación. El informe detalla cómo, durante la pandemia de Covid-19, Rusia impulsó una "diplomacia de la vacuna" con Sputnik V, presentándola como prueba de solidaridad rusa, mientras se desarrollaban campañas paralelas para desacreditar las vacunas occidentales.

Con la guerra en Ucrania, la adaptación narrativa se volvió más explícita. Un estudio del Atlantic Council de febrero de 2024 analizó cómo embajadores rusos en Brasil, México, Argentina, Colombia, Venezuela, Chile, Ecuador, Bolivia, Cuba y Nicaragua ajustaron el contenido antiucraniano al contexto local de los distintos países. En Brasil predominó la narrativa de "operación especial para desnazificar"; en Chile, que "Ucrania fue la agresora original"; en Argentina, "desnazificar y desmilitarizar Ucrania".

El embajador ruso en Brasil fue citado en 176 artículos locales. En enero de 2024, Lupa documentó cómo Telegram, la embajada rusa y Sputnik Brasil difundían estos contenidos en Brasil.Uno de los hallazgos más significativos del informe es la existencia de una red coordinada de desinformación pro-Kremlin dirigida específicamente a audiencias latinoamericanas.

El Digital Forensic Research Lab (DFRLab) reveló la operación "Aliados del Sur", activada en 2023. Giraba en torno a dos sitios espejo: Associação de Amizade Brasil-Rússia (en portugués) y Aliados del Sur (en español). Ambos, junto con sus cuentas en redes sociales, fueron vinculados a un brasileño, Luiz George Vianna Kunz (excandidato a concejal en Juruti, Pará), y su esposa Ale Kunz. Analizaron casi 500 artículos que promovían intereses rusos, chinos y bielorrusos, atacaban a EEUU, la OTAN y Ucrania, y explotaban el discurso antiimperialista local. Una desinformación recurrente vinculaba la causa rusa a la disputa argentina por las Malvinas, afirmando falsamente que Ucrania había votado en contra del reclamo argentino en la ONU.

Más allá de lo informativo, el reporte dedica un capítulo al espionaje. En Brasil, la Contrainteligencia identificó al menos nueve operativos rusos usando identidades brasileñas como cobertura para actuar en terceros países; un caso reciente involucra a un ruso naturalizado brasileño vinculado a redes de desinformación en África. Chile albergó el hub NK SESLA, presentado como entidad comercial pero vinculado a Inteligencia rusa (fundado por un ex general de la KGB), que promueve tecnologías sensibles como el sistema de vigilancia SORM-3 y GLONASS.

México ha sido usado como base para espiar a EEUU, según reportes de The New York Times de diciembre de 2025, con frustrados intentos de reprimir estas actividades. Nicaragua funciona como enclave militar ruso, con estación terrestre GLONASS, antenas de radiogoniometría en nueve puntos y software SORM-3 para interceptar comunicaciones diplomáticas.

Las conclusiones del informe son contundentes. Rusia construye una presencia redundante y capilar que sobrevive a cambios de gobierno y restricciones de plataformas. No se trata de episodios aislados, sino de infraestructura de influencia que explota crisis, se reconfigura rápidamente y migra hacia entornos de menor transparencia.

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